“La contracara del sobreprecio es la obra pública que falta”

Juan Carlos Morán denunció en 2008 irregularidades en Río Turbio

26 Oct 2017

“Esto me deja un sentimiento de angustia, porque todos los sobrecostos en la obra pública, de ese cajero que fue Julio De Vido, durante 12 años finalmente son las obras que le faltan a los argentinos. Manejó $ 750.000 millones. La mayoría de las obras tenían sobreprecios de entre el 20% y el 40%”. En 2008, cuando Juan Carlos Morán era diputado por la Coalición Cívica, denunció al ministro de Planificación kirchnerista por sospechas de que se iban a pagar precios exhorbitantes en el proceso de licitación y ejecución de la central de Río Turbio.

El actual subsecretario del Interior nacional explicó ayer a LA GACETA cómo fue el proceso que derivó, casi una década después, en el desafuero y detención.

En aquel momento, junto a su codenunciante, el entonces concejal de la localidad santracruceña donde se concretaría el emprendimiento, Omar Zeidan, estimaron que el sobreprecio trepaba al 284%. Presentaron estudios de especialistas y pericias. “En septiembre de 2008, presentamos la denuncia ante la Fiscalía de Investigaciones Administrativas de Manuel Garrido. Cuando lo destituyó el poder kirchnerista, en octubre de 2009, llevé la misma denuncia a Comodoro Py y recayó en Claudio Bonadio”, explicó. Expresó que el expediente no avanzó y que Bonadio cerró el proceso.

“En paralelo, el Presidente, en diciembre de 2015, le dio la orden a Zeidan, ya interventor del Yacimiento Carbonífero Río Turbio, de auditar todo. Cuando sucede, de alguna forma muestra el modus operandi de De Vido con la UTN de Río Gallegos y fue una suerte de autopsia del proceso de sobreprecios denunciado. Finalmente ese impulso generó que el juez Luis Rodríguez pidiera el desafuero”, aseguró.

Estimó que el 10% del dinero que manejó el ex ministro equivale a los 3.000 jardines que se construyen en el país; a 148.000 casas o a un millón de jubilaciones pagadas durante un año. “De Vido terminó generando que haya millones de argentinos que hoy no tienen agua potable”, lamentó.

Ricardo Jaime y José López, todos eran delfines de una caja mayor, que manejaba De Vido. Era un pingüino de pura cepa. Todo ese equipo donde estaban las cajas y los grandes negocios del Estado estaba manejado por personas de confianza de Néstor y de Cristina. Hay que investigar en términos de organización y asociación”, concluyó el funcionario macrista.

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