“Estamos dolidos, señor Lebbos tiene una manchita”

Acusación contra el padre de Paulina.

10 Dic 2017

“Me siento defraudado, en lo personal, porque la bandera del dolor por la pérdida de un hijo la llevamos todos y se manchó por un dinero”, dijo a LA GACETA Dardo Caciccio, en referencia a Alberto Lebbos, a quien denuncio de quedarse con dinero que le llegaba de la Nación, de La Bancaria y del dirigente radical José Cano destinado a acciones de los familiares de víctimas de la impunidad. “Recibía plata y nunca la distribuyó”, aseguró. ¿Qué le determinó a hacer pública ahora esta situación?, le consultó el diario. “En la familia estamos muy dolidos; veo que él sale a flote, nunca más lo vi (desde hace dos años) y me cansé de buscarlo. Ya es tiempo de decirle ‘señor Lebbos tiene una manchita´”, respondió.

Caciccio contó que después de la muerte de su hija Morena se sumó a la comisión de lucha contra la impunidad, cuyo principal referente es Lebbos. “Hace dos años y medio que con mi familia no vamos a las marchas porque dueles bastante lo que nos enteramos, es como si nos hubieran abierto la herida nuevamente. Tuvimos problemas personales y económicos y nos enteramos de que la comisión recibía a nivel nacional una ayuda económica que provenía de Cano y de la Bancaria y destinada a los padres. Era dinero para gente pobre como yo, para cientos de padres, para los viajes en colectivos, para cuando uno necesitaba hacer hasta un papel judicial, porque es costoso un juicio”, señaló. ¿Era un dinero bienvenido para poder hacer acción social?, se le preguntó. “Exactamente. Nos enteramos y es doloroso, porque el que manejaba ese dinero era Lebbos”, señaló.

- ¿De qué se enteró?

- Que él recibe la plata para la comisión, pero nunca nos distribuyó y nos comentó. Nos enteramos en Buenos Aires que esa ayuda tendría que haber llegado hace años. Lamentablemente nos enteramos por otro lado. Hubo gente que dejó de asistir a las marchas de los martes. Es hora de hacerlo público porque es una herida abierta. Su causa salió a flote, por suerte.

- ¿Tiene pruebas de que ha recibido dinero y que no fue usado para lo que estaba previsto y que fuera a otros destinos?

- A ver, cuando organizábamos algo fuerte en Tucumán no veíamos un peso. Por ejemplo, queríamos hacer un parate en avenida Sarmiento y Laprida y él no quería gastar. Yo lo vi, si vamos más allá voy a dar nombres y apellidos, obviamente. Pero es doloroso porque pasa dentro de la comisión contra la impunidad. Hay familias que se han enfermado y que han dejado de ir porque dicen les vuelven a abrir una herida. Y todo pasa por la plata, plata era para una ayuda.

- ¿De cuánto dinero habla?

- De $ 50.000 mensuales. Era lo que recibía él hace mucho tiempo para la comisión. Desde el tiempo de las marchas que me asocié hace cinco años, pero hace dos años y medio que dejé de ir. Nunca lo hice público, pero creo que es la hora porque no se puede dormir ni vivir en paz.

- ¿Va a avanzar más allá de la denuncia pública, le pidió explicaciones?

- Personalmente nunca nos dijo nada. No era para nosotros, era para él. Fue una conversación de padre a padre, a solas. Pero llega el momento. Hay juicios que avanzan y otros no.

- ¿Necesita dinero para la causa?

- Sí, estoy constantemente viajando a Buenos aires. Somos dos y hablamos de $ 10.000.

- ¿A quién denunció?

- Al Estado, al Subsidio de Salud, por atenderme fuera de tiempo, a Soremer, médicos del hospital de niños y a los gobernantes de entonces; (José) Alperovich, (Pablo) Yedlin. Hoy la Justicia se vuelca sobre el Estado por la ayuda sanitaria que no tuvo mi hija.

- ¿Cómo está sobrellevando la ausencia de Morena?

- Quedamos con Zamira, tiene cinco años, es el extraño gemelar. Ella sabe, hace sus dibujitos en la escuela, es ella y su hermana y pregunta. La tiene en su memoria, Vamos los domingos al cementerio y ella le lleva una rosa. Con su platita compra una rosa. Tenía que sacarme este ahogo. Me sirve totalmente, porque se habló mucho de la comisión. Antes llevábamos la bandera bien alto y es una lástima que la marca del peso nos haya apartado a muchos padres. Me siento defraudado, en lo personal, porque la bandera del dolor, la pérdida de un hijo, la llevamos todos y se manchó por un dinero.

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