Bioquímica pierde la ilusión de contar con una nueva sede: Nación no enviará los fondos prometidos

La rectora confirmó que no podrán cumplir con la licitación porque la Nación no enviará el dinero prometido para terminar el edificio En septiembre de 2016 se había firmado un nuevo convenio con la Secretaría de Obras Públicas. El predio está abandonado desde 2012. Los fondos de YMAD

01 Dic 2017
1

ABANDONO. Por el ingreso al Centro Herrera de avenida Roca sobresale la mole de 8.000 metros cuadrados. la gaceta / foto de analia jaramillo

No será 2018 el año en el que se cumplirá el sueño de cortar la cinta del edificio de la Facultad de Bioquímica. La rectora de la Universidad Nacional de Tucumán, Alicia Bardón, confirmó que durante una reunión en Buenos Aires con la titular del Programa Nacional de Estructura Universitaria le informaron que la Secretaría de Obras Públicas no enviaría los fondos.

“En una charla con la arquitecta a cargo, Claudia Pesciello, me dijeron que Obras Públicas había decidido no tomar el crédito internacional para continuar con las obras universitarias”, señaló. Según dijo la rectora, esta decisión de la Nación no sólo frena los planes de la UNT, sino de otras instituciones universitarias. “Son unas 40 obras las que se paralizan”, sostuvo.

Bardón recordó que el proceso licitatorio estaba en marcha y que incluso ya se había seleccionado a la empresa que había presentado la mejor oferta. “Estábamos esperando la no objeción de la Nación... pero nunca llegaba”, reconoció.

En el transcurso de los meses -dijo Bardón- y debido a las demoras, la empresa que había sido seleccionada por la comisión adjudicataria dio marcha atrás. “Se terminó retirando porque con el ajuste de precios por la inflación, argumentaron que ya no era posible. Entonces la comisión pasó a la segunda empresa y estábamos esperando la no objeción de la Nación”, detalló. Como ese informe no llegaba, manifestó Bardón, le pidió la audiencia a Pesciello.

“Es una pésima noticia para todos. Le pedí a la arquitecta que me dijera lo mismo por escrito porque hubo 12 oferentes y hay que dar una explicación”, agregó. Quizás, la noticia para Bardón sea más incómoda que para el resto, ya que como egresada de esa facultad y ex decana, anhelaba cerrar su gestión en el Rectorado con la obra concluida o, al menos, en marcha.

Abandonada

La mole de cemento duerme desde 2012, año en el que se acabaron los fondos. Originalmente, estaba incluida en el llamado plan de obras de la “Ciudad Universitaria” que se debía llevar a cabo con los fondos que la firma interestatal Yacimientos Mineros Aguas de Dionisio (YMAD) le remitía a la UNT. En 2006, se había proyectado una construcción de 15.050 metros cuadrados, a un costo de $ 37,6 millones.

Luego, en 2014, la Nación prometió fondos (aún estaba José López como Secretario de Obras Públicas nacional) que iban a llegar a través de la Secretaría de Proyectos Nacionales de Inclusión y Desarrollo (que manejaba La Cámpora dentro de la UNT). Pero esta área se disolvió con el cambio de gestión nacional en diciembre de 2015 y ese dinero jamás llegó.

Desde mediados del año pasado, las autoridades universitarias depositaban sus esperanzas en los fondos que iba a proveer la Secretaría de Obras Públicas de la Nación, a través de créditos internacionales.

En septiembre de 2016, la rectora había firmado un convenio con el titular de esa cartera, Daniel Chaín, para iniciar el proceso de licitación.

El nuevo monto calculado era de $ 98 millones, lo que permitiría dejar “habitables” los 8.000 metros cuadrados de estructuras abandonadas. El proyecto incluía oficinas administrativas, dirección, secretarías y decanato, consejo directivo con sus correspondientes locales de apoyo, biblioteca, bar y todo el sector de aulas comunes asociado a una sala auditorio para 320 personas. El plazo estimado para los trabajos era de 18 meses.

Una gotera

La relación de la UNT con la Nación está pasando por un momento delicado. Bardón confirmó que desde hace algunos meses sólo les envían el dinero para hacer frente a la planilla salarial, pero no para los gastos de funcionamiento. “Lo que nos informan desde el Ministerio de Educación es que ellos piden a Economía, pero que sólo nos envían lo que a ellos les dan”, explicó la rectora. La UNT tiene asignado para este año un presupuesto de casi $3.500 millones.

Comentarios