Blackberry no se da por vencido: quiere revivir el teclado físico

Ya se fabrica y se vende en nuestro país el Blackberry KEYone, un pez que nada contra la corriente al intentar imponer nuevamente el teclado físico completo, un sello distintivo de la marca canadiense. Funciona con Android y cuesta entre $12.000 y $17.000.

18 Oct 2017

Barajar y dar de nuevo parece ser la estrategia de la reaparición (con vida) de BlackBerry. La marca que supo ser líder en los orígenes de los teléfonos celulares inteligentes había desaparecido durante algunos años, pero estaba tomando impulso para volver a despegar. Y lo hizo no con uno sino con dos nuevos equipos que, a su vez, simbolizan dos mundos paralelos: uno de ellos cuenta con teclado querty físico -una tradición de familia- y el otro es pura pantalla, como prácticamente todos los teléfonos que se fabrican ahora.

La semana pasada salió a la venta en Argentina el Blackberry KEYone y después fue presentado el BlackBerry Motion, aparentemente como un homenaje a la firma a la que pertenecía la marca, Research in Motion (RIM, en inglés). Es que en esta nueva etapa los teléfonos típicamente negros y señoriales de BB son fabricados por la compañía tecnológica TCL, aunque salen a la venta con la gigantesca marca.

El primero en resurgir de entre las cenizas fue el KEYone, el ejemplar con teclado físico. ¿Alguien lo extrañaba? Probablemente sí, y es por eso que se animaron a nadar en contra de la corriente y probar suerte con lo que siempre les salió bien. La vuelta de tuerca es que además de ser un teclado físico se puede usar como panel táctil para navegar por la pantalla, lo que de alguna manera lo pone en línea con la generación actual de móviles, que prácticamente ha eliminado todo lo que no sea táctil. Esta característica actualiza el antiguo trackpad de Blackberry, que primero fue una bolita como mouse y más adelante una pequeña suferficie táctil.

El Blackberry KEYone tiene una pantalla de 4,5 pulgadas, a una resolución de 1620x1080. Las dimensiones son 72,4 mm de ancho, 149 mm de alto y 9,4 mm de grosor en su perfil. Pesa 180 gramos, lo que lo hace un equipo robusto. La pantalla cuenta con protección Corning Gorilla Glass 4, que asegura resistencia frente a arañazos y golpes.

En cuanto al hardware, TCL apostó por un CPU Cortex A53 de ocho núcleos que alcanza una velocidad de 2 GHz. Cuenta con 3 GB de memoria RAM. 64 y 32 GB son las dos opciones de capacidad para almacenamiento de archivos, apps y datos, que se puede ampliar con una tarjeta microSD de hasta 2 TB, para lo cual habrá que esperar porque hasta el momento las tarjetas microSD más grandes que se fabrican son de 400 GB.

La fotografía y el video nunca han sido los fuertes de Blackberry, al menos hasta antes de su adopción por parte de TCL. Habrá que ver qué pasa con esta nueva generación. Lo que sabemos es que la cámara principal del equipo tiene una resolución de 12 megapíxeles. Cuenta además con Flash LED Dual doble tono, para reproducir más fielmente los colores. Es capaz de grabar videos a resolución 4K. En cuanto a la cámara frontal, para selfies o videoconferencia, la resolución es de 8 megapíxeles. El equipo ya se vende a $ 13.000 con plan y hasta $ 17.000 libre.

Lo que se viene

Mientras el BB KEYone está en plena producción en Tierra del Fuego para el mercado argentino, la firma hizo la presentación internacional del Blackberry Motion. Es un equipo de diseño mucho más similar a los que estamos acostumbrados ahora, todo pantalla, con un único botón en el frente, el de inicio, que lleva la marca de Blackberry y que integra un lector de huellas digitales.

Por lo demás, el equipo cuenta con características similares al KEYone, al menos en cuanto a su hardware. Se diferencia en el diseño y en la batería, en este caso de mayor capacidad. El celular es además resistente a las salpicaduras y al polvo.

El primer mercado que probará el BB Motion será el de Oriente medio, donde tendrá un precio de unos U$S 460.

Tres modelos que no se consolidaron en el mercado 


El Blackberry DTEK50, presentado el año pasado, ha sido el primer intento de la compañía por montar sus teléfonos con el sistema operativo Android, el más usado del mundo. Junto con el DTEK60, son equipos sin teclado físico, similares a cualquier teléfono de gama media. Más tarde llegó el Priv, con el que BB volvió a apostar por un sello distintivo de la marca: la pantalla deslizable para mostrar un teclado físico completo. Ninguno de los tres -también fabricados por TCL, al igual que los dos modelos actuales- no ha sido un éxito de ventas.

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