Un recorrido del reggae al metal tucumano

El Robert Nesta vuelve a alojar al gran encuentro de bandas locales de distintos géneros, con cinco recitales por noche en jornadas calurosas.

05 Ene 2018
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TODO LISTO Y ESPERANDO. El escenario del Robert Nesta aguarda la llegada de los músicos que, desde esta noche, protagonizarán el 40° de Rock. FACEBOOK Robert Nesta Club

Empieza el año y con él llega el clásico que vincula la música con el calor. Esta noche, con las actuaciones de Massive Anger, Nervio, Dakota, Desafina2 y Ejército de Pecadores (E.D.P), comienza en Robert Nesta Club la quinta edición de 40° de Rock. El festival reúne bandas locales de distintos estilos durante el verano.

“En 2018 queremos invocar al festival al modo de antes, cuando uno iba a escuchar a las bandas y descubrías nuevos estilos. Tocaba una de rock, otra de blues, e ibas encontrando cosas. Pretendemos volver a eso un poco y les facilitamos equipamiento, sonido, luces, baterías, guitarras, bajo... Lo básico para que puedan tocar al mismo nivel que grupos nacionales”, sostiene Lucho Gil, uno de los organizadores del encuentro. Ya hay programadas fechas hasta principios de febrero, y la idea es estirarse.

El músico de Espíritu Reggae recordó, en diálogo con LA GACETA, que comenzó trabajando en Robert Nesta hace nueve años como sonidista. “Ahora estoy enredado en el tema de la difusión. Estudié música clásica en el Conservatorio Provincial, me sedujo el blues de Eric Clapton, aprendí flamenco y ahora estoy con el reggae. Para hacer rock tenés que estar al día, desde Daft Punk hasta Michael Jackson. Así es como empezás a enlazar lo clásico con lo más nuevo”, detalla sobre su itinerario personal.

- ¿Cómo será el festival 2018?

- El cambio de la modalidad en que se presentarán las bandas es lo fundamental. La idea es hacerlo más variado por noche, mezclar los géneros; es la diferencia con otros años, cuando era temática cada jornada y los agrupamos por género. Queremos hacer la prueba de compartir los públicos de distintas ramas del rock. El año pasado fue difícil en cuanto a convocatoria de la gente, pero la idea es mantenerlo. Cuando llamamos a inscripción se anotaron unas 80 bandas, las estamos acomodando. El viernes 19 no habrá festival, porque será una fecha especial con Eterna Inocencia y Volstead. Estamos pensando en más adelante lanzar un canal de YouTube para aumentar la difusión del evento y de los grupos. Expandir el festival a nivel nacional es una idea ambiciosa, está buena pero es complejo.

- En 2017 llegaron a marzo. ¿Hay público para tantas fechas?

- Bailamos con la más fea con el tema del rock, es un rubro difícil porque no hay un público muy amplio, es medio reducido y oscila entre los 100 y los 150 por grupo. Es difícil llenar el lugar.

- ¿Qué es lo que lleva más?

- Los tributos suelen llamar la atención, hay cierta demanda de ellos. Los primeros recitales son más exitosos que los segundos, hay una demanda del público, sobre todo porque no tienen la posibilidad de escuchar en vivo a las bandas originales y van a los homenajes. En cuanto a géneros, hay muchas bandas de metal; sin embargo, con los años se diversificó y en Tucumán hay de todo, desde rock progresivo hasta instrumental, indie, pop, clásico tipo 70, hard rock, el reggae que bajó el número de grupos respecto a otros tiempos, bandas más modernas y las nuevas generaciones que escuchan otras cosas. Hay muchas bandas debutantes, también hay algunas que tocan en el festival y no lo hacen más en el año. Generalmente las más veteranas ya están programadas con su propia agenda.

- Decías que el reggae decayó. ¿Qué subsiste en Tucumán?

- Quedamos BuenasySantas; nosotros con Espíritu Reggae que ya vamos por los 10 años; Skaraway con otro género; Valores, que se juntaron nuevamente hace poco, igual que Gurú; y los nuevos son Rajuh Shanti y Escalera Caracol.

- ¿Hay cierta resistencia a definirse estilísticamente en los grupos que están empezando?

- A uno mismo le cuesta definirse con algún género, muchas veces porque no querés perder la libertad, porque ya te estás encasillando. En la ficha de inscripción pedimos que definan el género que tocaban aunque sea en forma tentativa: algunos nos respondían con más claridad que otros, pero era para poder organizarnos.

- ¿El rock tucumano está reinventándose constantemente?

- Me parece fundamental mantener la renovación, fijarse en la sangre nueva. Hay muchos chicos de 15 años que pintan para músicos y son geniales. Queremos darles lugar a las bandas nuevas, que el 40° sea el festival que da más oportunidades para mostrarse.

- El Nesta está directamente identificado con el rock...

- Se dio sin querer, arrancó con una orientación al rock, más tarde al reggae y luego con bandas locales. Tiene el estigma de que es sólo de rock, quizás nos centramos más en un estilo de música, pero podemos decir que el Nesta es un lugar multicultural, a partir de eso queremos ir abriendo paso en los próximos años a otros géneros. Lo bueno es que tenés la posibilidad de tocar en las mismas condiciones que una banda de afuera. El lugar está pensado para que toquen todos los géneros musicales, desde folclore hasta jazz. Apostamos a que la movida crezca en volumen de público. Nos visitan desde los 15 años hasta de más de 50.

- ¿Qué consejos les darías a quienes quieren ser músicos?

- Es fundamental en la formación. Los mejores músicos son los más humildes, los que siempre están buscando estudiar, los que tienen un perfil bajo y que tratan de mejorar siempre.

- ¿Cómo definirías el 40° de Rock?

- Como un festival inclusivo para las bandas locales, que ayuda al crecimiento del rock tucumano, una semilla para que la música pueda crecer. Quien asista, va a disfrutar de buenos shows y a tener la oportunidad de encontrarse en un ámbito diverso.

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