En el Festival de Cine Gerardo Vallejo distinguieron una historia sencilla y sutil

“La novia del desierto” recibió la mención especial del jurado en el certamen.

17 Oct 2017
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DELANTE Y DETRÁS DE CÁMARA. Claudio Rissi fue dirigido por Cecilia Atán y por Valeria Pivato en el filme.

PROYECCIÓN ESPECIAL

• Hoy a las 18 en el Espacio Incaa (sala Caviglia, San Martín 251).

“Los premios cuentan en tanto son la materialización de un reconocimiento; es poner en un objeto algo que es intangible, como el respaldo del público”, afirma Valeria Pivato en diálogo con LA GACETA, horas antes de recibir la mención especial del jurado del festival Tucumán “Cine Gerardo Vallejo”, anunciado en la noche del domingo.

La directora de “La novia del desierto” (responsabilidad que comparte con Cecilia Atán) mostraba así su satisfacción con el trayecto que viene recorriendo el filme argentino, con distinciones en numerosos certámenes y un largo camino internacional ya asegurado en 20 países. El filme se proyectará nuevamente esta tarde en el Espacio Incaa, con la presencia de las realizadoras.

“Muchas veces la importancia de los festivales es que son puntos de encuentro, lugares donde podés terminar de entender cómo el público recibe la historia que uno pensó y que, tal vez, se decodifica de otra forma. Es importante tanto para esta película como para los proyectos a futuro”, resalta.

Atán asiente en la charla, con la mirada siempre atenta de Claudio Rissi, el protagonista masculino (su partener femenina es la chilena Paulina García) de una historia intensa entre dos personajes y breve, ya que el filme dura sólo 78 minutos. La realizadora destaca: “el espectador se sube al viaje que encaran ellos, se deja llevar por lo que les pasa sin que se den cuenta desde un lugar sensible, sencillo y sutil, que es el que buscamos”.

- ¿Esa concepción distingue a “La novia...” de otras producciones que vieron en festivales?

- (Valeria Pivato-VP) Sí, desmarca a nuestra película del resto. Hay muchos trabajos que son muy oscuros, violentos, de dramas profundos. En nuestra historia, el público se conecta con la vida y sale con un sentimiento esperanzador que, en el contexto del cine actual, es bastante llamativo porque no es lo que se está dando. Con los festivales comprendimos qué es lo que hace singular nuestra propuesta.

- ¿Tiene que ver con la mirada de género de dos directoras?

- (Cecilia Atán-CA) No necesariamente, más allá de la mirada femenina que existe y de que seamos dos directoras que hablemos de otra mujer con fuerte carga sensorial. Tiene que ver con los tiempos que corren y con lo que uno tiene la necesidad de contar. Esta es nuestra primera película, y con Valeria escribimos el guión. Fuimos encontrando lo que queríamos decir en el proceso.

- Al verla tantas veces, ¿aparece la idea de corregir algunas cosas?

- CA: estamos disfrutando de esta parte del proceso, nos dejamos atravesar por lo que se siente en cada función. Como dicen los escritores, se publica para dejar de corregir (ríe). Terminamos de filmar en diciembre del año pasado y enero y febrero fueron meses duros y de mucho trabajo y de duda permanente. En cada proyección entendemos lo que le pasa a la gente con la película a partir de los agradecimientos por una historia que les hace bien al alma.

- Seis de las 13 películas que compitieron en el “Gerardo Vallejo” fueron dirigidas por mujeres. ¿Es una tendencia general?

- VP: venimos viendo esa presencia de la mujer en muchas competencia y nos alegra mucho, sobre todo en la producción argentina. Implica, sobre todo, ampliar las miradas, más allá de lo que se esté hablando.

- CA: por el momento, y hasta tanto no se confirme en el tiempo, es una circunstancia. Lo que pasa hoy es el resultado de un montón de años de trabajo que se visibiliza ahora. Para que sea tendencia debe seguir creciendo.

- ¿Les preocupan los cambios en las normativas del Incaa para otorgar subsidios a rodajes?

- VP: en los últimos festivales internacionales, el cine argentino tuvo una presencia muy marcada, pero no se asocia con la idea de proceso. Hacer una película no lleva menos de cinco años de promedio. Lo que estamos viendo es la consecuencia de mucho fomento que el Incaa vino haciendo para que más personas pudiesen filmar. Lo importante es garantizar que se mantengan las vías para acceder a fondos. Al hacer más de 100 filmes por año, surgieron subgéneros que antes no había en la producción nacional. Que la finalidad sea reducir o encajonar el acceso a los fondos es un llamado de alerta.

- CA: en la Argentina hay diversidad de miradas y de posibilidades de realización. El peligroso criterio que se quiere imponer desde el Incaa es que se hacen muchas películas con poca plata que no ve nadie; por el contrario, pretenden que se filme menos, pero con más dinero. Es peligroso si no se acompaña de planes para que todos podamos ver lo que se realiza. Se va a seguir produciendo como sea.

- La accesibilidad tiene que ver con los canales de distribución.

- CA: el Incaa no tiene una pata metida en la distribución por fuera de sus salas. Hay que regular la cantidad de películas que llegan a los cines comerciales.

- VP: cuando salió la ley del cine, hace 20 años, lo urgente era la producción; ahora habría que completarla con la cuota de pantalla, con cuántas películas argentinas se estrenan por mes, con claridad en la competencia.

- CA: también es cierto que hay un cambio de consumo cultural del público con la irrupción de Netflix. Hoy el espectador decide cuándo y qué ve en forma individual, y hay que analizar cómo convive ese mundo con el de la sala de proyección clásica.

- VP: hay que rescatar el lugar del cine como templo, ese espacio oscuro y con condiciones particulares, donde estás sin interrupciones y enfocado en un solo tema durante una hora y media, que es la manera en que los realizadores concebimos un filme.

necesidad mutua  
El vínculo que nace entre teresa y el gringo
“La novia del desierto” es la historia de Teresa, una mujer de 54 años que trabajaba como empleada doméstica en Buenos Aires hasta que queda sin trabajo y debe viajar a San Juan para tomar un nuevo empleo. En una parada en el Santuario de la Difunta Correa pierde sus pertenencias y la ayuda el Gringo, un vendedor ambulante que recorre Cuyo en su casa rodante. De ese encuentro fortuito nacerá una relación profundamente humana entre dos desconocidos solitarios que se necesitan. La coproducción argentino-chilena ganó premios en los festivales de Toulouse y de Lima, se exhibió en los de Cannes y San Sebastián, y se exhibirá en Europa y en América del Norte.

> Necesidad mutua  
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“La novia del desierto” es la historia de Teresa, una mujer de 54 años que trabajaba como empleada doméstica en Buenos Aires hasta que queda sin trabajo y debe viajar a San Juan para tomar un nuevo empleo. En una parada en el Santuario de la Difunta Correa pierde sus pertenencias y la ayuda el Gringo, un vendedor ambulante que recorre Cuyo en su casa rodante. De ese encuentro fortuito nacerá una relación profundamente humana entre dos desconocidos solitarios que se necesitan. La coproducción argentino-chilena ganó premios en los festivales de Toulouse y de Lima, se exhibió en los de Cannes y San Sebastián, y se exhibirá en Europa y en América del Norte.

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