El reto también se vive a través del celular

08 Ene 2018

Poco después de llegar al vivac en Pisco, y luego de una refrescante ducha, Cyril Déspres enfiló hacia una de las furgonetas del equipo Peugeot, puso la cámara de su celular en modo selfie, se sacó una foto brindando con su compañero Stéphane Peterhansel para celebrar su victoria, y luego la subió a su cuenta de Twitter (@cyrildespres).

Afuera, en otro punto del campamento dakariano, la debutante española Cristina Gutiérrez caminaba con el brazo extendido, hablándole a la cámara frontal de su teléfono en una transmisión en vivo para sus más de ocho mil seguidores en la red del pajarito (@cris_tortu).

No se trata de casos aislados; por el contrario, son meros ejemplos de una tendencia cada vez más marcada. Las cadenas de televisión ya no son el único puente entre los espectadores y lo que sucede en los inhóspitos parajes dakarianos. Fotos, videos y livestreams (transmisiones en directo), a través de las redes sociales y los servicios de mensajería (con Whatsapp a la cabeza) se generan y se transmiten vía celular en cuestión de segundos.

Por caso, el despiste que dejó fuera de carrera al estadounidense Bryce Menzies (Mini) a pocos kilómetros de la salida en el especial de ayer ocurrió en pleno desierto, pero hasta allí había alguien grabando con su celular. Por supuesto, en minutos ya era contenido público compartido en las redes.

De todos modos, hay que aclarar que, si bien las transmisiones en vivo por celular sí son más o menos novedosas, el uso del Twitter no lo es. La cuenta oficial de la competencia (@dakar) nació ya hace más de siete años, en septiembre de 2010, y desde entonces ha cosechado casi 400.000 seguidores.

Entre los pilotos twitteros, los hay de diferentes perfiles. Están los que comparten diariamente su balance de las distintas etapas, como la motociclista española Laia Sanz (@LaiaSanz_); los que postean fotos, como Giniel de Villiers (@TheRealGiniel), los que reservan sus publicaciones sólo para unos pocos, como Orlando Terranova (@terranovaorly) o los que no le prestan demasiada atención, como el propio Peterhansel, que lleva más de seis meses sin escribir ni una palabra.

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Dakar 2018
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