El quirófano no cierra por vacaciones

La época de calor no es un impedimento para acudir al bisturí. Durante estos meses hombres y mujeres se ponen en manos de los cirujanos plásticos, decididos a retocarse partes del cuerpo. Los especialistas sostienen que las temperaturas altas no constituyen un problema para la recuperación, porque lo importante es hacer el reposo que indica el médico. ¿Cuáles son las cirugías más solicitadas? ¿Y los costos?

11 Nov 2017
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> Sin prejuicios

Tres mitos de la cirugía plástica “de verano”

MITO 1: la liposucción está contraindicada en verano, porque el cuerpo está generalmente hinchado por el calor y esto repercutirá en los resultados.

El resultado, en realidad, será idéntico que si se opera en invierno. Sí hay que tener en cuenta el reposo que demanda esta cirugía, como cualquier otra, y la imposibilidad de tomar sol durante algún tiempo: entre 30 y 40 días. Por otro lado, el paciente debe usar una faja, y esto puede ser molesto cuando hace calor.

MITO 2: la hinchazón de la zona operada puede extenderse más tiempo en verano.

Si el paciente respeta los tiempos del postoperatorio, la recuperación será la normal. En cambio, si a la primera semana sale demasiado, se expone abiertamente al sol y frecuenta ambientes de mucho calor, la inflamación tardará más tiempo en desaparecer. Pero si el paciente se cuida y permanece en su casa con aire acondicionado, la recuperación será la esperada.

MITO 3: si me opero en verano, me quedará la piel manchada.

Esto depende exclusivamente de la responsabilidad de cada paciente. Luego de una cirugía pueden surgir moretones en el cuerpo. Si en ese momento la persona se expone abiertamente al sol, esas manchas pueden llegar a quedar en forma permanente. 


Es hora de probarse el traje de baño. Y, para muchos, es el momento de decidir un cambio... Uno de esos que vienen con un bisturí entre manos: ponerse más lolas, sacarse un poco de grasa o aumentar el tamaño de los glúteos. Claro que las dudas aparecen inmediatamente: ¿puedo operarme en esta época del año? ¿Las altas temperaturas provocarán que el resultado de la cirugía no sea el esperado? ¿Podré recuperarme bien?

Aunque es cierto que el calor no es el mejor aliado para la recuperación, también es verdad que a esta altura del año es cuando la gente empieza a buscar -algunos desesperadamente- cómo mejorar su apariencia. Y también sucede que muchos trabajadores sólo cuentan con un espacio en su agenda durante las vacaciones para someterse a estas intervenciones.

El cirujano Roberto Martínez Rinaldi considera que hay varios mitos sobre las desventajas de operarse en verano. “Es común escuchar hablar de las marcas permanentes que podrían quedar en el cuerpo o de resultados finales indeseados por operarse en épocas de calor. Sin embargo, desde el punto de vista médico esto es errado. No existe ningún tipo de riesgo en torno de los resultados estéticos que se obtendrán”, aclara el especialista en cirugía plástica, estética y reconstructiva.

Las posibles complicaciones, según los expertos, no tienen nada que ver con los resultados que se obtendrán, sino con aquellas actividades que el paciente deberá sacrificar por unos días, justo en ese momento del año en el que dispone de mayor tiempo libre para disfrutar.

“El momento ideal para operarse depende de cada persona. Para algunos, el verano puede ser perfecto para la recuperación en el marco de un período relativamente tranquilo, y para otros, como muchos docentes y abogados, puede ser la única opción en el año”, cuenta el médico cordobés.

Eduardo Palazzo, cirujano plástico tucumano, apuntó que todas las intervenciones pueden llevarse a cabo en verano o primavera, siempre que se sigan las indicaciones médicas con respecto a la exposición solar, el calor y la actividad física.

“En esta época tenemos muchísimas consultas porque a la gente le preocupa llegar bien a las vacaciones, pero también tienen dudas. Y está bueno aclarar que si bien las cirugías estéticas se pueden hacer durante todo el año, es cierto que en el verano la recuperación es un poco más incómoda: porque hay que usar fajas, vendas o top deportivo en forma permanente. Asimismo, cualquier procedimiento produce inflamación, que se aplaca con mayor lentitud cuando uno se expone al vapor”, advirtió.

“Cualquier cirugía requiere, por lo menos, 15 días de reposo (no deambular ni ir a trabajar). Con las cirugías estéticas, los pacientes tienen una recuperación rápida; entonces, muchos no respetan las indicaciones de estar en cama. Eso sí puede repercutir en los resultados de la operación”, precisó.

Desde septiembre y hasta fin de año, la agenda del cirujano Miguel Huamán Martínez suele estar que arde. “A muchos de los que vienen en verano los concientizamos de que van a tener que sacrificar algunos hábitos, como por ejemplo exponerse al sol... por lo menos hasta 40 días después de la operación”, expresó, no sin antes aclarar que en la época estival se pueden realizar todo tipo de intervenciones y obtener los mismos resultados que en otoño o invierno. “Cada vez más personas se realizan cirugías plásticas en verano -destacó-. Muchas veces las vacaciones resultan el momento de mayor tranquilidad para afrontar la cirugía y la recuperación, sin la presión de volver rápido al trabajo”.

Lolas y depilación, en el top de las estéticas
 
Las cirugías plásticas y los tratamientos estéticos mínimamente invasivos aumentan año a año entre los tucumanos. ¿Qué es lo que más piden ellos y ellas? ¿Cómo es el perfil del paciente que hoy busca verse mejor y acude al quirófano?
El cirujano Miguel Huamán Martínez destaca que lo que más piden las pacientes en la actualidad son las cirugías para aumentar el tamaño de los pechos y la depilación definitiva con láser. “Hubo una época en que las mujeres se ponían prótesis mamarias más grandes. Ahora son un poco más moderadas. Además, algunas de las que ya se operaron están acercándose a nuestros consultorios para pedirnos que les cambiemos las prótesis grandes por otras un poco más chicas, incluso por el hecho de que estaban sufriendo los efectos en la espalda”, destacó el profesional, que es miembro de la Sociedad de Cirugía Plástica de Tucumán.
Las otras intervenciones más pedidas son la lipoaspiración y la dermolipectomía (elimina el exceso de piel con flacidez y grasa en la parte media y baja del abdomen). Entre los hombres las predilectas son la lipoaspiración, las cirugías de párpados y la ginecomastia (reducción de pechos masculinos).
Aunque no hay un precio fijado para las cirugías estéticas (depende del médico, del sanatorio donde se haga la intervención, de lo que quiera el paciente, del material que se use, etcétera), Martínez  da una idea de cuánto cuesta aproximadamente la cirugía más top, la de aumento de mamas: desde $ 40.000 o $45.000 en adelante. En cuanto al perfil de los pacientes,  comentó que hay más varones que piden bisturí para verse mejor. “Además, hoy la gente llega más informada y preparada, y es más exigente”, remarcó.
Otro detalle no menor es que aunque las cirugías van en aumento año a año (crecen cerca de un 5% anual) también se incrementan los tratamientos mínimamente invasivos, en especial los que se hacen en el rostro. El botox y los rellenos faciales son cada vez más elegidos, puntualiza Huamán Martínez.
Retrasar el quirófano
Lo que estos métodos miniinvasivos están haciendo en realidad es retrasar varios años la entrada al quirófano, según el médico Eduardo Palazzo.
“Lo que cambió mucho en la actualidad es que hombres y mujeres se animan más a hacerse un cambio y hay más accesibilidad para pagar una cirugía plástica”, resalta. Si bien hay muchos métodos menos invasivos, según Palazzo, el resultado final y más inmediato es irreemplazable.
“Pero sí es cierto que avanzó mucho la tecnología y eso ayuda. Antes, a los 45 años ya se sometían a un lifting. Eso ahora es raro porque se pueden hacer muchas cosas antes. Hoy con la tecnología se pueden obtener muy buenos resultados, evitando la cirugía que, como sabemos, conlleva sus riesgos. Todo depende del paciente. Está en el médico saber aconsejar bien. Por ejemplo, por unos ‘rollos’ no hay necesidad de operar: con aparatología, buena alimentación y actividad física en el 90% de los casos se resuelve”, afirma.
Otro cambio patente es la inclinación hacia lo armónico y natural en todo el cuerpo. En resumen: no quieren que se note ni que les digan “qué te hiciste” sino “qué bien que estás”.

Lolas y depilación, en el top de las estéticas

 Las cirugías plásticas y los tratamientos estéticos mínimamente invasivos aumentan año a año entre los tucumanos. ¿Qué es lo que más piden ellos y ellas? ¿Cómo es el perfil del paciente que hoy busca verse mejor y acude al quirófano?
El cirujano Miguel Huamán Martínez destaca que lo que más piden las pacientes en la actualidad son las cirugías para aumentar el tamaño de los pechos y la depilación definitiva con láser. “Hubo una época en que las mujeres se ponían prótesis mamarias más grandes. Ahora son un poco más moderadas. Además, algunas de las que ya se operaron están acercándose a nuestros consultorios para pedirnos que les cambiemos las prótesis grandes por otras un poco más chicas, incluso por el hecho de que estaban sufriendo los efectos en la espalda”, destacó el profesional, que es miembro de la Sociedad de Cirugía Plástica de Tucumán.
Las otras intervenciones más pedidas son la lipoaspiración y la dermolipectomía (elimina el exceso de piel con flacidez y grasa en la parte media y baja del abdomen). Entre los hombres las predilectas son la lipoaspiración, las cirugías de párpados y la ginecomastia (reducción de pechos masculinos).
Aunque no hay un precio fijado para las cirugías estéticas (depende del médico, del sanatorio donde se haga la intervención, de lo que quiera el paciente, del material que se use, etcétera), Martínez  da una idea de cuánto cuesta aproximadamente la cirugía más top, la de aumento de mamas: desde $ 40.000 o $45.000 en adelante. En cuanto al perfil de los pacientes,  comentó que hay más varones que piden bisturí para verse mejor. “Además, hoy la gente llega más informada y preparada, y es más exigente”, remarcó.
Otro detalle no menor es que aunque las cirugías van en aumento año a año (crecen cerca de un 5% anual) también se incrementan los tratamientos mínimamente invasivos, en especial los que se hacen en el rostro. El botox y los rellenos faciales son cada vez más elegidos, puntualiza Huamán Martínez.

Retrasar el quirófano

Lo que estos métodos miniinvasivos están haciendo en realidad es retrasar varios años la entrada al quirófano, según el médico Eduardo Palazzo.
“Lo que cambió mucho en la actualidad es que hombres y mujeres se animan más a hacerse un cambio y hay más accesibilidad para pagar una cirugía plástica”, resalta. Si bien hay muchos métodos menos invasivos, según Palazzo, el resultado final y más inmediato es irreemplazable.
“Pero sí es cierto que avanzó mucho la tecnología y eso ayuda. Antes, a los 45 años ya se sometían a un lifting. Eso ahora es raro porque se pueden hacer muchas cosas antes. Hoy con la tecnología se pueden obtener muy buenos resultados, evitando la cirugía que, como sabemos, conlleva sus riesgos. Todo depende del paciente. Está en el médico saber aconsejar bien. Por ejemplo, por unos ‘rollos’ no hay necesidad de operar: con aparatología, buena alimentación y actividad física en el 90% de los casos se resuelve”, afirma.
Otro cambio patente es la inclinación hacia lo armónico y natural en todo el cuerpo. En resumen: no quieren que se note ni que les digan “qué te hiciste” sino “qué bien que estás”.

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