En Venezuela, especuladores apuestan a un escenario como el de Argentina en 2001

21 Nov 2017

NUEVA YORK/LONDRES/CARACAS.- En medio de la estampida que causó Venezuela entre sus inversionistas cuando convocó a reestructurar la deuda externa, algunos fondos han optado por mantener o incluso fortalecer sus carteras con papeles venezolanos, convencidos que la angustia de otros puede ser una oportunidad.

Es una jugada a contra vía, planificada después de que el presidente Nicolás Maduro asustó a los tenedores de bonos este mes al invitarlos por sorpresa a negociar nuevos términos para unos 60.000 millones de dólares en títulos que Venezuela tiene en circulación.

Pero el mandatario ha prometido que seguirá cumpliendo con las obligaciones como hasta ahora y este inusual comportamiento ha sido aprovechado por algunos inversores para apostar por la deuda venezolana, que muchos catalogan como “basura”, obteniendo así masivos rendimientos.

Hay quienes prefieren asegurar sus posiciones en bonos de Venezuela hasta el día que se produzca un eventual acuerdo soberano, en una estrategia similar a la que optaron acreedores argentinos cuando la crisis de 2001 y les rindió buenos frutos el año pasado.

Sin embargo, reconocen que podría terminar en una larga batalla legal, que en este caso se complica con las sanciones que impuso Estados Unidos a Venezuela.

Por lo pronto, los funcionarios que designó Maduro para negociar no dieron mayores pistas de sus planes, en una primera reunión que sostuvieron con acreedores en Caracas la semana pasada.

Tanto el bono Pdvsa 2027 como todos los emitidos por la petrolera comparten una característica común: carecen de una cláusula que pueda forzar a los tenedores a aceptar un trato si el 75% acuerda.

La ausencia de tales cláusulas de acción colectiva puede permitir que un pequeño grupo de inversionistas prefiera aguardar por mejores términos, como sucedió luego del default argentino de 2001.

Espejo sudamericano

Los fondos de alto riesgo, incluidas firmas como Elliott y Aurelius Capital Management, cosecharon miles de millones de dólares el año pasado cuando el Gobierno recién elegido de Argentina logró pactar con ellos y cerró una larga batalla legal que mantuvo a ese país alejado de los mercados.

“Pensamos en ir eventualmente a un proceso de reestructuración no muy diferente al que se hizo con Argentina entre 2001 y 2005”, dijo Nicolás Galperin, de la firma Onslow Capital Management.

Galperin dijo que su empresa busca comprar bonos venezolanos por cerca de 20 centavos por dólar y ganar por un tiempo gracias al pago de intereses, con la idea de venderlos a futuro a mejor precio, tras una reestructuración. (Reuters)

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