Piden que el caso se investigue de nuevo para detener a los homicidas

Durante la audiencia no quedó en claro cuál fue el móvil del doble crimen

17 Nov 2017
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SEBASTIÁN “MONEDA” JAIME. Fue condenado a 16 años de prisón. la gaceta / foto de franco vera

Los testigos que declararon en el juicio relataron que vieron un auto negro y una moto roja en la zona donde se produjo la matanza, pero ninguno se atrevió a identificar a los asesinos.

“Todos escucharon cuando Jaime confesó que Nicolás Orellana y su cuñado Samuel Morales fueron los que mataron a los policías. Muchos testigos mintieron por miedo, pero en Río Colorado saben que ellos asesinaron a los policías”, aseguró el defensor Juan Hermosa.

Según la versión de Sebastián Jaime, el único de los tres imputados que fue condenado, aquella noche se encontró con Orellana y Morales para comprarles drogas y fueron en un auto negro hasta la zona del “Arco” de Río Colorado. Cuando llegaron los policías, sus acompañantes bajaron del auto y comenzaron a disparar.

Jaime fue detenido días después del doble crimen. Primero fue a la Alcaidía de Investigaciones y después a la Unidad 1 del penal de Villa Urquiza, el mismo pabellón donde estaba Miguel “Piki” Orellana, el padre de Nicolás, que cumple una condena de prisión perpetua por el crimen de Adrián Mansilla, perpetrado en 2003, en Famaillá.

Fue Jaime quien contó que desde la primera noche que pasó tras las rejas, lo “visitaron” allegados a los Orellana, quienes le llevaban ropa y comida.

“Hubo una irresponsabilidad de la persona que ordenó que lo alojaran junto al padre de uno de los presuntos homicidas de los policías, según contó Jaime al declarar. No sé si ‘Piki’ Orellana y su hijo conforman la misma banda, pero ‘de tal palo tal astilla’, como se dice”, ironizó Hermosa.

Las absoluciones de Acosta y Tártalo abrieron una incógnita sobre quiénes fueron los verdaderos asesinos de los uniformados. Los jueces de la Sala V ordenaron que se profundice la investigación “sobre la posible participación criminal de las personas mencionadas en el debate y las que surgieran de la investigación”.

“Para mí en el juicio no hubo respuestas sobre cómo pasó ni por qué los mataron. Me parece bien que se investigue a fondo. Durante el debate se dijeron muchas cosas de las que nos enteramos en ese momento. Tenía muchas esperanzas de que se hiciera Justicia, hasta que escuchamos la sentencia. Fue muy triste, porque la Fiscal de Cámara presentó todas las pruebas que podía, pero no alcanzó; ahora lo único que nos queda a las familias es la justicia divina; que tarda, pero llega”, dijo Juana Lazarte, viuda de Valdez.

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