De un depósito robaron un costoso grupo electrógeno

El equipo tiene un valor de $ 1,2 millones

08 Dic 2017
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Miguel Ángel Slame todavía no sale de su asombro y no se explica cómo hicieron para robarle un costoso equipo de más de 5.000 kilos con tanta facilidad. Se trata de un grupo electrógeno valuado en cerca de $ 1,2 millones desde el interior de un depósito que posee en El Timbó, en el departamento Burruyacu, a 20 kilómetros al norte de San Miguel de Tucumán.

Slame dirige una empresa que proporciona equipos de luces y sonido, además de escenarios, para diferentes encuentros y espectáculos. Desde hace más de 40 años que brinda ese servicio y es uno de los líderes del rubro, e incluso trascendió las fronteras de la Provincia. “Es insólito lo que sucedió, es realmente para sospechar, creo que fue un robo comando, porque actuaron rápidamente y con violencia. Directamente arrancaron el portón eléctrico”, explicó a LA GACETA.

De acuerdo a las fuentes policiales consultadas, el robo al empresario habría ocurrido entre las últimas horas del martes y la madrugada del miércoles.

“Ayer (por el miércoles) fui temprano al galpón que tenemos y me encuentro con que el portón automático del galpón estaba destrozado”, explicó Slame. De inmediato advirtió la ausencia del valioso equipamiento, que sería único por sus características.

Por pedido

Slame precisó que se trata de un equipamiento marca Caterpillar. “Lo hice pintar de color naranja. No hay otro igual. Tendrían que desmantelarlo para poder venderlo, porque, si no, es fácilmente reconocible, pero eso es prácticamente imposible”, señaló.

“Este fue un robo que cometieron a pedido de alguien. Vinieron directamente a buscar el grupo electrógeno. Hay muchas huellas de vehículos pesados. De otra forma es imposible que lo trasladen. Actuaron claramente con profesionalismo”, consideró el empresario.

Slame agregó que por la mañana trasladó el equipo desde un depósito de la Capital hasta otro que tiene en El Timbó. “Durante tres semanas lo estuvimos utilizando en varios festivales y ese día lo llevamos al otro galpón y a la noche lo robaron. Es un elemento fundamental para mi trabajo y por su costo es imposible reponerlo en este momento”, se lamentó.

El empresario recordó que hace cuatro años fue víctima de otro robo de características similares. “Se llevaron equipos por unos $300.000. Los allanamientos se hicieron después de dos meses y por supuesto que no encontraron nada”, se quejó. “No hay policías y mucho menos patrulleros en los que puedan movilizarse. Tuve que llevarlos en mi auto a que hagan las pericias”, explicó.

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