Cartas de lectores

25 Nov 2017
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la gaceta / foto de juan pablo sanchez noli

El ARA San Juan I

Más allá de que sobre el submarino no sabemos nada realmente, si falló algo, si están todos bien o no, hemos adquirido un síndrome de que siempre la culpa es del otro y nunca asumida por uno mismo. Si choco con mi auto, le echo la culpa al Estado. Si mi hijo desaprueba, le echo la culpa al maestro. El estar en las Fuerzas Armadas significa un nivel de vocación que es muy pocas veces comprendido por los civiles. Son personas que prácticamente tienen fecha de vencimiento por la tarea riesgosa que desarrollan. El piloto de combate, el marino naval, un soldado de Ejército de infantería, un policía especial. Años atrás, yo por lo menos, antes de salir de patrulla revisaba mi equipamiento; desde el funcionamiento de mi arma y niveles de balas. Un piloto de combate y o comercial no despega hasta hacer un chequeo al más mínimo detalle. Eso de que si lo arregló tal o cual gobierno... La responsabilidad también es de la persona que va a usar los elementos; tiene que verificar que todo este en perfectas condiciones. ¿Quién, si no él, es el que mejor sabe? Y para eso se preparó. Con esto no quiero defender a ningún gobierno, pero las responsabilidades recaen más que nada en los expertos, no en si destinaron $ 100 millones y sólo usaron 10. Como capitán de barco, si noto la mínima falla o anomalía peligrosa, no zarpo antes de poner en peligro vidas y equipo de millones de pesos. Lo mismo hace un comandante de avión comercial. No lo digo como experto ni como opinólogo, lo hago con sentido común y por mi experiencia en el Ejército en situación de riesgo.

Jorge Gianserra

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El ARA San juan II

Como seres humanos no dejamos de sentir dolor ante tan grande tragedia. Honramos los nombres de los valerosos 44 patriotas con una plegaria, una flor, una intención religiosa, y también en nuestros corazones. Pero mientras unos critican al gobierno actual y otros al anterior, me viene a la memoria otro que se dedicó la venta de nuestros recursos, límites geográficos y desmanteló el Ejército Argentino. Es el mismo presidente que aniquiló los trenes, e hizo estallar la fábrica militar de Río III. Vendió armas a Ecuador, a Croacia, compró un tanque sumergible y vendió todo lo bueno. No dejó un remache sin vender. Es innombrable. Sin embargo usted, estimado lector, ya tiene el nombre en su memoria.

Martín Javier Augier

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El ARA San juan III

El mundo se hizo eco de la tragedia en alta mar del submarino ARA San Juan. Acongojados e incrédulos asistimos a todos los últimos reportes periodísticos. La última noticia es que hubo una explosión, conocida después de ocho días de angustia. ¿Qué pasó con los radares de los aviones y barcos que colaboraron con la búsqueda de los 44 tripulantes del submarino? La desgracia es tan grande que vino al caso enumerar otras tragedias ocasionadas por la inoperancia de los responsables del Gobierno que no dispusieron, en su momento, de las asignaciones presupuestarias para evitar esas tragedias, como la muerte de 53 ciudadanos en el ferrocarril siniestrado. Y muchos otros, que han dejado duras huellas en nuestros corazones que palpitan de dolor aún después del tiempo transcurrido. Es por ello que deseo sacar del archivo algo que me impactó y que aún hoy acude a mi mente porque el funcionario responsable estaba entretenido en algo político que lo beneficiara. A grandes títulos las páginas de la prensa nos mostraban la tragedia de la ruta nacional 34 de Rosario de la Frontera-Salta-, donde murieron 43 gendarmes aplastados por el colectivo en que viajaban y venía de Santiago del Estero (18/12/2015) para hacer frente a una manifestación piquetera en la ciudad de Salta. Nunca más se supo si los responsables fueron enjuiciados. Ahora, también he prendido velas blancas para guiar al submarino y que lo traiga sanos y salvos a sus 44 tripulantes. Y que puedan pasar la Navidad, muy cercana, con sus familias. Creo en los milagros. Y éste será otro a tener en cuenta. ¡Que se cumpla!

MarÍa Emilia Farros

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El ARA San juan IV

Por los 44 tripulantes del submarino ARA San Juan: “Dios te pido que los ayudes y sus familias los encuentren” (Morena). “Espero que los encuentren sanos y salvos. Los sentimos muchos. También somos argentinos” (María Mercedes). (Alumnos de la Escuela Nº 229 Vicente Parra de la localidad de Puma Pozo, Leales).

Pedro Pablo Verasaluse

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El ARA San Juan V

Siempre dije que las crisis son para salir de ellas creciendo, ya sean a nivel personal o institucional. Este doloroso episodio que tiene solidaridad nacional e internacional, nos debe mover a una profunda reflexión y acción concreta. O giramos el timón para un lado y no hacemos más que quejarnos, en cuyo caso nuestro destino será caer al talud continental, o giramos para el lado contrario y buscamos causas, responsabilidades, pedimos renuncias, damos de bajas, abrimos causas penales y misión cumplida. Grave error. La inmolación de 44 seres humanos cumpliendo su deber nos obliga a pisar a fondo y empezar a cerrar la grieta reconciliando a los argentinos con las instituciones y con nosotros mismos. En el caso concreto, reconciliar al país con las Fuerzas Armadas, diagramar serias políticas en la materia conforme a eventuales hipótesis de conflicto, reequipamiento en forma, trato adecuado al profesional militar y reconciliación con su importante misión, entre tantos temas. De lo contrario el ARA San Juan se habrá sacrificado en vano y será un adelanto del suicidio de la República. Que Dios nos ilumine y nos permita asumir la conducta adecuada. Sea este mi pequeño homenaje al ARA San Juan y a su tripulación. Sea este doloroso episodio el punto de quiebre de la maldita “grieta” que nos envenena a los argentinos.

Jorge Ricardo Malmierca

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El ARA San Juan VI

Todo un pueblo acongojado por el triste descenlace de nuestros 43 varones y una mujer que dejaron con hidalguía y patriotismo sus vidas en los mares argentinos, truncando sus sueños por una pasión que les nació del alma, ser marinos con fuerza y amor a la patria. Descansad en paz, oh centinelas del mar... mis condolencias a sus familiares.

Daniel Francisco Leccese

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Para que no vuelva a ocurrir

Julián Gerardo Guzmán tenía apenas 39 años, una familia bien constituida con tres hijos menores, una vida sacrificada, alegre, llena de ilusiones y esperanzas, pero fue truncada injustamente al ser aplastado en la vereda de su casa por la caída de un árbol, un ficus gigante. El intendente anduvo por el mismo lugar con la “Bomba tucumana” en plena campaña política, y se les informó sobre el peligro que corríamos los vecinos, por el estado en que se encontraba ese ejemplar. Lo mismo se le comunicó al secretario de Obras Públicas. Sin embargo nada pasó hasta que ocurrió aquella desgracia que enlutó a toda la barriada de Monteagudo al 1.800. Después aparecieron camiones, motosierras, cuadrillas de obreros y funcionarios para arreglar los daños. Eso no basta. Acá hubo al menos una irresponsabilidad de parte de los encargados de velar por el bienestar de los vecinos. No escucharon. No es posible que se haya destruido una familia por una falla en la gestión gubernamental y nadie se haga cargo de este error. Es injusto que la Justicia no actúe de oficio y alguien pague por este hecho luctuoso que hubiera podido evitarse. Así también se evitaría que vuelva a ocurrir. Hoy son pocos los que se acuerdan de contener a la familia de Julián, y nadie encuentra una explicación convincente para sus hijos sobre las circunstancias en que murió ese honesto trabajador.

Francisco Amable Díaz

Pedro G. Sal 1.180

San Miguel de Tucumán


La Vuelta de Obligado

Respecto de la carta del lector Patricio Avellaneda (21/11) sobre la batalla denominada “La Vuelta de Obligado”, expreso mi discrepancia con la opinión vertida en ella. Los únicos y verdaderos responsables de la tragedia de la derrota de la Argentina en aquel momento fueron los agresores franco-ingleses que, con un poderoso y superior armamento, nos invadieron mancillando nuestra soberanía nacional. Por esa heroica defensa, el Padre de la Patria, el capitán de los Andes, el general José de San Martín, legó su sable corvo a Juan Manuel de Rosas. Lo demás, es pura fantasía intrascendente. Por mi parte, creo que eran tiempos de guerra, no de tomar mate apaciblemente (como asegura Avellaneda que hacía Rosas en aquel combate); sino que más bien don Juan Manuel organizaba la defensa de la Patria con sus gauchos para rechazar un eventual desembarco de los invasores extranjeros.

Félix Carmona

Las Heras 730

San Miguel de Tucumán


YPF, el Gobierno y el bioetanol

La empresa YPF y la Secretaría de Energía se han constituido en enemigos públicos del bioetanol que genera el norte argentino. Los argumentos que dan para denostarlo son ridículos. Por supuesto, los funcionarios que lo critican no tienen ninguna visión estratégica ni de futuro sobre este preciado producto. Vaya un ejemplo: hace unos años mientras el presidente Bush visitaba Uruguay se llevó una enorme sorpresa cuando en conversaciones bilaterales se enteró de que este país podría incorporar bioetanol a las naftas que importaba. ¿Cómo?, dijo Bush, ¿ustedes pueden hacer bioetanol? ¡No lo sabía! ¿Tienen idea de la importancia estratégica que esto tiene hacia el futuro para ustedes y para todos? Sí, contestaron los uruguayos. pero lo que nosotros podemos hacer en el norte de nuestro país es incorporar sólo unas 2.000 hectáreas de caña de azúcar ese destino, lo que redundaría en producciones muy bajas. “No importa”, señaló alarmado Bush, “desde un litro para arriba, todo es importantísimo”. “El recurso irremediablemente se agotará en algún momento. Entonces será el tiempo de los renovables”; y dirigiéndose a los asesores que lo rodeaban les remarcó: “comprometan desde ya todo lo que sea necesario, para que el país cuente con el máximo apoyo para desarrollar el proyecto”.

Horacio Ibarreche

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