“La Asamblea de la UNT no ha logrado consensos”

Según el vicerrector, José García, discutir punto por punto el nuevo digesto es un proceso arduo, difícil y con riesgos, pero también es el mecanismo de debate más pluralista. En mayo se renovarán autoridades y la última sesión del año, en la cual debía debatirse el sistema electoral, fracasó por falta de quórum

11 Dic 2017
1

La última sesión de 2017 de la Asamblea Universitaria concluyó sin quórum. Así cerró el tercer año de un ambicioso proceso de reforma del Estatuto Universitario que, hasta aquí, sigue siendo traumático. Otra vez se repitió el escenario de casi todo el año: un puñado de asambleístas y muchos espacios vacíos; capítulos pendientes de discusión y un panorama incierto.

“Algo pasó con la metodología: no se han logrado los consensos necesarios”, reflexionó el vicerrector de la UNT, José García, quien preside la Asamblea. Ante los escasos avances, habló de “reflotar” la institucionalidad. “Si la institución fuera fuerte, hoy tendríamos una Asamblea fuerte y habríamos llegado a un consenso”, expresó.

En la sesión del último miércoles estaba previsto que se diera comienzo al análisis del capítulo sobre Sistemas Electorales. Así se había resuelto en la sesión anterior, en el Centro Cultural Virla. Sin embargo, en el último debate, esta vez en la Facultad de Ciencias Exactas, sólo se sentaron 70 universitarios de los 156 que conforman ese órgano de la UNT.

“Es una tarea de gestión ardua”, señaló García. Recordó que cuando la impulsó en 2014 pensó que “se iba a resolver rápidamente”. Agregó que, cuando comenta el proceso que se ha encarado frente a otros vicerrectores del país, muchos coinciden en que el debate punto por punto en una Asamblea es el camino más difícil.

“Otras universidades resolvieron los cambios por afuera, buscaron consensos y sólo reunieron a la Asamblea para la votación”, ejemplificó García. Sin embargo -dijo- la UNT buscó el camino del pluralismo. “Eso conlleva un riesgo”, manifestó.

Desde las 8 hasta las 10, cuando se dio por concluida la reunión, los pocos asambleístas presentes definieron que la próxima fecha será el 28 de febrero del año que viene. Si bien algunos pensaron que iba a ser posible hacer reuniones periódicas para no dilatar más el proceso, esto no prosperó.

Tampoco avanzó la voluntad de cambiar el sistema electoral vigente. “Este capítulo había quedado al final por decisión de la Asamblea, que planteó que el orden se estableciera a medida que entraban los dictámenes”, justificó García.

La comisión que analizó y trabajó con este capítulo fue la que más demoró -añadió el vicerrector-, y por eso el debate quedó para el final. “Hay que ver sistemas electorales, pero falta definir lo de la ciudadanía de los preuniversitarios y su representación en los órganos de gobierno”, aclaró.

Este punto se había abordado durante la última sesión de la Asamblea porque la UNT debe renovar sus autoridades (rector y vicerrector, decanos y vicedecanos, consejos directivos de facultades y consejeros superiores) durante la primera mitad del año que viene.

Por ello se pretendía avanzar con cambios en la metodología del voto: su condición de indirecto y secreto es lo que algunos sectores más cuestionan. No obstante, no llegará a modificarse para las elecciones de mayo de 2018. Es que no sólo basta con votar las reformas, porque el Estatuto, antes de entrar en vigencia, debe ser convalidado por el Ministerio de Educación de la Nación.

Comentarios