Para bien o para mal

08 Nov 2017

El pretexto del relanzamiento del gobierno le permite a Juan Manzur deshacerse de problemas, reorganizar algunas áreas, devolver viejos favores y también ganarse algunos dolores de cabeza. Armando Cortalezzi ya pidió asumir como concejal y todo indica que el compañero de aventuras del gobernador en cargos diversos, José Gandur, ocuparía el sillón de “Cacho” en la Caja Popular de Ahorros. El gobernador logra sacarse a un ultraalperovichista y fortalecer su buen momento con La Bancaria. Sin embargo, los liderados por Carlos Cisneros no estarían del todo felices, principalmente por lo que deja Cortalezzi en la Caja: ascensos sin mérito de fieles suyos y un lote de abogados enfrentados con los bancarios. En su cuenta oficial de Twitter no ocultaron su desagrado y -con ironía- sugirieron que si todo continúa como hasta ahora nombren interventor vitalicio a Cortalezzi. ¿Arreglo o más lío para Manzur?

En el área de Seguridad se estaría debatiendo entre devolver favores a un exigente ex miembro de una fuerza, desdoblar el inflado ministerio a cargo de Regino Amado o continuar con Paul Hofer en el puesto que está. Las operaciones están al orden del día, con una mujer de paso fugaz por un cargo nacional, que presiona desde la Legislatura, y un asesor del Poder Ejecutivo que le susurra a Manzur en el oído: “a mí me la deben”, mientras recuerda el escándalo electoral de 2015. Cortalezzi, Alfredo Calvo y Gustavo Durán habrían sido ya notificados que serían apartados de sus cargos. Aparentemente, Hofer no sabría nada, al igual que lo poco que conocen sobre seguridad quienes pretenden disputarle el puesto. Existe mucho ruido en la fuerza policial sobre los posibles cambios. Y ninguno suena a aplausos.

Calvo, desgastado, dejaría la SAT sin mayores resentimientos. Aquí el problema para el gobernador también es interno, porque corre a un hombre de José Alperovich y distintos sectores se disputan el espacio. El ex ministro de Salud querría colocar allí a un hombre suyo. Se trataría de Fernando Baratelli, que enfrentaría a otro nombre que estaría en carrera: Hugo Cabral. El ex defensor del Pueblo también suena para el Instituto de la Vivienda, al igual que la jefa de Baratelli, Cristina Boscarino. La secretaria de Obras Públicas no querría hacerse cargo del escandaloso IPV. Sin embargo, un tercer jugador podría picar en punta. De la mano de Fernando Juri, el ex amayista Alfredo Quinteros podría desembocar por el IPV. Ayer el lobby por él corrió desde la Legislatura hasta la casa de Gobierno. También se menciona a Gustavo Usandivaras. Todo especulaciones, en medio del pedido a gritos de empleados del organismo y empresarios de la construcción para que haya una nueva cabeza por esos lares.

Otra del IPV

En medio de los cambios, licencias, investigaciones judiciales y alejamiento de funcionarios del IPV, en el organismo se reorganizó el área que supo liderar el denunciado Lucas Barrionuevo (aún ausente con permiso médico). La coordinación de Programas Federales desapareció. El remanente de esa oficina quedó a cargo del titular del Área Técnica, Martín Zamora. Según quien termine siendo el elegido para reemplazar a Durán, se habla de más cambios en la enclenque estructura del Instituto. La subinterventora, Noemí Ferrioli, pasaría a boxes, al igual que Zamora. Se aguardan novedades y varios se agarran la cabeza para que no se la corten.

LA GACETA recibió un premio nacional, el más relevante que se entrega en el país al periodismo de investigación, por su zaga de notas sobre el IPV. Triste que los aplausos no hayan ido hacia la Justicia, la verdadera garante y encargada de monitorear que las leyes se cumplan y que quienes dañen al Estado y a los ciudadanos rindan cuentas. Nada para festejar.

Entre todo ello, los afectados vuelven a ser los tucumanos. El Gobierno nacional, a través de José Ascárate, subsecretario del Plan Belgrano, le habría hecho saber a la administración de Manzur que están a la espera de los proyectos para construir 110 viviendas en la golpeada La Madrid. Según Ascárate, la Nación dispone de los montos para financiar las obras, pero no se habrían completado los trámites para la obtención de los terrenos necesarios para su ejecución. Lo más grave de todo es que queda poco tiempo para que comience la temporada de lluvias y esas casas estaban destinadas a trasladar de las zonas más bajas a los habitantes de esa localidad hacia terrenos al norte del Hospital de La Madrid. Pero la interna, las chicanas y el desconcierto ante las denuncias aparentemente frenaron todo. ¿Frenarán las lluvias?

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