Asunt finaliza el año con un rojo de $ 23 millones

Los consejeros debatieron la situación de la obra social universitaria

23 Dic 2017
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ÚLTIMA SESIÓN DE 2017. Los consejeros debatieron durante casi cinco horas sobre la minera y la obra social de la UNT noticiasunt.com.ar

La obra social de la Universidad Nacional de Tucumán (UNT) espera cerrar el año con un déficit de $ 23 millones. A pesar de que el director de la Acción Social de la UNT (Asunt), Diego Silvera, ponderó las tareas de ahorro para reducir el desfasaje, los miembros del Consejo Superior manifestaron su preocupación a la rectora, Alicia Bardón, en la última sesión del máximo órgano de gobierno universitario.

“Tiene un déficit bastante alto, se han tomado medidas pero esto no es suficiente”, fue la introducción del decano de Ciencias Económicas, José Luis Jiménez, miembro informante de la comisión que se había conformado con el fin de autorizar al director de Asunt a tomar nuevas medidas para la reducción del déficit. “Analizamos diferentes posibilidades para que la obra social sea sostenible en el tiempo. Podemos acompañar algunas medidas, pero creemos que no es suficiente. Si no se toman más medidas, no será suficiente”, continuó.

En la última sesión del año del Consejo Superior, el jueves, se analizó el expediente con las recomendaciones de la comisión especial para analizar el déficit de la obra social. Trascartón, su director brindó un informe de situación.

“Desde antes de que asumiera la dirección se definió el congelamiento de la planta. En la actualidad tenemos 209 agentes, cuando en 2015 había 247. Este año se jubilaron 17 empleados, por lo que el ahorro en personal alcanzó los $ 6,3 millones. Lo que sucedió es que cuando asumimos la mitad de los cargos eran de las categorías 1, 2 y 3, las más altas. El objetivo, con un plan de retiro voluntario para ahorrar cargas patronales, es llegar a 180 empleados. También se replantearon las ayudas económicas por excepción y se ha corregido la cuota de afiliados optativos”, explicó Silvera.

En el dictamen de la comisión especial, los consejeros recomendaron dos medidas: la modificación del estatuto interno de Asunt (se reduce la edad de los hijos de afiliados como beneficiarios directos de 27 a 25 años antes de que deban ser adherentes, en concordancia con el tope establecido en la legislación nacional); y que se mantenga un proceso de evaluación y discusión permanente para monitorear el déficit interno.

En noviembre, desde el directorio de la obra social habían solicitado cuatro medidas al Superior: la suspensión de la resolución que permite la desafiliación de los afiliados de Asunt (1.786/2006); la modificación del estatuto de Asunt; el aumento de la contribución patronal; y extender el alcance de la resolución del piso de aportes de los sueldos de afiliados no docentes (1.165/91). Finalmente, se aprobó el dictamen de la comisión especial con las abstenciones del consejero por los egresados, Ricardo Cisneros, y de la decana de Artes, Raquel Pastor.

“El tema es más amplio que estos parches. Lo que ha heredado este Consejo es terrible, ninguna medida soluciona el déficit crónico por el personal nombrado abusivamente. El problema es la planta gigantesca por una fiesta de nombramientos de 16 años”, recriminó Cisneros.

“Las medidas tomadas no solucionan el problema de Asunt, pero colaboran. En 2017 el déficit operativo (la diferencia entre ingresos y egresos) fue un 42% menor que en 2016, ajustando los valores por inflación. En 2015 el déficit fue de $ 16 millones, pero ajustado a inflación equivaldría a $ 52 millones actuales. En 2016 el desfasaje fue de $ 24 millones, pero ajustado a inflación es equiparable a $ 42 millones actuales. Esperamos cerrar 2017 con un déficit de $ 23 millones”, explicó Silvera. Y agregó: “seguiremos planteando nuevas medidas porque no es suficiente. Pero quiero aclarar que garantizamos el servicio de excelencia”, finalizó el director de Asunt, quien también destacó convenios con PAMI para compartir gastos con afiliados que tengan doble afiliación.

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