Elegir el camino y ser persistentes en el rumbo

10 Dic 2017

Rogelio Frigerio, ministro del Interior de la Nación.-

Se cumplen dos años desde que los argentinos aceptamos el difícil y hermoso desafío de construir juntos el país que soñamos.

Lo primero fue poner la verdad arriba la mesa. Asumir que uno de cada tres compatriotas estaban bajo la línea de pobreza. Reconocer que estábamos aislados del resto de los países del mundo. Que no existía una división de poderes, que no teníamos estadísticas públicas confiables y que el federalismo no era tal ya que las provincias estaban sometidas políticamente al gobierno de turno.

No generábamos empleo en el sector privado desde hacía 5 años, teníamos más de 10 tipos de cambio distintos y una presión impositiva muy alta. Alrededor de 7 millones de argentinos con problemas de agua potable, 20 millones sin cloacas y más de 12 millones con problemas de vivienda.

Ese 10 de diciembre de 2015, el presidente Mauricio Macri trazó como objetivo principal de su gobierno reducir la pobreza, y nos pusimos a trabajar para llevar adelante el plan de infraestructura más ambicioso de nuestra historia que mejore la calidad de vida de los argentinos.

Nos convencimos de que se puede. Comenzamos a hacer las tan esperadas obras para controlar los efectos de las inundaciones y hacerle frente al cambio climático. En este momento estamos haciendo más de 70. Actualmente, estamos llevando adelante 165 obras de agua potable y 236 de saneamiento. También estamos realizando el Segundo Acueducto para el Chaco, una obra importantísima que va a llevar agua potable a 26 localidades del norte, y pronto empezaremos el Sistema de Agua Sur, el proyecto de agua potable más importante de los últimos 40 años que va a beneficiar a 2,5 millones de vecinos del conurbano bonaerense.

Con la apertura al mundo y la confianza en la Argentina recuperamos el crédito. Esto hizo que llegar a la casa propia deje de ser un sueño para convertirse en una realidad. Con créditos a 15, 20 o 30 años, y cuotas iguales o más bajas a las de un alquiler, logramos mejorar el ProCreAr para que mucha gente pueda comprar o construir su casa, y lanzamos también una línea especial para que los jóvenes puedan acceder aunque no tengan un ahorro ni un ingreso formal. Con la línea Mejor Hogar, además, 70.000 argentinos obtuvieron ya microcréditos para hacer reformas postergadas en sus casas.

Para el sector más desprotegido de la sociedad, que no puede acceder a un crédito, estamos construyendo alrededor de 70.000 viviendas y ya finalizamos más de 15.000. Se están llevando a cabo más de 470 intervenciones de hábitat, para acercar soluciones y la presencia del Estado a los lugares más vulnerables del país. A través de estas obras urbanizamos y llevamos a más de 500.000 familias asfalto, agua potable, cloacas, luz y otras mejoras a sus casas y barrios. Los sectores más vulnerables tienen que ser parte de esta transformación, por eso destinamos la mayor inversión de recursos a cuidarlos y acompañarlos.

Hoy las obras arrancan y terminan. Se hacen de manera transparente. Para que nunca más la obra pública esté asociada a la corrupción, todas las licitaciones se publican en la web y ya no se venden los pliegos. ¿Qué significa esto? Que más empresas puedan participar en las licitaciones, que tengamos menos costos y que podamos hacer más obras. Con la sanción de la nueva ley de Acceso a la Información Pública cualquier persona puede conocer todos los datos. La información del Estado es ahora información del ciudadano.

Queremos construir un país federal en serio. Por eso comenzamos a devolverles los recursos que les corresponden a las provincias, pusimos fin a un conflicto que llevaba muchos años como la repartición del Fondo del Conurbano y cerramos decenas de juicios que había con la Nación.

Este año, los argentinos confirmamos que se puede construir un camino distinto. El camino del diálogo, del respeto, por la verdad, por las instituciones y las cuentas claras. Decidimos también rechazar todo tipo de violencia y enfrentar juntos al narcotráfico y a las mafias.

Sabemos que el proceso es largo y que la mejora económica tal vez no llegó todavía a todos los argentinos, pero no tenemos dudas que la situación va a ser cada vez más favorable. La Argentina este año vuelve a crecer después de 5 años y todos los indicadores de la economía nos muestran que vamos por el lugar indicado.

Tenemos que sostener en el tiempo un proyecto de desarrollo nacional que logre superar los problemas de siempre y nos ayude a construir juntos el país que soñamos. Sigamos confiando. Sigamos avanzando sin miedo hacia una sociedad más justa. Tenemos todo para lograrlo.

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