El tormento de recordar cada detalle de la vida

28 Nov 2017

Lo único que no recuerda es el día que nació. Aparte de eso, todo. Su vida entera está almacenada en su memoria, con cada detalle, fechas y horarios. Y hasta hace unos años Rebecca Sharrock creía que eso era lo normal, lo que les pasaba a todas las personas. Su condición se llama “Memoria Autobiográfica Muy Superior” (HSAM, por sus siglas en inglés) o hipertimesia, y se conoce sólo a 60 personas en todo el mundo que la padecen.

Las personas con hipertimesia pueden recordar sin esfuerzo y de forma inmediata lo que hicieron, lo que llevaron puesto o dónde estaban y a qué hora. Pueden rememorar noticias y acontecimientos con un detalle fotográfico y con una precisión equiparable a una grabación. Y no es algo agradable.

“Recuerdo algo que me pasó cuando tenía tres años. Mis emociones son las mismas que las que tenía a esa edad, aunque mi mente y mi conciencia sean las de una adulta”, explica Rebecca, de 27 años. Esta disparidad entre su cabeza y su corazón la lleva a la confusión y a la ansiedad.

Algunas investigaciones sugieren que el lóbulo temporal (que ayuda a procesar la memoria) es mayor en el cerebro de los individuos con hipertimesia. También tienen más grande el llamado núcleo caudado, que ayuda a aprender. Rebecca participa de dos proyectos de investigación, ya que la hipertimesia puede servir para obtener datos, por ejemplo, sobre cómo los bebés y los niños ven el mundo.

En ese contexto, ella recuerda un episodio de cuando tenía una semana de vida: “Estaba envuelta en una manta rosa. Por alguna razón siempre sabía si era mi madre quien me tenía en brazos. Ella era mi persona favorita y de forma instintiva sabía si estaba con ella”.

Otro ejemplo: “estaba en mi cuna y sólo quería girar la cabeza para ver lo que había a mi alrededor, como el ventilador que estaba al lado. Me fascinaba, pero no fue hasta que tuve un año y medio que dije: ‘¿por qué no me levanto y veo qué podrá ser eso?’”, cuenta Sharrock a BBC Mundo.

Sharrock aprendió a usar los recuerdos positivos para desbancar a los negativos. “Al comienzo de cada mes, elijo las mejores memorias que tuve ese mismo mes de años anteriores”. Y asegura que no quiere cambiar. “Debido a mi autismo, no quiero ningún tipo de cambio. Esta es la persona que soy y que conozco. Quiero seguir pensando y sintiendo de la misma manera que lo hago ahora porque es como siempre lo he hecho. Simplemente me gustaría encontrar formas de llevarlo mejor”, afirma.

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