Una carencia de espectáculos al aire libre

08 Ene 2018

Aunque en otras ciudades son frecuentes, los espectáculos al aire libre no lo son en San Miguel de Tucumán, pese a contar con espacios verdes importantes como los parques 9 de Julio, Avellaneda y Guillermina. En Buenos Aires, la avenida 9 de Julio ha congregado a multitudes para escuchar a Luciano Pavarotti, que no necesariamente eran amantes de la ópera. En julio pasado, en plaza Vaticano, ubicada al lado del Teatro Colón, el público pudo disfrutar del concierto gratuito que ofrecieron los pianistas Martha Argerich y Daniel Barenboim. Los recitales son frecuentes en el Anfiteatro de Parque Centenario, en los Bosques de Palermo o el Parque Lezama.

Los conciertos multitudinarios al aire libre -salvo el mega que realizó la Universidad Nacional de Tucumán hasta hace tres años- no son frecuentes en nuestra provincia. Si bien en esta época, las inclemencias climáticas suelen jugar una mala pasada por tratarse del comienzo del ciclo hidrológico, se podría aprovechar otros momentos del año para montar este tipo de espectáculos y promocionarlos también como un atractivo turístico.

Tras cinco años de interrupción, en 2017, volvió a ponerse en escena en el parque Guillermina “La Batalla de Tucumán”, tradicional espectáculo a cargo de la Fundación Teatro Universitario, que dirige Ricardo Salim, que se había realizado en forma ininterrumpida entre 1999 y 2012. Se trata de una escenificación teatral de la victoria del Ejército del Norte, guiado por Manuel Belgrano sobre los realistas ocurrida el 24 de septiembre de 1812, en la que suelen participar más de 300 actores y vecinos.

Los parques 9 de Julio, Avellaneda o Guillermina son lugares ideales. En el caso del primero, está el Palacio de los Deportes que debe ser restaurado. Podría cumplir una función cultural muy importante durante el verano. En alguna ocasión sugerimos que se podría montar un festival con un repertorio que fuera desde Shakespeare y Molière hasta Vacarezza, Discépolo y dramaturgos locales. La Provincia cuenta con un cuerpo estable y hay decenas de grupos independientes de teatro que podrían sostener una programación durante enero y febrero. El auditorio es techado de manera que las lluvias estivales no serían un inconveniente. Se llegaría al público en forma masiva (tiene capacidad para 5.000 personas), brindándole clásicos del teatro universal. Otra opción sería armar los espectáculos en otros sectores del parque, que fueran reacondicionados para tal fin o en la avenida Capitán Cáceres

En julio, se podría tal vez organizar recitales en San Javier o el dique Celestino Gelsi, o conciertos sinfónicos o corales al aire libre, teniendo en cuenta los numerosos y excelentes conjuntos vocales que tenemos los tucumanos.

En Campo Norte, cuyo destino sigue siendo incierto, o en el predio de la ex estación ferroviaria El Provincial, podrían construirse anfiteatros que albergaran todas las expresiones artísticas.

En espacios al aire libre, la música pone juntas a cientos de personas de diferentes religiones, condición social, económica y cultural. La Provincia, la Municipalidad de San Miguel de Tucumán y la UNT podrían unirse para generar este tipo de espectáculos que redundan desde todo punto de vista en el bienestar espiritual de la sociedad. Artistas y lugares hay, solo hace falta que las autoridades piensen menos en hacer política y más en trabajar por el bien común.

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