Cartas de lectores

14 Dic 2017

Cómo sufrir menos al pagar la luz

Señores usuarios de energía. Estamos próximos a recibir la boleta de EDET. Si su consumo de electricidad tiene un costo de $ 1.000 (por ejemplo), no piense que están estafándolo. Divida el monto en 60 (son los días de consumo, lo que significa $ 16,6 diarios). Piense: por $16,6 por día, estuvo viendo televisión, usando su módem de internet, cargando su teléfono, su tablet, la computadora y cualquier otro dispositivo inteligente, lavando ropa con su lavarropas, durmiendo confortablemente con ventilador o aire acondicionado, refrigerando sus alimentos, y conservando algunos en el freezer, enfriando la cerveza y la gaseosa; quizás calentando sus alimentos con horno a microondas, iluminando la entrada de su casa, teniendo una luz en algún pasillo... En una de esas, también escuchando música y haciendo partícipe a toda la cuadra de su elección musical por varias horas durante el día. Como verán, $ 16,6 por día le da más satisfacciones que cualquier otro dinero gastado diariamente. Tal vez no todos tengan la posibilidad de pagar $1.000 bimestralmente, pero sí son capaces de consumirlos. Entonces, me tomo el atrevimiento de proponer que, a los que no tienen para pagar, que ahorren o que controlen que ningún vecino esté colgado de su línea eléctrica. Y los que si tienen para pagarlo y desayunan todos los días en bares, encienden cinco aires acondicionados en sus hogares, tienen portón eléctrico, en fin, en general llevan una vida de disfrute (con todo derecho), no se quejen. Este método de comparación los llevará sufrir menos a la hora de pagar.

Ana Cabbad

[email protected]


Presupuestos que “no alcanzan”

Causa indignación enterarse que en la Legislatura tucumana “sobran” $ 190 millones y que su presupuesto para 2018 es de $ 2.650 millones. Esto es sólo un ejemplo de los cientos que se observan a diario en cuanto al manejo de los fondos públicos. Pero no hay dinero para obras prioritarias, como el centro para adictos de la Costanera o las necesarias para prevenir inundaciones en la provincia. Además, esta ciudad es una enorme cloaca a cielo abierto gracias a la impresentable Sociedad Aguas del Tucumán (SAT), que en todos estos años no hizo nada para mejorar el servicio. Sin mencionar a los muchos que no tienen agua potable. ¿Por qué no destinar esos fondos “sobrantes o innecesarios” para que realmente lleguen a la gente? Considero que ya es tiempEo de que cambien muchas cosas o seguiremos igual por mucho tiempo.

Enrique José Buscetto

[email protected]


El mal estado de las calles

Entre tantas necesidades básicas insatisfechas en la postergada localidad de El Manantial, el calamitoso estado de las calles es una de las más acuciantes. Un ejemplo de esta situación es la calle Roca, del barrio Mercantil, donde en determinados tramos es solamente una huella. Nace en la intersección con la ruta 301, con un peligro mortal para vehículos y peatones: allí falta una tapa de la red de desagüe pluvial, cuyo “pozo” desaparece cuando llueve. Continúa la calle hacia el Oeste con baches inmensos que se convierten en lagos en la primera tormenta, falta la iluminación y al llegar al cruce con Sáenz Peña, ya es imposible transitar. En la zona abundan los basurales y los matorrales. La Facultad de Agronomía y Zootecnia, que tiene un predio colindante a la calle, tampoco realiza un adecuado mantenimiento. Recurro a esta columna como la única forma que tengo para que mi reclamo y el de todos los vecinos sea conocido y atendido por las autoridades comunales o provinciales. De donde vega la solución, siempre será bienvenida.

José Antonio González

[email protected]


Polémica reforma previsional I

¿Hay que reformar el sistema jubilatorio? Categóricamente, sí. Pero habría que comenzar por dejar en claro que la jubilación no es un costo, y menos público. Sus recursos surgen del aporte acumulado de los activos y de la patronal. Y sí, habría que reformar, pero lo referido a que el Estado deje de usar los recursos del sistema para otros fines que no sean los específicos. Entre ellos, los planes sociales y regímenes de jubilaciones de privilegio; es muy lindo hacer beneficiencia con recursos ajenos. Sí, habría que reformar eliminando el uso discrecional de los recursos y privilegios cumpliendo estrictamente con la Constitución nacional, cuando dice que todos los ciudadanos son iguales ante la ley. Si el Estado considera que por decreto o por ley debe acordar algún privilegio como pensiones vitalicias, debería aportar los recursos del tesoro nacional y no utilizar los del sistema; no se debe ni se puede acordar a unos y negar a otros, como sucede con el 82% móvil. Sí, habría que reformar los constantes pagos de salarios en negro por parte del Estado nacional y provinciales (sumas no remunerativas), como así también que depositen en tiempo y forma las retenciones efectuadas a los agentes y el aporte como empleadores, cuya deuda es supermillonaria. Sí, habría que reformar actualizando la base del haber mínimo jubilatorio, publicado en este espacio en diciembre de 2016, la polinómica compuesta por las variables entre las que se incluyó el haber mínimo vital y móvil, el ajuste básico de la liquidación y la canasta alimentaria, resultando un haber de $ 12.000. Si hoy el sistema presenta algunas dificultades, es culpa del manejo irresponsable del Estado que utiliza esos recursos para cubrir el déficit de cifras multimillonarias, con dudoso reintegro. Sin embargo, el sistema cuenta con “un billón” (fondo de sustentación). A mi buen saber y entender, la única reforma posible es que el Estado administre, pero no la libre disposición de los recursos. En cuanto a lo manifestado por los economistas Artana, Broda, Melconian, Esper y otros, de que el sistema jubilatorio actual es inviable y está colapsado, es una falacia y un mentira “societaria”. Sus opiniones esconden intereses de sus representados, que son financieras internacionales que quieren administrar el gran negocio del sistema jubilatorio, que significa acceder al fondeo gratuito. La fórmula propuesta para el aumento del haber jubilatorio encubre una rebaja del haber (léase como lo hizo en su gestión De La Rúa) y además de tramposa, el componente mayor que es la inflación resta, no suma. Los dos mayores insumos de los pasivos son los alimentos y medicamentos, cuyos valores, en la práctica, son mayores a los del Indec. En el último año, los medicamentos tuvieron un aumento del 233%. La aprobación del proyecto de reforma previsional en el Senado, según el senador Pichetto, es un compromiso de los gobernadores con el Presidente a través del pacto fiscal, cuyo resultado es la transferencia de recursos de los jubilados a las provincias. “A confesión de parte, relevo de pruebas”; en buen romance, estamos frente a una malversación de fondos encubierta por senadores de la Nación. “Robin Hood” les robaba a los ricos para darles a los pobres; pero el émulo argentino, “Hood Robin”, les roba a los pobres para darles a los ricos.

Juan Carlos Bernard

Salas y Valdés 1.250

San Miguel de Tucumán


Polémica reforma previsional II

Mauricio Macri buscará modificar el cálculo por el cual se realizan los aumentos semestrales y atar la actualización de los haberes a la inflación estimada por el Gobierno. Actualmente, las subas surgen de una cuenta que combina la aumento salarial del Indec o del Ministerio de Trabajo, más la de la recaudación tributaria por beneficiario a la Anses, la cual daría un incremento del 22 % para jubilaciones y planes sociales. Con la reforma del Ejecutivo, ese monto se reduciría al 10 o 12%, que es la inflación estimada. En 2016, la inflación de los jubilados fue del 44 %, según una investigación de ITE de la Universidad Metropolitana para la Educación y el Trabajo. Por su parte, el alza interanual entre septiembre del año pasado y mismo mes del corriente, fue del 29,3 %, cuatro puntos encima del índice general. El Centro de Economía Política Argentina estimó cómo fue la evolución de los recursos tributarios, variación del salario y del IPC-Indec. Teniendo en cuenta estas variables,indexando las jubilaciones a la inflación, la jubilación mínima perdería $900 por mes durante todo 2018. Según cálculos oficiales, el ajuste de haberes será parcial en marzo por el empalme de fórmulas, pero se completará en junio para equiparar el esquema de actualización vigente. La fórmula propuesta “retrasa” tres meses parte del ajuste de haberes, que se completará en junio. Con la aplicación de la nueva fórmula, que implica una actualización trinestral de los haberes en lugar de semestral, “se producirá un desdoblamiento del pago, y su postergación inicial” en el primer ajuste correspondiente a marzo de 2018, pero que con las actualizaciones trimestrales subsiguientes “los beneficios del cambio tendrían toda su extensión, asegurando la progresividad, movilidad y sustitutividad”. El abogado constitucionalista Daniel Sabsay afirma que la nueva fórmula de actualización de haberes jubilatorios, al aplicarse retroactivamente a los actuales beneficiarios, “implica una seria violación al principio respectivo y a la seguridad jurídica en que se asienta el derecho de propiedad”.

Julio Argentino Gómez


j[email protected]


Los delegados “ruralistas”

Los sábados LA GACETA publica su Suplemento Rural, donde participan profesionales y técnicos del INTA, la Estación Experimental, reparticiones provinciales y nacionales del sector, entre otros, todos dedicados a fomentar y asesorar respecto de los cultivos y la ganadería. Lo llamativo es que nunca participan -ni se dan por aludidas- las delegaciones comunales que, como su nombre lo indica, son “ruralistas”. Es de suponer que deberían involucrarse en los temas que hacen al desarrollo rural de cada lugar. La Ley de Comunas Rurales contiene artículos puntuales sobre el particular, destinados a fomentar el desarrollo y emprendimientos productivos entre la población. Basta con recorrer las zonas rurales de cualquiera de las 93 comunas para comprobar que gran parte de esas poblaciones viven a expensas y a la espera del “patrón Estado”, para que los asista económicamente. Cuesta creer que muchas poblaciones rurales que cuentan con tierras aptas y disponibles para la agricultura y ganadería en menor escala, tengan que abastecerse diariamente de los productos que aporta el Mercofrut, de pollos “empaquetados”, huevos en bandejas, batatas “membretadas”, melones y sandías “clasificados”, entre otros, que proceden de otras provincias. Y lo peor es que los consumidores se la pasan hablando de que “la vida está cara” y de la pobreza, y los comisionados están más dedicados al asistencialismo que en procurar el desarrollo del lugar. Alguien tendrá que explicarles que su función va más allá de la gestión de empleos públicos y del triunfo para la próxima elección.

Ysmael Díaz

Mario Bravo 247

Banda del Río Salí

Comentarios