La ex Brigada, centro de cuatro escándalos en poco más de un año

El fiscal López Ávila también había ordenado el arresto de dos carceleros porque habrían colaborado con la fuga de un preso.

19 Nov 2017
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Este es el cuarto escándalo que se desató en la ex Brigada de Investigaciones en poco más de un año. Y casualmente las tres causas cayeron en las manos del fiscal Diego López Ávila. Por estos hechos, quedaron detenidos tres uniformados.

El primer caso sucedió en octubre de 2016 cuando los detenidos que estaban alojados allí protagonizaron un motín. Los arrestados denunciaron ante López Ávila que habrían sufrido apremios y que para gozar de algunos beneficios, debían pagar sobornos a los carceleros. Las denuncias continúan siendo investigadas por la falta de pruebas.

En febrero pasado la muerte de un recluso volvió a generar incidentes en la Alcaldía de esa repartición policial. Los familiares del fallecido se quejaron porque los guardias no permitían que al detenido se le suministraran los medicamentos que debía tomar por prescripción médica. El acusado de un robo se descompensó, fue derivado al Centro de Salud y falleció días después. Esta causa está en plena investigación.

A fines de septiembre, el acusado de haber cometido varias estafas con la venta de vehículos se fugó misteriosamente de la celda que ocupaba en la ex Brigada de Investigaciones. Días después, el fiscal López Ávila ordenó la detención de dos carceleros, ya que habrían colaborado en el escape del sospechoso. En la investigación quedó comprobado que el prófugo dio vueltas por el microcentro en un patrullero de la repartición. Los uniformados fueron detenidos y procesados por este caso.

Luego de ese escándalo hubo cambios en la ex Brigada. El comisario Adrián Álvarez asumió el lugar que había quedado vacante con el retiro de Luis Bacas. En dos secciones conflictivas como Delitos contra la Propiedad y Sustracción de Automotores -sus hombres fueron cuestionados por varios fiscales- asumieron los comisarios José Díaz y Gustavo Beltrán, en reemplazo de Alejandro Siwecki y de Cándido Galván, respectivamente.

En los últimos días, los hombres de ambas secciones realizaron operativos importantes, como la desarticulación de la banda de inhibidores de alarmas que cometía robos en Yerba Buena y de varias organizaciones que estaban dedicadas a la robo de motos. Pero este nuevo caso de corrupción volvió a poner a la ex Brigada de Investigaciones en el centro de la polémica.

Desde la Justicia
El fiscal destacó el trabajo de los policías que colaboraron en la investigación del caso
“Si bien es cierto que hay que ser cauteloso porque la investigación aún no ha culminado, es importante destacar el compromiso que tuvieron los policías para colaborar en el esclarecimiento del caso”, explicó el fiscal Diego López Ávila. El funcionario judicial agregó: “y lo más importante es que no es la primera vez que lo hacen. Hace un par de años, el subcomisario (Francisco) Campi tuvo una activa participación en la detención de un miembro de la Brigada Este hace un par de años por un hecho similar. Y ese caso tuvo un final anecdótico: la detención física del acusado fue realizado por el mismo jefe de Policía, (Dante) Bustamante”. El fiscal dijo que como en todos los ámbitos, en la Policía también hay buenos y malos, pero que se debe destacar el trabajo que realizan los hombres que quieren acabar con las malas prácticas. “Encontrar a hombres molestos por la situación que están viviendo por culpa de compañeros permite pensar que hay efectivos que no toleran más este tipo de situaciones y que quieren que sean separados de la fuerza”, concluyó. 
Desde el Gobierno 
Hay más de 90 expulsados de la fuerza y otros 900 están sumariados
“Siempre hemos dicho que seremos inflexibles con los policías que se vean involucrados en hechos de corrupción. Nos enteramos  de este caso y nos pusimos a disposición de la Justicia para colaborar con la investigación. Paralelamente ya iniciamos los sumarios administrativos correspondientes”, adelantó Paul Hofer, secretario de Seguridad en una charla con LA GACETA. El funcionario dijo que los más de 90 hombres expulsados de la fuerza, al menos 900 sumariados e idéntica cantidad de trámites iniciados por cuestiones disciplinarias son una muestra de cómo se lucha contra la corrupción. “El mensaje siempre fue que no vamos a tolerar este tipo de hechos ni que no cumplan con su deber cuando estén de servicio. Desgraciadamente hay muchos que no terminan de entenderlo”, comentó. Hofer también consideró como positiva la reacción de los otros uniformados. “El hecho de que haya efectivos que cuestionen el mal accionar de sus compañeros, que no los oculten y que trabajen para que sean separados de la fuerza es un aliciente muy importante”, concluyó.

Desde la Justicia

El fiscal destacó el trabajo de los policías que colaboraron en la investigación del caso

“Si bien es cierto que hay que ser cauteloso porque la investigación aún no ha culminado, es importante destacar el compromiso que tuvieron los policías para colaborar en el esclarecimiento del caso”, explicó el fiscal Diego López Ávila. El funcionario judicial agregó: “y lo más importante es que no es la primera vez que lo hacen. Hace un par de años, el subcomisario (Francisco) Campi tuvo una activa participación en la detención de un miembro de la Brigada Este hace un par de años por un hecho similar. Y ese caso tuvo un final anecdótico: la detención física del acusado fue realizado por el mismo jefe de Policía, (Dante) Bustamante”. El fiscal dijo que como en todos los ámbitos, en la Policía también hay buenos y malos, pero que se debe destacar el trabajo que realizan los hombres que quieren acabar con las malas prácticas. “Encontrar a hombres molestos por la situación que están viviendo por culpa de compañeros permite pensar que hay efectivos que no toleran más este tipo de situaciones y que quieren que sean separados de la fuerza”, concluyó. 

Desde el Gobierno 

Hay más de 90 expulsados de la fuerza y otros 900 están sumariados

“Siempre hemos dicho que seremos inflexibles con los policías que se vean involucrados en hechos de corrupción. Nos enteramos  de este caso y nos pusimos a disposición de la Justicia para colaborar con la investigación. Paralelamente ya iniciamos los sumarios administrativos correspondientes”, adelantó Paul Hofer, secretario de Seguridad en una charla con LA GACETA. El funcionario dijo que los más de 90 hombres expulsados de la fuerza, al menos 900 sumariados e idéntica cantidad de trámites iniciados por cuestiones disciplinarias son una muestra de cómo se lucha contra la corrupción. “El mensaje siempre fue que no vamos a tolerar este tipo de hechos ni que no cumplan con su deber cuando estén de servicio. Desgraciadamente hay muchos que no terminan de entenderlo”, comentó. Hofer también consideró como positiva la reacción de los otros uniformados. “El hecho de que haya efectivos que cuestionen el mal accionar de sus compañeros, que no los oculten y que trabajen para que sean separados de la fuerza es un aliciente muy importante”, concluyó.

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