Carta de lectores

17 Dic 2017

Jubilados I
Con avidez, en la mañana del viernes los “Jubilados de la Plaza” leíamos y releíamos las páginas de LA GACETA, a sabiendas de que no encontraríamos la buena noticia que cual inocentes creíamos posible; y que era que los legisladores en la sesión de la Legislatura al aprobar el presupuesto 2018, enviado por el gobernador, se acordarían de defender a los humildes jubilados y pensionados transferidos a la Nación. Los que, una vez más y ahora en el Congreso de la Nación, fueron utilizados lamentablemente en lo que fuera una guerra, con el argumento de que estaban defendiendo nuestros salarios y nuestros derechos. Aquí esos mismos legisladores que nos visitaron en la plaza buscando votos y que hasta montaron una triste comedia cuando seis meses atrás nos invitaron a una reunión presidida por el subrogante  y con la presencia del fiscal de Estado que después de escuchar nuestros reclamos de actualización de los sueldos con el 82% móvil automático y el pago de los retroactivos, nos prometió responder a las dos semanas. Ya pasaron veinticinco semanas sin tener la respuesta. Obviamente, no encontramos en LA GACETA ni una sola palabra del cumplimiento de ley y de cientos de sentencias judiciales, y nos tuvimos que retirar a nuestras casas tristes, humillados, sin ánimo sin fuerza para inyectar esperanza a los más necesitados.
Ángel Ricardo Salguero 
Jubilados II
Como ciudadana argentina aspiro a que el pasado de mi país se respete tanto como el futuro. Nuestros jubilados no son el botín de nadie. Son los que hicieron posible el presente. Quiero que el Gobierno de turno, sea cual fuere, respete sus derechos y los priorice sobre cualquier fórmula económica. No obstante, repudio categóricamente la idea de que los lobos tengan intención de cuidar a las ovejas. Los que les robaron durante décadas el futuro, los que fueron cómplices del padecimiento al que fueron sometidos, carecen de autoridad moral para velar por sus intereses. Con lo que los actuales defensores les robaron a nuestros abuelos se pagarían años de dignas jubilaciones. Quiero que sean respetados por quienes toman decisiones y que no sean el botín de los oportunistas inescrupulosos que ya conocemos hasta el hartazgo. Recuerden que en igual dirección vamos todos indefectiblemente.
Norma Nelegatti
Av. Sáenz Peña 207
San Miguel de Tucumán
Jubilados III
Ningún proyecto de ley puede ser aceptable o justo si antes no se fija lo que gana cada jubilado en la suma de $ 16.400, para no estar por abajo de la linea de pobreza. El gobierno de Macri es uno más que se ensaña con los pasivos. Ya desde la pretendida “reparación histórica”, que no fue otra cosa que una estafa histórica en lo que nos pagaron (los que cobraron), menos de un 35% de lo que nos correspondía; y ahora quieren modificar los mecanismos con los que cobramos con una ley tan absurda como injusta. Macri ha demostrado con sus reiteradas mentiras que no es el hombre capaz, moral y justo como para seguir decidiendo sobre los destinos de nuestro país ; el endeudamiento externo. Exceptuar al campo y a las mineras de todo tipo de retención  fue una medida que condenó a muchos argentinos a vivir lo que estamos viviendo. Las Lebacs con un porcentual del 29,5 % es una locura. Esta forma de captar dinero es la prueba de quien desesperadamente y sin medir las consecuencias trata de ocultar la verdadera situación económica de nuestro país. El espurio “arreglo” con los gobernadores no fue otra cosa  que comprar sus voluntades para de éste modo condicionar a los legisladores de cada provincia y darle curso al paquete de medidas que, sin dudas, seguirá castigando a los que menos tienen. El Presidente tendría que explicarle a su pueblo minuciosamente el por qué de cada ley, qué pretende hacer promulgar. En los críticos momentos vividos hacen muy pocos días no sólo habían agitadores y delincuentes, también participaron grupos decentes que sólo fueron a hacer valer sus derechos y no ser avasallados una vez más por medidas surgidas del fracasos. Al campo no se lo debe exceptuar de retenciones, ellos son uno más dentro de una país que sufre graves problemas económicos, pertenecen a nuestro país, son argentinos y como tales deben contribuir a salir de esta situación. Macri debe comprender que metiéndole  la mano el bolsillo a los jubilados no va a salvar al país y menos a disimular todos los errores devenidos del poder central. No esperemos serenidad ni cordura, todos los argentinos estamos desesperados; no nos alcanza para comer, menos para comprar remedios, esto es consecuencia de la “ justicia social” y el resultado nefasto de Macri decidiendo y haciendo en nuestro país. Aunque se quiera ocultar estamos frente a un fracaso de alcances imprevisibles.
Hector Leonardo Bravo [email protected]
Navidad
La economía globalizada que vive el mundo de hoy ha opacado, o mejor dicho enmascarado los valores que nuestros padres  nos enseñaron. Sin ir más lejos, tomemos como ejemplo la Navidad: se habla en demasía de Papá Noel, de regalos, de lo que vamos a comer y de beber, de la carta que realizan los niños anhelando un obsequio pedido a Papá Noel, depositada el arbolito de navidad, etc. Como vemos, se ha distorsionado el verdadero sentido de lo que representa la Navidad que, a mi criterio o forma de pensar, es la fiesta espiritual junto a la resurrección de Nuestro Señor Jesucristo, más grande de la iglesia Católica, Apostólica y Romana que engloba un mensaje de fe, esperanza y de amor con el nacimiento de nuestro señor. Además, la Navidad es compartir con los que menos tienen, de visitar a las personas enfermas, de realizar obras de caridad, de llevar el mensaje navideño a los que más lo necesitan, de compartir la mesa con personas que no tienen para comprar ni siquiera un pan dulce. Las palabras no emprenden la acción: es un gran momento para cambiar nuestras actitudes egocéntricas. El Señor Jesús nos enseñó: tuve hambre y me diste de comer, tuve sed y me diste de beber, tuve frío y me diste un abrigo, estuve lastimado y curaste mis heridas, estuve enfermo y  estuviste a mi lado todo el tiempo, estos ejemplos y muchos más es el verdadero significado de la navidad.
Jacinto Barrionuevo 
Ciclo lectivo
Hace 13 años que me desempeño como profesora de inglés en escuelas públicas de la provincia, tanto primaria como secundaria. Estoy muy contenta por mi trabajo ya que me siento útil a la comunidad, tengo grupos de trabajo óptimos y directivos muy buenos, además cuento con obra social, seguro y considero el trabajo muy valioso en estos tiempos de crisis social y económica. El sueldo me alcanza para lo mas inmediato y aportar a la economía familiar, pero no es lo que más me preocupa. Lo que si me preocupa son las condiciones en las que trabajamos y sobre todo en esta época del año. Me pregunto, ¿cuándo se darán cuenta que el clima de Tucumán no da?  Concurrimos a las escuelas a convertirnos en pulpos, ya que además de dar clases de apoyo a los alumnos debemos también tomar examen, inscribirlos, terminar registros, terminar planillas, etc. y todo a último momento en el caso de la escuela primaria. En el caso de la secundaria los exámenes terminan el 22/12. Insisto en que las clases deberían terminar el 30 de noviembre. Y los alumnos rendir hasta el 7. Y poner fechas de inscripción fuera de los días de exámenes para una mejor organización. Es desgastante. Terminamos dos días antes de Navidad y pocos tenemos ganas (y tiempo) de hacer las compras e incluso de festejar. ¿Para que nos dieron dos días de jornada? ¿Sólo para justificar nuestra ida al trabajo y que se cumplan los días especulados? He oído rumores sobre una autoridad quien, al comentarle que los chicos venían a recuperar de 14 a 16, decía que en ese caso los docentes estaban “estafando al alumno”; la verdad no podía creer lo que estaba oyendo. ¿Acaso las clases no terminaron el 7? Sin ir mas lejos, esta tarde (viernes), me disponía a retirarme a mi casa cuando me di cuenta que quedaban tres niños de segundo grado, por lo que tuve que quedarme a esperar que los buscaran, ya que los viernes hago los turnos de salida. “Pero aún faltan 5 minutos para las 6”, fue la respuesta de la autoridad de la escuela. Otra vez mi pregunta: ¿acaso las clases no terminaron el 7? Considero que, como cada año, los docentes somos explotados y usados en beneficio del que quiere aparentar que tenemos 182 días de clase. Soy reiterativa ya que año tras año hago este planteo. Esta bien, iremos a trabajar hasta que nos digan, pero sería bueno tener un aire acondicionado y algunos refrescos (como en los despachos de las autoridades), así podemos tener una tarde más placentera y no nos sentimos tan agobiados.
Sonia Cabbad
Turnos de riego en Quilmes
Soy Juana Argentina Aguirres, pensionada de 74 años, y tengo un arriendo comunal de 10 hectáreas que pertenece al territorio indígena Quilmes Bajo, propiedad de la que mi familia tiene posesión desde hace más de 100 años y a la que le corresponde turno de riego dos días al mes. Desde el 2015 un vecino me usurpa ese derecho, con el agravante de amenazas, maltratos y patotas con armas de fuego. Me amenaza de muerte en mi propia casa o cuando me encuentro sola en medio del monte, sin importar mi condición de persona mayor. Hice la denuncia correspondiente en la fiscalía de Monteros sin ninguna resolución. Yo tengo derecho y posesión. Reclamo lo que es mío. El juez de Amaicha me dijo que “si de Monteros me dan la orden de que el tipo no les toque el agua, yo la hago cumplir”. Ahora se agregó otra persona, pariente de mi vecino, que directamente se adueña del agua de riego de todo Quilmes. Este hombre sólo fue elegido por su familia, no por todo el pueblo. Hay mucha disconformidad ya que les prohíbe el agua a otros vecinos. Estas son aguas de vertientes, con estancamiento en represas. Por lo tanto pido encarecidamente a Irrigación o a la SAT que tomen cartas en el asunto porque en cualquier momento puede haber aquí una muerte. Esto es tierra de nadie. A veces no hay agua ni para beber. El comisionado de Amaicha nos manda agua en tanques para la casa porque el de Colalao Del Valle nunca hizo nada por nosotros. Hace dos años entró un “volcán” de barro a nuestras viviendas y quedamos aislados. Vinieron ese día el delegado y el subdelegado de Colalao, sacaron fotos, nos prometieron ayuda, pero nunca volvieron. Por favor, queremos que el juez de Monteros nos restituya el turno de riego que nos corresponde. 
Juana Argentina Aguirres
Quilmes Bajo
Colalao del Valle

Jubilados I

Con avidez, en la mañana del viernes los “Jubilados de la Plaza” leíamos y releíamos las páginas de LA GACETA, a sabiendas de que no encontraríamos la buena noticia que cual inocentes creíamos posible; y que era que los legisladores en la sesión de la Legislatura al aprobar el presupuesto 2018, enviado por el gobernador, se acordarían de defender a los humildes jubilados y pensionados transferidos a la Nación. Los que, una vez más y ahora en el Congreso de la Nación, fueron utilizados lamentablemente en lo que fuera una guerra, con el argumento de que estaban defendiendo nuestros salarios y nuestros derechos. Aquí esos mismos legisladores que nos visitaron en la plaza buscando votos y que hasta montaron una triste comedia cuando seis meses atrás nos invitaron a una reunión presidida por el subrogante  y con la presencia del fiscal de Estado que después de escuchar nuestros reclamos de actualización de los sueldos con el 82% móvil automático y el pago de los retroactivos, nos prometió responder a las dos semanas. Ya pasaron veinticinco semanas sin tener la respuesta. Obviamente, no encontramos en LA GACETA ni una sola palabra del cumplimiento de ley y de cientos de sentencias judiciales, y nos tuvimos que retirar a nuestras casas tristes, humillados, sin ánimo sin fuerza para inyectar esperanza a los más necesitados.

Ángel Ricardo Salguero 
[email protected]


Jubilados II

Como ciudadana argentina aspiro a que el pasado de mi país se respete tanto como el futuro. Nuestros jubilados no son el botín de nadie. Son los que hicieron posible el presente. Quiero que el Gobierno de turno, sea cual fuere, respete sus derechos y los priorice sobre cualquier fórmula económica. No obstante, repudio categóricamente la idea de que los lobos tengan intención de cuidar a las ovejas. Los que les robaron durante décadas el futuro, los que fueron cómplices del padecimiento al que fueron sometidos, carecen de autoridad moral para velar por sus intereses. Con lo que los actuales defensores les robaron a nuestros abuelos se pagarían años de dignas jubilaciones. Quiero que sean respetados por quienes toman decisiones y que no sean el botín de los oportunistas inescrupulosos que ya conocemos hasta el hartazgo. Recuerden que en igual dirección vamos todos indefectiblemente.

Norma Nelegatti
Av. Sáenz Peña 207
San Miguel de Tucumán


Jubilados III

Ningún proyecto de ley puede ser aceptable o justo si antes no se fija lo que gana cada jubilado en la suma de $ 16.400, para no estar por abajo de la linea de pobreza. El gobierno de Macri es uno más que se ensaña con los pasivos. Ya desde la pretendida “reparación histórica”, que no fue otra cosa que una estafa histórica en lo que nos pagaron (los que cobraron), menos de un 35% de lo que nos correspondía; y ahora quieren modificar los mecanismos con los que cobramos con una ley tan absurda como injusta. Macri ha demostrado con sus reiteradas mentiras que no es el hombre capaz, moral y justo como para seguir decidiendo sobre los destinos de nuestro país ; el endeudamiento externo. Exceptuar al campo y a las mineras de todo tipo de retención  fue una medida que condenó a muchos argentinos a vivir lo que estamos viviendo. Las Lebacs con un porcentual del 29,5 % es una locura. Esta forma de captar dinero es la prueba de quien desesperadamente y sin medir las consecuencias trata de ocultar la verdadera situación económica de nuestro país. El espurio “arreglo” con los gobernadores no fue otra cosa  que comprar sus voluntades para de éste modo condicionar a los legisladores de cada provincia y darle curso al paquete de medidas que, sin dudas, seguirá castigando a los que menos tienen. El Presidente tendría que explicarle a su pueblo minuciosamente el por qué de cada ley, qué pretende hacer promulgar. En los críticos momentos vividos hacen muy pocos días no sólo habían agitadores y delincuentes, también participaron grupos decentes que sólo fueron a hacer valer sus derechos y no ser avasallados una vez más por medidas surgidas del fracasos. Al campo no se lo debe exceptuar de retenciones, ellos son uno más dentro de una país que sufre graves problemas económicos, pertenecen a nuestro país, son argentinos y como tales deben contribuir a salir de esta situación. Macri debe comprender que metiéndole  la mano el bolsillo a los jubilados no va a salvar al país y menos a disimular todos los errores devenidos del poder central. No esperemos serenidad ni cordura, todos los argentinos estamos desesperados; no nos alcanza para comer, menos para comprar remedios, esto es consecuencia de la “ justicia social” y el resultado nefasto de Macri decidiendo y haciendo en nuestro país. Aunque se quiera ocultar estamos frente a un fracaso de alcances imprevisibles.

Hector Leonardo Bravo

[email protected]

Navidad

La economía globalizada que vive el mundo de hoy ha opacado, o mejor dicho enmascarado los valores que nuestros padres  nos enseñaron. Sin ir más lejos, tomemos como ejemplo la Navidad: se habla en demasía de Papá Noel, de regalos, de lo que vamos a comer y de beber, de la carta que realizan los niños anhelando un obsequio pedido a Papá Noel, depositada el arbolito de navidad, etc. Como vemos, se ha distorsionado el verdadero sentido de lo que representa la Navidad que, a mi criterio o forma de pensar, es la fiesta espiritual junto a la resurrección de Nuestro Señor Jesucristo, más grande de la iglesia Católica, Apostólica y Romana que engloba un mensaje de fe, esperanza y de amor con el nacimiento de nuestro señor. Además, la Navidad es compartir con los que menos tienen, de visitar a las personas enfermas, de realizar obras de caridad, de llevar el mensaje navideño a los que más lo necesitan, de compartir la mesa con personas que no tienen para comprar ni siquiera un pan dulce. Las palabras no emprenden la acción: es un gran momento para cambiar nuestras actitudes egocéntricas. El Señor Jesús nos enseñó: tuve hambre y me diste de comer, tuve sed y me diste de beber, tuve frío y me diste un abrigo, estuve lastimado y curaste mis heridas, estuve enfermo y  estuviste a mi lado todo el tiempo, estos ejemplos y muchos más es el verdadero significado de la navidad.

Jacinto Barrionuevo 
[email protected]


Ciclo lectivo

Hace 13 años que me desempeño como profesora de inglés en escuelas públicas de la provincia, tanto primaria como secundaria. Estoy muy contenta por mi trabajo ya que me siento útil a la comunidad, tengo grupos de trabajo óptimos y directivos muy buenos, además cuento con obra social, seguro y considero el trabajo muy valioso en estos tiempos de crisis social y económica. El sueldo me alcanza para lo mas inmediato y aportar a la economía familiar, pero no es lo que más me preocupa. Lo que si me preocupa son las condiciones en las que trabajamos y sobre todo en esta época del año. Me pregunto, ¿cuándo se darán cuenta que el clima de Tucumán no da?  Concurrimos a las escuelas a convertirnos en pulpos, ya que además de dar clases de apoyo a los alumnos debemos también tomar examen, inscribirlos, terminar registros, terminar planillas, etc. y todo a último momento en el caso de la escuela primaria. En el caso de la secundaria los exámenes terminan el 22/12. Insisto en que las clases deberían terminar el 30 de noviembre. Y los alumnos rendir hasta el 7. Y poner fechas de inscripción fuera de los días de exámenes para una mejor organización. Es desgastante. Terminamos dos días antes de Navidad y pocos tenemos ganas (y tiempo) de hacer las compras e incluso de festejar. ¿Para que nos dieron dos días de jornada? ¿Sólo para justificar nuestra ida al trabajo y que se cumplan los días especulados? He oído rumores sobre una autoridad quien, al comentarle que los chicos venían a recuperar de 14 a 16, decía que en ese caso los docentes estaban “estafando al alumno”; la verdad no podía creer lo que estaba oyendo. ¿Acaso las clases no terminaron el 7? Sin ir mas lejos, esta tarde (viernes), me disponía a retirarme a mi casa cuando me di cuenta que quedaban tres niños de segundo grado, por lo que tuve que quedarme a esperar que los buscaran, ya que los viernes hago los turnos de salida. “Pero aún faltan 5 minutos para las 6”, fue la respuesta de la autoridad de la escuela. Otra vez mi pregunta: ¿acaso las clases no terminaron el 7? Considero que, como cada año, los docentes somos explotados y usados en beneficio del que quiere aparentar que tenemos 182 días de clase. Soy reiterativa ya que año tras año hago este planteo. Esta bien, iremos a trabajar hasta que nos digan, pero sería bueno tener un aire acondicionado y algunos refrescos (como en los despachos de las autoridades), así podemos tener una tarde más placentera y no nos sentimos tan agobiados.

Sonia Cabbad
[email protected]

Turnos de riego en Quilmes

Soy Juana Argentina Aguirres, pensionada de 74 años, y tengo un arriendo comunal de 10 hectáreas que pertenece al territorio indígena Quilmes Bajo, propiedad de la que mi familia tiene posesión desde hace más de 100 años y a la que le corresponde turno de riego dos días al mes. Desde el 2015 un vecino me usurpa ese derecho, con el agravante de amenazas, maltratos y patotas con armas de fuego. Me amenaza de muerte en mi propia casa o cuando me encuentro sola en medio del monte, sin importar mi condición de persona mayor. Hice la denuncia correspondiente en la fiscalía de Monteros sin ninguna resolución. Yo tengo derecho y posesión. Reclamo lo que es mío. El juez de Amaicha me dijo que “si de Monteros me dan la orden de que el tipo no les toque el agua, yo la hago cumplir”. Ahora se agregó otra persona, pariente de mi vecino, que directamente se adueña del agua de riego de todo Quilmes. Este hombre sólo fue elegido por su familia, no por todo el pueblo. Hay mucha disconformidad ya que les prohíbe el agua a otros vecinos. Estas son aguas de vertientes, con estancamiento en represas. Por lo tanto pido encarecidamente a Irrigación o a la SAT que tomen cartas en el asunto porque en cualquier momento puede haber aquí una muerte. Esto es tierra de nadie. A veces no hay agua ni para beber. El comisionado de Amaicha nos manda agua en tanques para la casa porque el de Colalao Del Valle nunca hizo nada por nosotros. Hace dos años entró un “volcán” de barro a nuestras viviendas y quedamos aislados. Vinieron ese día el delegado y el subdelegado de Colalao, sacaron fotos, nos prometieron ayuda, pero nunca volvieron. Por favor, queremos que el juez de Monteros nos restituya el turno de riego que nos corresponde. 

Juana Argentina Aguirres
Quilmes Bajo
Colalao del Valle

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