El dúo Sempiterno recoge melodías de cada lugar que visita

La vocalista argentina Solange Prat y el acordeonista colombiano Gregorio Uribe proponen ritmos latinoamericanos

30 Dic 2017
1

DESDE NUEVA YORK. Prat y Uribe se conocieron en Estados Unidos, donde lideran orquestas de salsa. prensa

ACTÚA HOY

• Desde las 22 en Casa Managua (San Juan 1.015).

La argentina Solange Prat y el colombiano Gregorio Uribe desandaron miles de kilómetros para conocerse. Lo hicieron en Nueva York, destino común de sus recorridos musicales individuales que ahora los traen por primera vez a Tucumán, ya como dúo Sempiterno.

“Teníamos muchos amigos en común y sabíamos de los proyectos mutuos. Nuestro primer trabajo conjunto surgió cuando Gregorio me invitó a participar en su disco hace unos años. Con el tiempo nos dimos cuenta de que teníamos un amor mutuo por componer y por los estilos de música latinos, como los boleros”, relata la cantante.

Ella es la voz de la Williamsburg Salsa Orchestra, en Estados Unidos -donde vive desde hace ocho años- y con el conjunto interpreta además jazz, soul, funk y música contemporánea. Con su acordeón, Uribe, es la cabeza de su big band cumbiambera tras egresar de la prestigiosa Berklee College of Music en Boston. Él actuó junto a Rubén Blades y a Carlos Vives.

En su desembarco en Casa Managua van a ofrecer el mismo recital que interpretan cuando actúan en EEUU, que abarca tanto canciones que compusieron juntos como cada uno en el rol solista. “También hacemos de vez en cuando algún cover en homenaje a algún artista que nos guste, porque de cada lugar que visitamos algo se te va quedando con nosotros: una melodía, un ritmo o una historia, y así vamos incorporando las influencias. Por ejemplo, hay una canción que hacemos en zamba y otra con el acordeón vallenato”, explica Prat.

Acostumbrados a actuar con numerosas formaciones musicales, la adaptación de las piezas al formato dúo ha sido una de las partes más divertidas que encararon. “Y a la vez un reto, porque nos obliga a ser creativos con poco y a explorar nuevos terrenos -confiesa Solange-. He disfrutado muchísimo al aprender e interpretar nuevos ritmos en la percusión y de tocar la vihuela en algunas canciones”.

La entrevista gira entonces a Uribe, quien reconoce que tiene referencias musicales del norte argentino por artistas amigos, lo cual aumenta sus expectativas. “Aparte de tener ganas de conocer los paisajes y las empanadas”, apunta. “Es especial conocer la tierra de personas a quienes admiro, como el gran multiinstrumentista Manu Sija y el excelente baterista Franco Pinna, quien reside en Nueva York”, señala, tomando la palabra.

- ¿Sobre qué ritmos estructuran sus sonidos?

- No sentimos una limitación en cuanto a qué ritmos utilizar para hacer canciones; sin embargo, tenemos una tendencia a explorar ritmos latinoamericanos como el son, la chacarera, la cumbia, el bolero y algunos más, pero con un enfoque de cantautores que de a ratos es más cercanos al pop y, a veces, más a la trova.

- ¿Cual es el punto de mayor contacto entre la música colombiana y la argentina?

- Para mí, es la cumbia, aunque es claro que el tango en Medellín ha dejado una huella importantísima. Antes de viajar, tomamos clases de baile de tango y no me fue tan mal, más teniendo en cuenta que Solange lo lleva en la sangre. A ambos nos encantaría hacer algo con el tango, pero es intimidante, pues parece casi una religión en su riqueza y lenguaje. En algún momento lograremos incorporarlo en nuestra música; por ahora estamos apenas abriéndole la puerta.

- “Sempiterno” significa que durará siempre. ¿A qué se le puede dar esa condición en términos musicales?

- Más que hablar de la música, el nombre del grupo habla de nuestro amor a las palabras. Además de disfrutar de las melodías, los dos también compartimos un gusto por la poesía y por la literatura. El nombre del dúo salió de un artículo que resaltaba las 40 palabras más bellas del español, y la que más nos gustó fue “Sempiterno”

- ¿Qué está pasando de atractivo en la escena musical norteamericana?

- Hay muchas cosas atractivas en el mundo del jazz, del indie rock y del famoso singer-songwriter (cantautores). Hay muchísimos compositores talentosos dando vueltas; desde Esperanza Spalding hasta Nai Palm (cantante de Hiatus Kayote) o Hank & Cupcakes. Solo hay que ponerse un poco a investigar y a escuchar. Hay épocas en que las culturas buscan más el ritmo y el baile que en otras, y para EEUU y el mundo la música latina siempre está ligada al movimiento de la cadera. Pocos norteamericanos conocen a Jorge Drexler o a Joaquín Sabina. En este momento, la gran influencia tiene que ver con la importante inmigración latina, que sigue aferrada a su arte. Además, es complejo o imposible separar la mayoría de los ritmos latinoamericanos de su influencia africana.

Comentarios