Padilla (llegó 2°) manejó sin dirección hidráulica y fue protagonista con Ligato, el campeón

11 Dic 2017
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CON SUS TROFEOS. Padilla -de rojo- junto a Nicolás García, su navegante, festejan el segundo puesto. Morán y González -de camisa azul- junto con Mauro Debasa y “Maxi” Karamatich, campeones en la RC5. FOTOS DE MARCELINO MERCADo

Puede que haya sido por puro gusto personal, pero lo que hicieron Gerónimo Padilla y Marcos Ligato en el último día del Gran Premio de Cruz del Eje fue un regalo para todos los simpatizantes del Rally Argentino. “Pudimos correr a fondo, eso fue lo más lindo”, reconoció “Gero”.

En la última fecha del torneo, Padilla quedó segundo, detrás de Ligato que ya se había asegurado la corona el sábado. “Yo le decía: ‘dejá Marcos, está bien si es una cuestión reglamentaria’. Pero él me dijo que le gustaba correr”, dio detalles de la conversación que se produjo en el parque de asistencia. Campeón y subcampeón llegaron a un acuerdo para pelear hasta el último especial del día por el triunfo. ¿Qué es lo que pasó? Padilla sufrió una penalización en la prueba especial 10 por lo que Ligato pasaba a liderar la general por más de 30”, bastante teniendo en cuenta lo que quedaba de carrera.

El cordobés consideró que la pena de más de un minuto por transitar mal una chicana era excesiva para su colega. Y además le quitaba el tipo de emoción que todo piloto disfruta. “Es como nos gusta correr”, destacó Padilla. La propuesta se concretó y antes de largar el tramo 11, Ligato penalizó un minuto y Padilla 20” quedando el tucumano al frente por 2”9/1000. Con la decisión mantuvieron el misterio para todos hasta la prueba 13, la última de la temporada. “No me sorprendió en lo más mínimo que Marcos haya hecho esto. Lo conocí más profundamente este año: es un gran deportista y un hombre de bien. Sorprende, quizás, en el automovilismo que no es un medio fácil”, opinó “Gero”.

Lo que sí sorprendió fue el desempeño de Padilla por el contratiempo que tuvo. “Me quedaron las manos con ampollas”, respondió cuando se le preguntó cómo es manejar el Peugeot 208 Maxi Rally sin dirección hidráulica. “Es durísimo. Encima eran caminos muy angostos, con mucho retome y piedras sueltas”, describió Padilla. El yerbabuenense hizo casi toda la primera parte del día, unos 40 kilómetros, sin asistencia hidráulica en las montañas cordobesas con una elevada temperatura.

Otro que se vuelve conforme y feliz desde Cruz del Eje fue Maximiliano Karamatich. El concepcionense navegó a Mauro Debasa, el rionegrino que se consagró campeón en la RC5. Debasa y Karamatich, en un Renault Clio, escoltaron al cordobés Adrián Sánchez.

En la Copa Maxi Rally, ganó y salió campeón Federico Cadamuro; Tomás García Hamilton (abandonó el sábado) terminó 4° en el certamen.

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