Antes de la final, River volvió a perder y llega en su peor momento al duelo contra Atlético

04 Dic 2017
1

EL PRIMERO. Colazo, ex Boca, se fue hasta el alambrado para festejar el 1-0 con el que Gimnasia le ganaba a River. telam

BUENOS AIRES.- River ya no es el mismo que era antes. No parece una novedad pero sí lo son las derrotas que viene acumulando tras el cimbronazo que recibió en la Copa Libertadores. Ayer le tocó aprovecharse a Gimnasia de La Plata aprovecharse del “Millonario” que, por si no era suficiente con perder, esta vez lo hizo en tiempo de descuento. Como para hacer aún más dolorosa la historia.

Esa historia, la del River de 2017, tendrá su verdadero final el sábado, cuando enfrente a Atlético y el escenario no puede ser más preocupante: con el traspié de ayer perdió cinco de los últimos seis partidos, su juego no supera la media y tiene a jugadores como Enzo Pérez, lesionado.

“Lo mejor que nos puede pasar es que termine el año”, dijo Marcelo Gallardo tras el partido casi sin darse cuenta que todavía falta el duelo con Atlético. Una idea que inmediatamente corrigió en su declaración pero el lapsus ya había sido enviado: River no quiere jugar más por este año.

“Lo mejor que nos puede pasar es jugar una final”, dijo Leonardo Ponzio casi en el otro extremo, pero refiriéndose a que, de haber una revancha, la mejor instancia para jugarla es una final como la que tiene contra el “Decano”.

Incluso el “Muñeco” puso lo mejor ante el “Lobo” pero eso no le garantizó ni siquiera un empate. Nicolás Colazo adelantó al local y un tiro libre maravilloso de Ignacio Scocco empató el partido en el segundo tiempo.

Ya en tiempo de descuento (minuto 93), y sin haber hecho muchos merecimientos para llevarse los tres puntos de La Plata, River no pudo ajustar la marca sobre Brahian Aleman, que disparó desde afuera y superó a Enrique Bologna.

Otra derrota más a su pésima Superliga en la que ya no tiene chances pero no por este partido, sino por varios otros en los que cedió decenas de puntos y dejó en claro que 2017 no será su año. Algunos aventuran que ni siquiera una victoria ante Atlético cambiará ese concepto pero al menos tendrá la oportunidad de hacerlo. (Especial)

Comentarios