El caso Maldonado desde la percepción de las redes sociales

Por Luciano Elizalde, Decano de la Facultad de Comunicación de la Universidad Austral.

01 Oct 2017
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Según los datos del estudio realizado por Marketing & Estadística y Labcom, la interpretación que están haciendo los ciudadanos en la redes sociales acerca de lo que sucede con la desaparición de Santiago Maldonado está más condicionada por sus propias ideas políticas, que por la información periodística o por las representaciones que provie¬nen de los protagonistas del acontecimiento.

Ante la pregunta acerca de la hipótesis sobre qué es lo que le sucedió a Santiago Maldonado, los ciudadanos en las redes sociales se dividen fundamentalmente en tres grupos: los que responsabilizan a la Gendarmería (44.8%), los que dicen que pasó a la clandestinidad para beneficiar a la Resistencia Ancestral Mapuche (RAM) (18.3%) y los que consideran que se fue por voluntad propia a Chile, o a otro lugar (12.8%).

La mayoría de los que sostienen la hipótesis de la desaparición forzada es responsabilidad de la Gendarmería (89%) votaron al Frente para la Victoria (FPV) en 2015. Sólo el 6.9% de los que creen en la hipótesis de la desaparición forzada votaron en 2015 a Cambiemos: el resto de los que piensan así votaron a Sergio Massa (33,3%) y a otros candidatos (39.5%).

Casi el 75% de los que creen que el Gobierno es responsable de la desaparición, votaron al FPV en las presidenciales; mientras que casi el 83% de los que están en desacuerdo con esta idea, votaron a Cambiemos.

El voto en las presidenciales de 2015 es un indicador que representa la cercanía con el Gobierno o con la oposición, específicamente, con la oposición más dura, Unidad Ciudadana, antes el FPV.

Una de las primeras afectadas bajo la representación de la responsabilidad en el caso es la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich. Mientras que el 40% de los entrevistados coincide con que debería renunciar, el 35.6% está en desacuerdo. Esta polarización vuelve a estar asociada con el voto de los entrevistados en 2015: casi el 83% de los que quieren que renuncie votaron al FPV, mientras que el 78% votó por Cambiemos.

La Gendarmería es un actor central en la representación de la responsabilidad del caso. Aunque el nivel de polarización es menor (hay una diferencia de 13% entre los que están de acuerdo y los que están en desacuerdo), volvemos a encontrarnos con una relación directa entre los que piensan que debería renunciar el jefe del operativo (38.9%) y los que votaron al FPV (81.8%), y los que están en desacuerdo (25.9%) y los que votaron a Cambiemos (62.8%).

Quienes están mayoritariamente de acuerdo con la legitimidad del reclamo mapuche (47.9%) votaron en 2015 en su mayoría al FPV (79.4%). Por el contario, las personas que no creen en la legitimidad del reclamo (37.3%), votaron mayormente a Cambiemos (67.7%) en las últimas elecciones presidenciales.

En el medio y “a los costados”, en la periferia de la polarización política, se encuentra una buena parte de los ciudadanos que no se identifica emocionalmente con nadie y que duda sobre lo que sucede en el escenario público.

La percepción acerca del modo en que el Gobierno Nacional está gestionando el caso Santiago Maldonado está polarizada, pero con una tendencia hacia una evaluación negativa hacia el Gobierno de un 15.7%. Si consideramos las percepciones dubitativas tenemos una base más importante de duda sobre el tema: el 35.6% (algo de acuerdo, ni de acuerdo ni en desacuerdo, algo en desacuerdo y no sabe, no contesta) no está completamente seguro de que el Gobierno haya actuado de forma correcta o no.

La percepción negativa sobre los políticos en la gestión del caso Maldonado cubre todo el espectro del comportamiento electoral. Con excepción de quienes votaron al FPV, que tienen una mejor percepción y coinciden con que “no deberían hacerse a un lado”.

El 71.7% dice que “sigue teniendo la misma imagen” del Gobierno nacional que antes de la desaparición. Esto muestra la cristalización ideológica en la que se encuentra hoy la mayoría de la opinión pública. Aunque hay un 24.5% de usuarios que reconocen haber cambiado.

Considerando que existen tantas dudas en la ciudadanía, estas dudas pueden ser una oportunidad para la “conversación pública”, para una comunicación más genuina. A la tremenda dificultad que el nuevo sistema de medios le pone a la comunicación, la polarización no hace más que complejizar el proceso de comunicación pública. Sin embargo, estos porcentajes que representan a los ciudadanos dubitativos (que superan los 30 puntos), dan esperanzas en la realización de una comunicación orientada a escuchar, a explicar, a conversar para llegar a un entendimiento.

NOTA: El presente estudio fue realizado por Marketing & Estadística y Labcom. Es de carácter experimental. El universo analizado son usuarios de redes sociales de la Argentina, con edades entre 17 y 75 años. La encuesta se publicó entre usuarios de Facebook y se los invitó a responder la misma. Fueron seleccionados de manera aleatoria. El estudio tiene los sesgos propios del universo analizado. Por este motivo se realizaron ponderaciones a fin de ajustar las variables a parámetros conocidos de sexo, edad y nivel educativo. Se obtuvieron 1.268 encuestas y se utilizaron para el análisis 910 encuestas efectivas. El trabajo de campo se llevó a cabo entre el 6 y 10 de septiembre de 2017.

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Santiago Maldonado
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