Sigue deteriorado un tramo de la ruta que va a Amaicha

08 Dic 2017

Son hermanas. En este caso, los gobernantes de los últimos lustros se ocuparon de crear diferencias entre ellas tal vez por cuestiones de intereses, favoritismo o por desatención de una de ellas. Tanto que una pareciera princesa y la otra mendiga, parafraseando al escritor Mark Twain. La ruta N° 307 ha cobrado relevancia en el panorama provincial porque desde la década de 1990 el turismo se ha incrementado notablemente, especialmente en Tafí del Valle, donde prosperó la hotelería y la afluencia de la gente obligó a mejorar los servicios públicos. Cuesta arriba, a unos 60 kilómetros, se ubica Amaicha del Valle, cuyos atractivos son distintos, pero no menos codiciados. Sin embargo, no ha gozado de la simpatía de la clase gobernante.

Un ejemplo de ello es la ruta que conduce a ambas poblaciones y durante la administración anterior ha sido reparada desde Acheral hasta Tafí, pero desde El Infiernillo en adelante exhibe un estado lamentable en varios tramos, con los consecuentes peligros para los conductores.

El sábado pasado, a la altura del paraje El Fin del Mundo, entre La Heladera y Rancho de Cáscara, una camioneta cayó al vacío y falleció uno de sus dos integrantes, ambos oriundos de Santa María de Catamarca. En el lugar, la banquina está cubierta por arena que arrastra la lluvia; se trata de una curva cerrada sin señalización, la cinta asfáltica no está demarcada; las crecidas de marzo se llevaron las defensas. Según el testimonio del sobreviviente, su padre que conducía el vehículo perdió el control a causa de la arena esparcida en la orilla y cayó 500 metros.

Entre septiembre de 2016 y el 2 de diciembre, se registraron en la ruta N° 307 nueve incidentes de gravedad, con el saldo de seis muertos. Sin embargo, no en todos ellos la causa se debió al estado de la carretera.

Un equipo periodístico de nuestro diario recorrió la ruta y constató que el tramo entre El Infiernillo y Amaicha del Valle, salvo un sector donde se han efectuado algunas reparaciones, el resto está muy deteriorado como ocurre desde hace una década.

En 1940, durante el gobierno de Miguel Critto, comenzó a construirse el camino a los Valles Calchaquíes, que empezó simultáneamente de los extremos: Acheral y Amaicha. Fue diseñado por el ingeniero estadounidense Richard Fontaine Maury y se inauguró el 16 de enero de 1943. Por la sinuosa traza y por los derrumbes que son frecuentes en época de lluvias, la ruta 307 siempre necesitó un mantenimiento permanente de Vialidad Provincial. Pero el tramo que más atención tuvo en los últimos años fue el que va desde Acheral a Tafí del Valle.

Esta ruta fue adquiriendo importancia por una cuestión no sólo turística, sino también comercial. Santa María del Valle de Catamarca se abastece de San Miguel de Tucumán por quedar mucho más cerca que la capital de su provincia. Pero al mismo tiempo se conecta con la ruta nacional N° 40 que lleva a Colalao del Valle, cuya producción vitivinícola es cada vez más importante.

Resulta entonces inexplicable la escasa visión de nuestros gobernantes de no mantener en óptimas condiciones en su totalidad de la ruta N° 307, así como de no concluir la N° 352 que une Colalao con San Pedro de Colalao y que se halla prácticamente abandonada, cuando podría traer grandes beneficios de conectividad y comerciales a la provincia.

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