La esposa de uno de los policías acribillados en Río Colorado en 2015 dijo desconocer el móvil del ataque

“Hasta ahora me sigo preguntando por qué le hicieron esto”, dijo la mujer sobre el tiroteo que terminó en doble crimen

24 Oct 2017
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SEMBLANZA. Juana Lazarte, viuda de Valdez, dijo que su marido era solidario. la gaceta / foto de franco vera

Los detalles del doble crimen de los policías de Río Colorado siguen siendo un misterio, aún en la segunda audiencia del juicio oral. Casi todos los testigos que declararon ayer dijeron haber escuchado hablar de un auto negro y una motocicleta roja, pero nadie se atrevió a arriesgar las identidades de los homicidas ni los móviles del hecho.

Los policías Alberto Antonio Valdez y Ángel Ernesto Vélez fueron asesinados en marzo de 2015, en Río Colorado. En el requerimiento de elevación a juicio de la causa, la fiscala Adriana Reinoso Cuello describió los hechos de la siguiente manera: “entre la hora 0 y las 00.30, Juan Carlos Tártalo se encontraba con Sebastián Exequiel Jaime -alias ‘Palmiro’ o ‘Monedita’-, José Carlos Acosta -alias ‘Toto’- y un tal ‘Retutu’ en un auto de color oscuro que se encontraba estacionado en la banquina de la ruta 157. Al notar que se aproximaban los sargentos Valdez y Vélez, quienes se conducían en una Honda Twister blanca, roja y azul, los imputados efectuaron más de 10 disparos hacia los efectivos”.

Así, Tártalo, Jaime y Acosta llegaron a juicio como los presuntos autores del doble crimen. Pero algo cambió cuando uno de ellos rompió el silencio e introdujo una nueva versión al inicio del debate. “Voy a decir la verdad: esas personas no tienen nada que ver. No dije la verdad antes porque fui amenazado”, aseguró Jaime, y acusó como autores del doble homicidio a Nicolás Orellana, hijo de Miguel ‘Piki’ Orellana (hermano de los mellizos) y Samuel Morales.

“Morales y Orellana me citaron. Fui a comprarles marihuana y ‘merca’. En un momento, recibieron un llamado. Alguno dijo ‘ahí vienen’. Nicolás me dijo que me fuera, pero Samuel me dijo que me quede, y que viera lo que viera, no dijera nada porque se iban a desquitar con mi familia. Cuando los policías llegaron vieron que Nicolás y Samuel sacaban armas. Valdez fue el primero en disparar. Después dispararon Orellana y Morales”, relató el imputado. Ese mismo día, Morales declaró como testigo y dijo no saber nada del caso.

La moto roja

Pero nadie más hizo alusión a esa versión durante la jornada de ayer. La primera en declarar fue la viuda de Valdez, Juana Rosa Lazarte, quien aseguró no conocer mayores datos del hecho. “Recibí una llamada telefónica diciéndome que sucedió un hecho en la ruta. Salgo y me encuentro con lo que había pasado. Es todo lo que sé”, dijo la mujer.

Cuando la fiscala de Cámara Estela Giffoniello le preguntó cómo era su esposo, respondió: “era muy solidario con la gente de Río Colorado, salía a la hora que sea cuando había algún hecho. Hasta ahora me sido preguntando por qué le hicieron esto”.

Luego aportaron sus testimonios algunos allegados a Valdez que estuvieron con él. “Esa noche ‘Pichi’ (así apodaban al policía) llegó a ver el partido de River”, recordó David Brito, quien tiene un bar en Río Colorado. “Se sentó conmigo y hablamos sobre Jaime, me preguntó si lo había visto. Más tarde me comentó que andaba una moto roja en la ruta y que la quería ir a buscar, quería hablar con Vélez. Después se fue a buscarlo en su moto”, agregó.

En cuanto a Jaime, el testigo indicó que “siempre hizo cosas malas en el pueblo, lo tenemos mal visto, a mí me entró a robar, cuando andaba en el pueblo teníamos que cuidarnos”. Por último, recordó que por aquellos días se comentaba que Jaime andaba por el pueblo con otras personas que eran de Nueva Baviera y Famaillá. También se decía que circulaba un auto negro en actitud sospechosa.

Osvaldo Acosta, quien es primo de Valdez y tiene un comercio frente a la plaza, relató que aquel día recibió varios llamados de “Pichi”. “Esa noche me dice ‘allá en la plaza está el ‘Palmiro’ con dos desconocidos, llamálo a ‘Mechi’ (Vélez)’. Después cierro el negocio y me pide que pase por la plaza a ver si los reconocía a esos chicos que estaban con ‘Palmiro’, pero pasé y no los vi”, declaró el testigo.

Acosta dijo que su primo volvió a llamarlo más tarde para preguntarle si sabía algo de una moto roja que andaba por la ruta y volvió a pedirle que se comunicara con Vélez. “Semanas atrás ya me había advertido que tenga cuidado con una moto roja porque eran ‘choros’, él nos cuidaba”, afirmó.

El juicio, que se desarrolla en la Sala V, se reanudará el jueves. Giffoniello pidió que se cite a “Piki” Orellana y al hijo de este para que presten declaración.

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