Detienen a integrantes de una banda que robaba motos para desarmarlas

Personal de Delitos Rurales, por pedido del fiscal Navarro Dávila, realizó más de ocho allanamientos.

14 Oct 2017
1

ELEMENTOS RECUPERADOS. Las motos y las “motopartes” que fueron secuestradas en los allanamientos que realizó personal de Delitos Rurales. foto de Mauro Schrotlin

El jueves se desbarató una banda de 12 hombres que se dedicaban a robar motos para luego desarmarlas y venderlas por partes. Si bien se encontraron 23 rodados enteros, se cree que este grupo habría robado al menos 80 por la cantidad de repuestos que encontraron en un desarmadero, durante los ocho allanamientos que se realizaron ese día. Por el momento hay ocho personas privadas de su libertad: dos con prisión preventiva, cinco aprehendidos y un menor (17) demorado.

“Estábamos detrás de este grupo luego de un par de denuncias que nos indicaron que las 12 personas circulaban en seis motos. Interceptaban a las víctimas, las amenazaban, les quitaban la moto y se fugaban. Actuaban todos a la vez. Delegué en Delitos Rurales, a cargo del comisario Javier Alderete, el trabajo de inteligencia y llegamos a distintos domicilios. Hubo ocho allanamientos en la avenida Francisco de Aguirre y el barrio ‘El Chivero’”, informó Washington Navarro Dávila, quien subroga la fiscalía IX.

En uno de los lugares allanados se encontraron 23 motocicletas y cientos de motopartes como asientos, tanques, suspensiones, cachas, caños de escape, engranajes, ruedas, espejos retrovisores y las herramientas que utilizaron para desarmarlas. Todos estos elementos fueron exhibidos ayer en el predio que Delitos Rurales ocupa en El Manantial. Los detenidos estuvieron allí, vieron los secuestros y se subieron a una combi para ir a declarar a Tribunales.

En esta causa también se incautaron dos camiones y una camioneta. “Son un Mercedes Benz, un Dodge y una Ford F 100 con adulteraciones en las numeraciones de chasis o motores.

Ahora haremos las verificaciones para saber cuáles son los números originales y así sabremos si coinciden con los de las tarjetas que secuestramos”, continuó el fiscal, quien agregó que los asaltantes no habrían tenido una zona de preferencia para actuar.

Un sistema aceitado

Si bien aún continúa la investigación -especialmente con la búsqueda de los cuatro prófugos-, Navarro Dávila estimó que en el grupo cada uno tenía un rol específico.

“Evidentemente era una organización que captaban las motos, seguía la cadena con el desarme y luego la comercialización. Es posible que ellos vendieran las motopartes. La forma más fácil de reducir un rodado es desarmando y vendiendo en el mercado ilegal. El problema es que no toma consciencia la población al comprar estos repuestos de origen ilícito, en muchas ocasiones manchadas con sangre”, advirtió.

En ese sentido, cuando se le consultó sobre la violencia de los asaltos, dijo que había que estudiar caso por caso, pero que actuaban con mucha agresividad y que efectuaban tiros en las piernas a los dueños de las motos robadas. “Lo analizaremos individualmente, pero eso agravaría su situación procesal”.

En los allanamientos se encontraron varias armas -no trascendió la cantidad-, pero quedaron en manos de otras fiscalías, porque el grupo estaría vinculado a varias causas.

Los investigadores aseguraron que los acusados actuaban normalmente en San José, Cebil Redondo y Tafí Viejo y otras localidades de ese sector de la provincia. “El trabajo aún no terminó, tenemos que seguir indagando para poder ubicar a las víctimas y determinar si hay más personas involucradas

En lo inmediato, se realizará un inventario de las motos enteras -y de las motopartes que tengan algún número identificatorio, como motor o chasis- para identificarlas y a partir de esos datos, llegar a sus dueño. El fiscal señaló que su intención es colgar esos datos en alguna página web para que las personas que hayan sufrido este tipo de robos pueda consultar si algo de lo secuestrado es de su propiedad.

Un caso similar

Durante la siesta de ayer, luego de hablar con LA GACETA, la misma fiscalía ordenó una medida similar en el barrio 14 de Junio de Los Pocitos. El objetivo era desbaratar un desarmadero que correspondería a otra banda.

Allí se secuestraron varias motopartes: un motor, un tanque de combustible, dos guardabarros, cachas laterales, faros, caballetes, sistemas eléctricos, el pedal de un freno, un caño de escape, ruedas, llantas y filtros de aire.

Una persona quedó acusada por este caso y los elementos secuestrados tuvieron que ser exhibidos a su defensa en las cajas de varios móviles policiales, ya que no cabían en la fiscalía.

Comentarios