Venezolanos invaden los super por la orden de Maduro de bajar los precios

Pese a la disposición del Presidente, las empresas lo hicieron sólo con las galletas y el jabón.

07 Ene 2018
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DESDE LAS 4. Miles de personas se disgustaron por la “mala política” de Maduro y porque los súper “estaban vacíos. Reuters

CARACAS.- Bajo el resguardo de las fuerzas de seguridad, una multitud de venezolanos se encontró ayer en las puertas de algunos supermercados de Caracas, horas después de que el Gobierno del presidente Nicolás Maduro ordenó a sus dueños bajar los precios en medio de la mayor crisis de alimentos en el país.

La medida obligó a más de 200 supermercados a reducir los precios a los niveles de hace un mes a pesar de la hiperinflación que azota a la nación petrolera. En un local de una exclusiva zona del Este de la capital, cientos de personas, incluidos bebés, jubilados y niños con discapacidad, hicieron filas antes del amanecer, en horas en las que reinó el caos.

“¡Tenemos hambre! ¡Queremos comida!”, gritaban en coro, mientras golpeaban las puertas de otro importante supermercado de Caracas que estuvo cerrado durante horas. El mandatario venezolano decretó un alza del salario mínimo, aunque a la tasa del mercado paralelo representa sólo dos dólares por mes. La moneda venezolana, el bolívar, se debilitó en un 98% frente al dólar en el último año.

Los precios de los alimentos básicos aumentan casi a diario en un país donde ya muchos tasan en dólares su mercancía, pese a que la población no tiene forma de comprar divisas. Con una inflación, que según una medición del Congreso controlado por la oposición llegó a cuatro dígitos en 2017, las colas en los supermercados habían disminuido por lo costoso que resultaban el arroz, la harina de maíz, de trigo o los huevos. El presidente Maduro culpa a la oposición, a EEUU y a los empresarios de librar una denominada “guerra económica” contra su Gobierno.

Los críticos, en cambio, afirman que la crisis se debe a estrictos controles de divisas y de precios vigentes hace más de una década, y a una política económica mal planificada. La estatal Superintendencia Nacional para la Defensa de los Derechos Socioeconómicos (Sundde) ordenó a 214 supermercados que pertenecen a 26 cadenas bajar los precios.

Varios venezolanos en las afueras del supermercado del Este de Caracas dijeron que las decisiones de Maduro son un desastre. Pero aún planeaban aprovechar la rebaja de los precios y conseguir alimentos para sus familias. “Mala política. Pero tenemos que comer”, dijo bajo un sol abrasador Edgar Romero (45 años), un percusionista que apoyó a Chávez, pero que está decepcionado con Maduro.

La Guardia Nacional ordenó las filas bajo la amenaza de no dejarlos entrar si persistía el desorden. Finalmente la multitud ingresó en pequeños grupos, pero la gente salió rápidamente decepcionada pues sólo hubo descuentos en las galletas y jabón líquido. “Con esto no sustento a mis tres niños”, dijo disgustado Jesús Gudiño (29 ), al mostrar una pequeña bolsa plástica en su mano. “Estoy acá desde las 4 de la mañana. Esto es una burla”, agregó. (Reuters)

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