Cartas de lectores

03 Nov 2017
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La escuelita de declamación

Casi con el retorno de la democracia, allá por 1984, dio sus primeros pasos la Escuela de Teatro de Tucumán, hoy Facultad de Artes. Antes de esta formidable adquisición, los que fuimos niños en la década del 70, recordamos con una emoción genuina a la Escuela de Declamación de la Provincia. Esta escuelita fue el bálsamo privilegiado de una niñez llena de imágenes poéticas, elocuentes palabras que cantaban a la Patria, al honor, a Dios, y a cuanto sentimiento noble y a cuanta pasión habitase en el espíritu de niños y niñas que no poseían conexiones cibernéticas ni realidades virtuales. Nuestra realidad estuvo enmarcada por noches de enero en veredas pintadas con rayuelas y transitadas por bicicletas; a estas imágenes, llenas de añoranzas, habría que agregar los aportes de esta escuelita, en la que nos enseñaban a expresarnos, a manejar las palabras y los gestos, a declamar esos poemas que representaban nuestros miedos, nuestros desencantos, nuestros sueños y alegrías, nuestras luchas cotidianas. La vieja escuelita fue el gran baluarte para una generación de niños que no tenía una fluida experiencia dialogal con los mayores; tuvo complicidad con una infancia llena de una luz y de una fuerza que nos dio el punto de partida para las batallas que posteriormente la vida nos llevaría a protagonizar. En honor a las horas vividas, a los sueños sustanciados en sus aulas, debiera recuperarse la vieja casona para la memoria colectiva. A sólo unos metros del Ente Cultural de Turismo, en la calle San Martín, duerme el letargo que precede al olvido. Inolvidable Escuelita de Declamación.

Graciela Jatib

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Ataque a la economía I

La brutal agresión de la que han sido víctimas el azúcar y el bioetanol no sólo tiene severísimas consecuencias económicas y sociales sino también institucionales. En el caso particular de nuestra provincia, a diferencia de otras que aún tienen la posibilidad del debate, el tema está hoy lamentablemente cerrado de la más adversa y artera forma. Está además articulado como hecho consumado. Nada habría para discutir en el Congreso de la Nación. En consecuencia y hasta tanto se dejen sin efecto las arbitrarias medidas tomadas por el Gobierno central, sus tres senadores nacionales y los nueve diputados nacionales por Tucumán no deberían formar parte del Congreso. La lamentable mutilación que este pasaría a tener y que lo colocaría en situación de bochorno nacional e internacional no es responsabilidad de la Provincia ni del pueblo de Tucumán sino consecuencia del desvarío de funcionarios de la Nación. Si adhirieran a la presente cientos de entidades y fuerzas vivas tendría la posición tucumana una posibilidad enorme de que las medidas sean corregidas.

Horacio Ibarreche

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Ataque a la economía II

Con fundamentos erróneos el Gobierno nacional aplica medidas demoledoras para las economías regionales. Por un lado, pretende equiparar los precios del etanol y de las naftas sólo en base al contenido energético, obviando para el valor de las naftas el costo de recaptura y fijación del carbono que liberan a la atmósfera (muy superior al 30% que ahora deducen al etanol, que es de carbono neutro). Por otro lado, aduciendo cuestiones de salud, castiga impositivamente a los productos azucarados. La realidad demuestra que en ningún lugar del mundo donde se redujo sustancialmente o se aplicaron restricciones al consumo de azúcar, se han logrado revertir los crecientes índices de sobrepeso y obesidad. Tamaños desatinos sólo pueden motivar la resistencia en bloque de los legisladores de las provincias afectadas a los cambios de fondo que pretenden implementarse.

Santiago José Paz

Chubut 2.900

Yerba Buena


Pavimento en Salta y Corrientes

Para el bicentenario de la Patria el municipio capitalino salió a refaccionar el mal estado de calles y avenidas. En ese momento sugerí que en lo posible se debía repavimentar en vez de parchar con brea y posterior alisado. Ahora, un accidente fatal se cobra la vida de un joven de 20 años en avenida Salta y Corrientes, en pleno centro, por las deformaciones del factor calor sumado al tráfico pesado que circula por esa arteria. Se dijo en un programa radial que habría perdido el equilibrio por un desnivel ligado a la platinaba. Se puede observar el mismo error en avenida Avellaneda, en las inmediaciones de la vieja terminal, y en otras arterias. Esta práctica sólo sirve como parche provisorio para bacheo, pero no es una solución definitiva. Las inclemencias climáticas de verano, lluvia y calor, hacen que esta modalidad sea a corto plazo, por lo que la repavimentación es lo correcto. Con esta opinión insto a las autoridades de turno a realizar un recorrido por San Miguel de Tucumán para darnos una solución definitiva, ya que los ciudadanos pagamos impuestos para tener una ciudad limpia y sin “trampas” en las veredas y calles, para peatones y automovilistas.

Williams Fanlo

Azcuénaga 980

San Miguel de Tucumán


Gastos sociales de la Legislatura

Dos títulos sugestivos, impresos en la página de LA GACETA del 1/10, nos llaman la atención: “La Justicia Federal, se encamina a investigar una posible evasión” refiriéndose al sonado caso de las “valijas” cargadas con fondos públicos destinadas a gastos sociales de la Legislatura tucumana y; “Luego de casi una década, el peronista a Juri volvió a sentarse a la cabecera de la Comisión Parlamentaria opinando, al respecto que: ‘siempre he sido defensor de los gastos sociales de la Legislatura’”. La opinión ciudadana estima que la frase es desafortunada teniendo en cuenta que la Justicia Federal investiga dónde fueron a parar los fondos públicos de las valijas. Fernando Juri es un político que nunca sobresalió, a pesar de ser peronista hace muchos años. Su trayectoria sin trascendencia sólo ocuparía unos cuantos renglones de la página de un cuaderno. Es por ello que, particularmente le digo al señor Juri que la caridad social podría concretarla usando los haberes del oneroso sueldo legislativo que siempre tuvo, más aún cuando jamás rindió cuenta de esos “gastos sociales”.

Ariadna Cerrano

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LA REFORMA QUE VIENE

Ya se perfila su necesidad. Se discute. Hay que advertir para que no sobrevenga otra constitución reformada con apellido, como las de Bussi y la de Alpeprovich. ¿Será la de Manzur? ¿Se la llevarán a su domicilio como hicieron desvergonzadamente con la que le entregaron como trofeo a José Jorge? ¿Y nada menos por el mismísimo Juan? Para ello será necesario, ineludible, que ningún funcionario del poder constituido pueda presentarse como candidato a convencional reformador. La ley que se dicte para convocar la reforma debe establecer esta prohibición, para que no se repita el lamentable esquema de la reforma alperochivista de 2006, cuando 14 legisladores, que votaron -entre otros- por la necesidad de la reforma fueron a la vez convencionales (¿legisconvencionales?). Hay que estar atentos a esta maniobra perniciosa que tiene la máscara de la “legalidad”, aunque es abiertamente ilógica e inconstitucional.

Carlos Duguech

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