Mi papá, mi entrenador

El debut de Nahuel Gallardo en River, bajo la conducción de su papá, Marcelo, sacó a la luz otros casos similares en los que un padre dirigió a su hijo en un plantel de Primera. Uno de estos, el de Mariano Pasini, integrante del cuerpo técnico de San Martín.

26 Nov 2017
3

LO TOMARON CON NORMALIDAD. “Mi hijo le aportaba mucho al equipo. De no ser así, no lo hubiese puesto de titular”, contó Salvador Pasini sobre la experiencia que vivió con Mariano.

El sábado 28 del mes pasado, el director técnico de River, Marcelo Gallardo, incluyó a su hijo Nahuel (19 años, lateral por izquierda) en el equipo titular de los “Millonarios”, que finalmente cayeron por 4 a 0 ante Talleres de Córdoba. Aunque no abundan casos de padres que dirigen a sus hijos en Primera sí existen los ejemplos (Ver: “Selecto club...”). Uno de ellos, es Salvador Pasini, papá y ex entrenador de Mariano Pasini, el colaborador de Diego Cagna en el cuerpo técnico de San Martín.

“Dirigí a Mariano en tres clubes: en Estudiantes (2001), en Atlanta (2004) y Temperley (2006). Fue fácil, porque es una persona muy correcta que se hizo querer en cada uno de los equipos en los cuales jugó; tiene un profesionalismo único”, contó Salvador, uno de los técnicos referentes en el ascenso argentino. Según recordó, en las tres ocasiones en que dirigió a su hijo llegaron hasta la definición de los respectivos torneos. “Era un jugador que le aportó mucho al grupo. Era muy respetado por todos. Aparte de ello, tenía las condiciones que pretendía para jugar en ese sector del campo. Si no hubiera sido así, bajo ningún aspecto lo hubiera puesto de titular”, advirtió el DT.

LG Deportiva le preguntó cómo era la relación entre ambos en esos casos. “Los dos supimos respetar las obligaciones que tenía cada uno; por eso todo se desenvolvió en forma normal”, contestó. Luego de que Mariano abandonó la práctica activa del fútbol, en 2011, estuvo trabajando durante cinco temporadas como ayudante de campo de su papá: en Estudiantes de Buenos Aires, en Chacarita y en Deportivo Merlo. En abril de 2016 aceptó el ofrecimiento de Cagna para ser, junto a Guillermo Ríos, uno de sus ayudantes de campo en el “Santo”.

Orgulloso

Mariano se siente halagado por haber sido dirigido por su papá. “Él siempre fue mi espejo de vida y desde chico mantuve con él una relación muy estrecha. Por eso, cuando lo tuve como técnico lo tomé con total normalidad”, señaló.

También recordó las buenas campañas que hicieron aquellos planteles. “En las tres temporadas estuvimos en las finales. Desgraciadamente nos quedamos en las puertas del ascenso. Cuando estuvimos en Atlanta fuimos campeones del Apertura y jugamos la final con Sarmiento de Junín. El partido se jugó en Villa Crespo y se suspendió en la primera parte por una agresión, desde las tribunas, a Mauro Matos, el delantero que jugó en Atlético. Al final, nos dieron por perdido el partido”, recordó Mariano.

Johan y Jordi Cruyff

El referente de la “Naranja Mecánica” incluyó a su hijo Jordi en el plantel de Barcelona de la temporada 1994/95. Lo dirigió durante dos campeonatos, pero Jordi nunca terminó de encajar, acaso debido a la presión por ser el hijo de uno de los máximos ídolos del club catalán. Finalmente, Johan dejó de ser el entrenador al tiempo que Jordi fue vendido a Manchester United por € 2,5 millones.

Henrik y Jordan Larsson
Henrik -uno de los máximos ídolos de la historia de la selección de Suecia- no sólo dirigió a su hijo, sino que hasta llegó a jugar junto a él. Ambas situaciones ocurrieron en Helsingborgs (Suecia), equipo donde Henrik inició y clausuró su carrera (el número de su camiseta fue retirado, en homenaje), y al cual dirigió hasta noviembre del año pasado.
Henrik y Jordan Larsson
Henrik -uno de los máximos ídolos de la historia de la selección de Suecia- no sólo dirigió a su hijo, sino que hasta llegó a jugar junto a él. Ambas situaciones ocurrieron en Helsingborgs (Suecia), equipo donde Henrik inició y clausuró su carrera (el número de su camiseta fue retirado, en homenaje), y al cual dirigió hasta noviembre del año pasado.

Comentarios