A juicio por arrollar y matar a una joven embarazada

El conductor embistió a ocho personas en avenida Kirchner y Miguel Lillo, en 2013. Su vehículo fue incendiado luego del siniestro.

12 Dic 2017
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IRRECONOCIBLE. El auto fue incendidado luego del accidente y quedó reducido a chatarra por el fuego. ARCHIVO LA GACETA / FOTO DE ANTONIO FERRONI

Más de cuatro años pasaron desde el día en que un automovilista habría terminado con la vida de una joven embarazada, dejando a una adolescente con gravísimas lesiones, de las que no pudo recuperarse, y a otros seis con diferentes heridas. Hoy comenzará el juicio, que estará a cargo del tribunal de la Sala III en lo Penal. Y en el banquillo de los acusados estará Lucas Mariano Jiménez, que será enjuiciado por los delitos de homicidio simple con dolo eventual y lesiones graves en concurso ideal.

El 24 de septiembre de 2013, Jiménez conducía un Chevrolet Aveo por avenida Kirchner, y al llegar a la esquina con Miguel Lillo, perdió el control del vehículo, se subió a la vereda y atropelló a ocho jóvenes. Nancy Ramírez, de 23 años, falleció en el acto. Camila Ocaranza tenía 14 años y ya no pudo recuperarse de las lesiones sufridas.

"Quiso correrse, pero el auto la llevó por delante"

“Aportamos todo tipo de pruebas y de testigos. El juicio marcará un antecedente importante en cuestión de derecho penal, ya que los accidentes de tránsito en los que hay una muerte son caratuladas como homicidio culposo”, señaló el abogado Gustavo Carlino, representante de Ocaranza, una de las víctimas.

Fueron testigos de la muerte de su hermana

“Hoy tiene 18 años, ella quedó con una incapacidad física muy severa, quedó invalida y no pudo recuperarse del daño físico y psicológico que causó este asesino al volante”, explicó Carlino. “Vamos a pedir la pena máxima que se prevé para el delito de homicidio simple, que es de 25 años, más el delito de lesiones graves, que contempla una pena de unos a seis años. También por este delito vamos a pedir la máxima, porque fue en concurso real”, adelantó el letrado.

Afirman que antes de incendiar el auto le robaron el estéreo

Aunque Jiménez, quien tenía 22 años, se opuso a que le realizaran el dosaje alcohólico, el informe que realizó un médico de la Policía afirmó que el joven se encontraba borracho. Esa fue la principal prueba que tuvo el fiscal Guillermo Herrera (ya jubilado) para pedir la detención del chofer, que estuvo alojado en Villa Urquiza, pero recuperó la libertad meses después.

El hecho por el que está acusado el joven ocurrió durante la madrugada. Jiménez conducía el vehículo cuando embistió a ocho jóvenes que regresaban caminando de un recital del cantante Carlos “La Mona” Jiménez. El auto fue incendiado luego, pero se desconoce quiénes han sido los autores.

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