Lo principal en la vida

29 Oct 2017

> LA MISA DE HOY

PBRO. MARCELO BARRIONUEVO

Los fariseos, al oír que había hecho callar a los saduceos, se pusieron de acuerdo, y uno de ellos, doctor de la ley, le preguntó para tentarle: Maestro, ¿cuál es el mandamiento principal de la Ley? Él le respondió: ‘amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón y con toda tu alma y con toda tu mente. Este es el mayor y el primer mandamiento. El segundo es semejante a este: amarás a tu prójimo como a ti mismo. De estos dos mandamientos pende toda la Ley y los Profetas’”. (Mateo 22, 34-40)

Esta es la consigna para la vida de la Iglesia: el amor a Dios y al prójimo. Enseña Juan Pablo II: “con estas palabras Cristo define cuál es el fundamento último de la moral humana, esto es, aquello sobre lo que se apoya toda la construcción de esta moral. Cristo afirma que se apoya en definitiva sobre estos dos mandamientos. Si amas a Dios sobre todas las cosas y a tu prójimo como a ti mismo, si amas verdadera y realmente, entonces sin duda no ‘vejarás’, ni ‘oprimirás’, ‘no explotarás a ninguno, en particular a la viuda y al huérfano’, no serás tampoco ‘usurero’ y si ‘tomas en prenda lo devolverás’” (Ex 22,20-25).

La liturgia nos enseña de qué modo se construye el edificio de la moral humana, desde sus mismos fundamentos y, al mismo tiempo, nos invita a construir este edificio precisamente así. Si la conciencia comienza a reprobar nuestras obras, reflexionemos si a la moral no le falta el fundamento del amor.

Toda esta enseñanza debe manifestrase en un amor a Dios que se hace cargo del prójimo en toda su realidad existencial. No podemos vivir desencarnados; las periferias existenciales y morales reclaman superacion del egoísmo narcisista para pensar en una sociedad donde el amor cristiano esté presente. El estado de pobreza humana, la crisis educativa, la violencia urbana, el narcotrafico qué son sino ausencia de amor a Dios y al prójimo. Hay que generar una cultura creativa que pase de la teoría del amor a la praxis político cultural de una civilizacion del amor.

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