Estiman que la tasa bajaría al 25% hasta fines de 2019

01 Oct 2017

La industria, el comercio y la construcción han dado señales de recuperación en los primeros seis meses. El empleo, primero, había dejado de caer y, luego, a repuntar en determinadas actividades. Y el salario real ha mejorado un 5,1% en el segundo trimestre, según los datos que maneja la Casa Rosada. Este combo de indicadores ha llevado a otro más sensible, el de la pobreza, haya mostrado un descenso del 32,2% proyectado para el primer semestre del año pasado al 28,6% medido para la primera mitad de 2017, según datos del Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec).

Sin embargo, un factor no menor ha sido el fuerte incremento del gasto en seguridad social mediante diferentes programas como al reparación histórica y la pensión universal para los adultos mayores, la actualización del seguro de desempleo, la ampliación del alcance de las asignaciones familiares (en el caso de los monotributistas), la mayor cobertura de la Asignación Universal por Hijo (AUH) y la actualización de los montos y las escalas de las asignaciones familiares, advierte Invecq Consultora Económica. Según el informe privado semanal, al que accedió LA GACETA, desde ahora en adelante, sin embargo, la política social no podrá continuar siendo el factor central de la reducción de la pobreza. “Lograr un crecimiento económico estable y sostenido por varios años, continuar reduciendo la inflación y llevar a cabo las reformas necesarias para dinamizar el mercado laboral deberían ser los elementos centrales para darle continuidad al proceso de reducción de la pobreza”, advierte. Con esas políticas, según las proyecciones de Invecq, al final del mandato del presidente Mauricio Macri, en diciembre de 2019, la tasa de pobreza puede haber llegar a caer hasta el 25% y perforar el 20% en 2023.

Según la consultora, el 28,6% de pobreza medido para la zona urbana del país no se distribuye homogéneamente en la población, sino que, por el contrario, se identifica un nivel de vulnerabilidad mayor en los rangos etarios más jóvenes. “Entre los chicos de 0 a 14 años, la pobreza afecta al 42,5% del total, mientras que entre los adultos mayores de 65 años, solo el 6,4% vive bajo condiciones de pobreza”, advierte. Por su parte, los jóvenes de entre 15 y 29 años que se encuentran por debajo de la línea de pobreza son el 34,6% mientras que la pobreza se reduce al 24,2% entre aquellas personas de 30 a 64 años. “Este panorama enciende algunas señales de alerta sobre la política de protección social, fundamentalmente cuando se observa que la fuerza laboral del futuro está transcurriendo sus primeros años de vida con recursos que no le permiten desarrollar al máximo sus capacidades”, acota.

Al analizar la dinámica de la pobreza en contexto regional en los últimos 10 años, se observa que todos los países de la región pueden mostrar mejores resultados que la Argentina. Y uno de los factores determinantes fue el contexto macroeconómico más estable y previsible en algunos países de la región que en otros.

Tomando como referencia la variación de la tasa de pobreza entre 2006 y el período 2016/2017, Invecq identifica que el resultado más decepcionante es el argentino: “en los últimos 10 años hemos logrado reducir la pobreza en menos del 30%, mientras que países como Bolivia, Colombia y Paraguay lo han hecho entre un 35 y 41%”. Los casos más destacados son los de Perú, Chile y Uruguay, todos ellos habiendo reducido a menos de la mitad la tasa de pobreza en los últimos 10 años, finaliza.

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