Atlético le ganó a Central y ya piensa en la Copa Argentina

El "Decano" pisó fuerte en Rosario: derrotó al "Canalla" y dejó un mensaje para lo que viene.

05 Nov 2017
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ESTUVO EN TODOS LADOS. Freitas, que supera en el salto a Leguizamón, de Central, tuvo un partido ordenado e impecable, tanto por tierra como por aire. foto de Marcelo Manera (especial para la gaceta)

Si el partido de ayer fue una prueba, Atlético la aprobó con buena nota. Sin embargo, el examen más exigente, que puede dejarlo en la antesala de un título, además de darle la clasificación a la Libertadores, lo rendirá el viernes, en Formosa.

La victoria por 1 a 0 sobre Central tiene un enorme valor estadístico, por los tres puntos sumados, pero también en lo anímico. Atlético le marcó la cancha al “Canalla” para lo que viene. Un mano a mano donde el que se equivoca se queda con las manos vacías.

La prenda que primero se probó Atlético fue la de la presión. Con el local obligado a salir a buscar el partido, Atlético no lo esperó y trató de bloquear todas las salidas del equipo de Paolo Montero que se vio sorprendido. Jugadores como Gustavo Colman (encargado de generar fútbol y que se retiró silbado) y Maximiliano Lovera, quedaron anulados. Gonzalo Freitas, patrón del medio; Nicolás Romat, pese a su expulsión sobre el final (debía un buen partido desde su llegada y lo pagó) y Gabriel Risso Patrón, ayudaron a esa contención.

La segunda pilcha que se puso el “Decano” fue la de atacante. A esa le costó entrar un poco al principio pero fue cediendo con los minutos. Pese a que Zielinski decidió a último momento jugar con solo un delantero, Ismael Blanco fue abastecido por Alejandro Melo y Gervasio Núñez, quien terminó siendo la figura del partido. Es que el look de atacante lució su mejor punto al comienzo del segundo tiempo cuando el formoseño metió un golazo a través de un misil de más de 30 metros. El “Decano” volvía a abrir un partido a través de un tiro desde afuera, como fue contra Racing, aunque en esa ocasión el 1-0 llegó después de un rebote.

Detrás de esa jugada llegó otra que involucró casi 15 toques propios sin que pudieran intervenir ningún “canalla” y que terminó en una pared entre Francisco Grahl y Blanco. El primero quedó con la pelota picando y en diagonal a Jeremías Ledesma, pero remató desviado. El visitante demostraba así que podía atacar con atajos como el remate lejano o pasando por las callecitas del área de Central.

La última prenda que se probó fue la de aguantador. Con el resultado a su favor, Atlético tenía que defender la ventaja, algo que ya había hecho bien ante Vélez, en Santa Fe y frente a Racing. También lo hizo ayer aun cuando ya habían entrado Washington Camacho y Marco Ruben.

Atlético no sólo pasó la prueba de vestuario, sino que está listo para el evento principal. Ese que se jugará el viernes y ninguno de los dos quiere perder.

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