“Filmo a los que crean su mundo”

El documentalista Néstor Frenkel presentó “Los ganadores”, su trabajo sobre premios y premiados. Los riesgos en un sector “más vivo que la ficción”

18 Oct 2017
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UN MUNDO PARTICULAR. Néstor Frenkel se concentra en los personajes que crean su propio entorno especial.


› un hombre de la industria
A los 50 años, Néstor Frenkel ha recorrido prácticamente todos los trabajos del cineasta: fue intérprete; hizo producción, sonido y montaje y es director y guionista. Entre sus filmes documentales figuran “Buscando a Reynolds”, “Construcción de una ciudad” y “El gran simulador”, sobre René Lavand.

El vital mundo del documentalismo argentino está corriendo riesgo a partir de los cambios en la reglamentación para el otorgamiento de aportes por parte del Instituto Nacional de Cine y Artes Audiovisuales (Incaa). El planificado recorte en el otorgamiento de subsidios podría afectar especialmente a este sector de la producción cinematográfica, que depende del Estado para su subsistencia, ya que no responde a los circuitos comerciales de exhibición de películas.

“Va a morir siendo un espacio de nicho para el público”, admite a LA GACETA uno de los referentes del sector, el director Néstor Frenkel, quien participó del festival Tucumán Cine con su último trabajo, “Los ganadores”, exhibido esta semana nuevamente en el Espacio Incaa.

El creador se manifiesta preocupado e inquieto por la situación. “Por ahora son todas versiones sostenidas por cuestiones parciales que se están publicando, más o menos extraoficialmente. Se está buscando un diálogo con las autoridades para saber cómo será la nueva reglamentación de la ley del cine, que en principio complicaría bastante la producción media y chica, que abarca todo lo documental y gran parte de la ficción. La tendencia es que haya menos películas y más grandes en presupuesto”, alerta.

- Ese cambio afectaría a un sector donde hay mucho trabajo.

- Hay mucha producción, lo que siempre da la chance de que haya mejores películas. Con el cambio tecnológico y la posibilidad del documental digital, explotó el sector, y es un proceso que se vincula con un desarrollo mundial de este lenguaje, que está más vivo y con mayor mutación que la ficción.

- Viniste con “Los ganadores”, que habla del mundo de los premios y de los premiados, pero comenzaste en la ficción.

- Me fue más natural ir a lo documental, me aparecieron claras las diferencias de modos de trabajar, de producir, de lenguaje, de realizar con menos gente y del resultado. Ahora estoy con un proyecto nuevo en desarrollo dentro de este universo, y quizás algún día haga algo en ficción.

- Tu último trabajo retrata un territorio de gente simple, a la que el ego la desborda cuando le dan un reconocimiento. Algunos críticos consideraron que había un tono burlón en su narración.

- No me sorprenden las críticas; las celebro, porque la película busca provocar, pero no me burlo de ninguna persona. Quizás lo haga de mí mismo o del ego propio y del de todos nosotros. El que se enoja, es porque no lo tiene bien dominado ni lo soporta ver en la pantalla. Quienes filmé son muy felices, tienen la chance de llevar adelante su hobby y aspirar o recibir un premio. No veo dónde hay pobre gente entre ellos, aunque sus formas de disfrutar sean llamativas, excéntricas, particulares u originales, lo que son elementos muy cinematográficos.

- ¿Quien objeta ese aspecto tiene un pensamiento paternalista?

- Por supuesto. Se consideran superiores a quienes están en la pantalla; por el contrario, soy parte de quienes necesitan atención, cariño, afecto.

- ¿Qué te atrae de un personaje para filmarlo?

- Me gustan filmar a los que crean su mundo y viven en él. Mientras más especial sea, es más interesante, sobre todo si lleva alguna clase de reflexión sobre la condición humana. Un ejemplo es el filme sobre René Lavand, que construyó su entorno íntimo en medio del bosque. Con los elementos que hay se construye el relato. Trato de hacer lo menos posible y de registrar lo más posible; hay que saber bien qué se quiere y no querer nada, al mismo tiempo. Hay que tener mucha paciencia.

› Un hombre de la industria
A los 50 años, Néstor Frenkel ha recorrido prácticamente todos los trabajos del cineasta: fue intérprete; hizo producción, sonido y montaje y es director y guionista. Entre sus filmes documentales figuran “Buscando a Reynolds”, “Construcción de una ciudad” y “El gran simulador”, sobre René Lavand.

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