Montoto: “el reggae está en una meseta artística”

Dj Rasflek cerrará un festival con bandas locales. La importancia de levantar el nivel musical

01 Dic 2017
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EXPERIENCIA. Dj Rasflek comenzó en 2002 en la movida nacional del reggae. prensa

SEGUNDO FESTIVAL DEL AÑO

• Desde las 23, en 360 Restó (Salta 360).

Sebastián Gómez perdió su apellido en el mundo de Internet, y en las redes sociales lo cambió por Montoto; lo que fue inicialmente una broma (inspirada en el dicho porteño “que te pague Montoto”), devino luego en identidad virtual. Y en sus actuaciones y producciones aparece con otro nombre más: Dj Rasflek.

Quizás estas búsquedas reflejen (sin haberlo pretendido) las que tiene el reggae argentino, la materia vital a la cual le dedica su pasión desde 2001, cuando comenzó con los recitales Buenas Vibraciones en el país. De ese ciclo nacieron los distintos discos que compilaron lo mejor del género por suelo nacional, hasta un letargo que le insumió seis años. Ahora está por lanzar al mercado un nuevo CD, con la presencia de un grupo tucumano, Buenasysantas.

Precisamente esta banda es una de las participantes locales en el festival Buenas Vibras 2, que tendrá lugar esta noche en 360 Restó, con la presencia además de Rajuh Shanti, The Warriors, Dj Nelson (ganador nacional de reggae rap) y Dj Rasflek para el cierre.

“En este momento, ha bajado mucho el auge de este género respecto de lo que se vivió hace unos siete años. Estamos en la misma meseta cultural y artística que hace algo más de una década, con un fuerte silencio que ya vivimos. Antes no pasaba nada hasta que salió Dread Mar I, un artista que incluso trascendió el reggae”, advierte Montoto/Gómez/Rasflek.

- ¿Fue positivo como impulso?

- Sí entonces. Hay abuelas que conocen las canciones de Dread Mar I aunque no sepan cómo se pronuncia el nombre y menos escribirlo. Tuvo proyección en toda América Latina y la gente empezó a consumir reggae. A partir de su auge y con el desarrollo de un montón de bandas que venían trabajando fuerte, a principios de 2000 el reggae argentino supo constituirse para tomar fuerza y envión propio con bandas como Los Cafres, Non Palidece o Dancing Mood, que ya venían insinuándose incluso desde antes pero no terminaban de explotar nunca.

- ¿Ya se detuvo ese impulso?

- Sí, duró unos cinco años en los que el reggae fue el rey de los estilos. Eso ya no existe; no me gusta hablar de que fue una moda, aunque no estaría mal emplear ese término. Hubo más cantidad que calidad de bandas, y eso bastardeó algo el género, tanto en su mensaje como en su impronta musical: en la secundaria los chicos se juntaban para armar grupos de reggae, como le pasó al blues o al heavy en sus épocas. La masa arrastró mucho.

- ¿Cómo calificarías el presente?

- Quedaron y sobreviven los más legendarios, los más fuertes, los que sustentaron su carrera con arte y los que supieron trabajar en el tiempo y no sólo en el pico de la ola. Ya no existe el furor de otros años y eso está bueno para levantar el nivel. Hay una depuración que es lógica y que debía ocurrir porque, en general, no hay buenos ejecutores de un folclore que no es nuestro. Estamos en un punto de exigencia de calidad más alto que antes, porque la gente no come vidrio y sabe ver quiénes son los artistas reales y no los que estaban por el negocio.

- ¿Cómo se lo puede relanzar?

- Siempre digo que el momento es ahora, porque hay mucho por difundir y por dar. Hay que buscar variantes. El reggae ha mutado en el tiempo en su estilo musical y de vida. En sus comienzos, fuimos discriminados como lo fueron los seguidores del punk. No se entendió el mensaje que lanzábamos y se lo vinculó con el consumo de marihuana, hasta que las grandes productoras se aprovecharon del negocio. En cambio, fue lo mío desde hace 15 años.

- ¿Qué pensás de las bandas tucumanas que van a actuar en el festival?

- Sí, las conozco y valoro mucho a todas, porque voy a Tucumán desde la época de Gran Valor. Buenasysantas estará en mi próximo compilado. Las nuevas tecnologías llevan a que gran parte de la sociedad escuche en soporte digital; en 10 días lanzaré “Buenas vibraciones 6” en las plataformas y en tres meses, en CD físico para que quede como antecedente arqueológico y así seguir difundiendo música.


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