La noche en Tafí del Valle empieza a sumar novedades

Entre las propuestas que ofrece la villa este año aparece la reactivación del Club de Veraneantes. La histórica institución cuenta con nueva directiva y abre sus puertas para socios y no socios, con la incorporación de un pub que funciona todos los días y organiza fiestas los fines de semana.

09 Ene 2018

Afuera hay un jardín y una galería ambientada con luces azules, música de boliche y cañas de bambú. Se respira un ambiente distendido, donde grupos de amigos y parejas jóvenes -promedian los 25 años- charlan y disfrutan de la noche sentados al aire libre, alrededor de mesas de madera o en la barra de tragos. Mientras tanto, en un salón se desarrolla una cena show: Marina Teves y Rodrigo Videla exhiben sus habilidades para bailar tango ante la atenta mirada de un público de mayor edad.

Esta temporada, el Club de Veraneantes de Tafí del Valle está más vivo que nunca. Tiene otra cara, una más fresca, e intenta entablar un diálogo fluido entre los adultos y los jóvenes, quienes habían dejado de frecuentar el lugar los últimos años, según dijeron algunos socios a LA GACETA.

“Estamos haciendo un esfuerzo para volver a darle un empuje al club, buscando un poquitito más de apertura y de modernidad”, comentó Lucía Terán (47), la primera mujer que preside la directiva en 53 años de vida institucional.

Uno de los principales cambios es haberle otorgardo la concesión de la cantina a un pub, por lo que todos los días los socios y no socios pueden ir a comer y tomar algo con música de fondo. Mientras que los jueves por la noche tocan bandas invitadas, los viernes hay una fiesta para los mayores de 18 años y los sábados para los que tienen más de 25. Pero no todo se reduce a las actividades nocturnas para los más jóvenes, ya que también hay shows de tango, música clásica y folclore -entre otros estilos- en el salón de los mayores.

Además, este año se permite que los socios lleven todos los amigos que deseen para jugar al tenis, al voley o al fútbol durante el día, cuando históricamente sólo podían ingresar entre uno y dos invitados por socio, con el permiso de la comisión directiva.

En lo que va de la temporada se han sumado 40 socios al club. “Estoy recontenta por el apoyo a esta nueva fisonomía. Lo que estamos buscando es darle una vuelta de tuerca, porque los chicos de hoy son distintos, están más con el celular y uno tiene que ir buscándole la vuelta. Por ejemplo ahora tenemos una mejor cobertura de wi-fi”, contó Terán, con una sonrisa de oreja a oreja.

Más allá de alguna resistencia, las modificaciones que implementó la nueva gestión fueron bien recibidas. “Sentimos como un golpe ver ciertas modificaciones a las que no estábamos acostumbrados. Pero nada más que eso, la verdad es que es una buena apuesta, le hacía falta al club”, reconoció Joaquín de Zavalía (50), socio desde los 14 años.

Por la baja concurrencia que se había registrado durante los últimos años -tanto de día como de noche-, algunos miembros de la institución llegaron a pensar que el cierre estaba a la vuelta de la esquina. “El club estaba en las últimas. El año pasado pensaba que ya cerraba, no se notaba gente jugando al tenis como ahora”, comparó León Méndez (42), mientras veía jugar a sus hijas en un pasamanos ubicado en los jardines.


El calendario de la institución, que tiene entre 350 y 370 socios, está completo de actividades culturales y deportivas, entre las que se destacan las 45° Olimpiadas Intervillas (2, 3 y 4 de febrero), caminatas a los cerros, bingos, matinés, desfiles, exposiciones fotográficas, de literatura, pintura y shows musicales de grupos como Los Puesteros. “Es el mismo club pero con un baño de modernidad”, sintetizó la presidenta, confiada en los nuevos y buenos aires de esta etapa.



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