El hallazgo de cinco granadas provocó espanto entre los vecinos de barrio Sutiaga

“Lo que más me preocupó es que esta cuadra está llena de chicos”, dijo la mujer que encontró los explosivos.

13 Nov 2017
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EL LUGAR. La vereda de un local comercial de la zona fue el escenario del inusual hallazgo, ayer por la mañana. la gaceta / foto de Inés Quinteros Orio

Cuando ayer por la mañana Celia Valderrama abrió su despensa para atender a un cliente, se encontró con algo inusual que la dejó helada. “El señor me dijo ‘mire lo que le dejaron’. Yo no me había dado cuenta hasta ese momento. Eran dos paquetes, al parecer, de plástico. Otros dos iguales dejaron en la vereda de un vecino y un quinto fue hallado después por los bomberos. Luego nos dijeron que se trataba de granadas”, explicó Valderrama a LA GACETA.

El suceso ocurrió alrededor de las 8 frente a un negocio ubicado en calle Eudoro Aráoz, casi en la esquina con Amador Lucero, en el barrio Sutiaga, en la zona sur de San Miguel de Tucumán.

Valderrama se comunicó minutos después con las fuerzas de seguridad. Cuando llegaron la Policía y los Bomberos, la zona fue cercada y los expertos en explosivos trabajaron durante dos horas, hasta que se cercioraron de que no había peligro de que los artefactos encontrados estallaran.

“Hubo mucho movimiento a pesar de que los agentes habían vallado la cuadra. Los vecinos querían saber qué estaba pasando. A mí, lo que más me preocupó fue que esta cuadra está llena de chicos; como vendo helados, vienen todo el tiempo. Gracias a Dios no les pasó nada”, reflexionó la mujer.

Valderrama relató que desconocía quién pudo haber dejado los explosivos y qué tampoco se imagina a qué hora pudo haberlo hecho. “Es raro porque no sé en qué momento lo hicieron. Yo trabajo hasta la noche y vuelvo a abrir temprano por la mañana. Debe haber sido durante la madrugada”, especuló. Además, descartó que la presencia de los artefactos tenga que ver con algún tipo de enfrentamiento entre bandas o que se haya tratado de una amenaza hacia ella.

“No hay problemas graves entre la gente del barrio y yo no tengo conflictos con nadie, por eso descarto esto haya tenido que ver conmigo o con alguien de mi familia”, concluyó.

El trabajo de los expertos, cuya tarea contó con el respaldo de personal del 911, comenzó alrededor de las 10.30. Ya había pasado el mediodía cuando, luego de asegurar que no habría peligro de que detonarán, levantaron los artefactos y se los llevaron para examinarlos fuera de la vía pública.

Detalles técnicos

Los artefactos tenían la inscripción “Largo Alcance de Expansión”. Eran cinco granadas lacrimógenas marca C.S. Una estaba en desuso.

Con respecto a las otras cuatro, en apariencia tenían todos sus componentes en condiciones operativas, pero hoy las examinarán en detalle para analizar su funcionamiento interno. “Son únicamente para las fuerzas de seguridad, no son de uso civil. Pero a veces hay gente que las tiene en su casa hace muchos años y se deshace de ellas tirándolas en cualquier lado”, señaló una fuente oficial.

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