El mercado de las tarjetas tendrá una mayor competencia

La venta de Prisma cambia reglas de juego

28 Sep 2017

BUENOS AIRES.- El Gobierno aprobó el plan de desinversión de la empresa Prisma, que controla la tarjeta de crédito Visa y las terminales de pagos (POS), que obliga a los accionistas a vender la totalidad del paquete accionario. “La decisión abre el camino para desarmar una posición dominante y aumentar de forma significativa la competencia en el mercado de tarjetas de crédito”, sostuvo el Ministerio de la Producción en un comunicado de prensa difundido ayer.

El organismo sostuvo que la medida permitirá el ingreso de nuevas empresas en el mercado de tarjetas de crédito con beneficios para comercios, consumidores y la economía en general y remarcó: “es la primera vez en la historia argentina en que una investigación por presuntas conductas anti-competitivas deriva en una desinversión”.

De acuerdo con el compromiso, aceptado por la Comisión Nacional de Defensa de la Competencia (CNDC), se obliga a los accionistas de Prisma a vender el 100% del paquete accionario y no permite que más de un banco que opera en el país sea accionista de la empresa para impedir la integración hoy existente.

En el mismo sentido, prohibe a Prisma que comercialice otra marca de tarjetas de crédito hasta que haya otra empresa en el mercado que comercialice la marca Visa; y la obliga a prestar sus servicios (de procesamiento de tarjetas de crédito y otros) de forma no discriminatoria a posibles competidores.

Por otra parte, el compromiso de des inversión, obliga a Prisma a discontinuar su servicio de transferencias inmediatas, lo que permitirá que ese servicio sea brindado por un proveedor independiente que asegure que otros medios de pago alternativos y competidores puedan desarrollarse en forma no discriminatoria.

La empresa Prisma -integrada por Visa Internacional y 14 bancos locales- es dueña de Visa, Banelco, Pago Mis Cuentas, Todo Pago, Monedero y Lapos. Los 14 bancos que la integran -con diferente participación accionaria- son Santander Río, Galicia, BBVA Francés, Provincia, Citi, Patagonia, Macro, Itaú, de Santa Fe, de Entre Ríos, de Santa Cruz, Comafi, Nación y Credicoop.

El titular de la Comisión Nacional de Defensa de la Competencia, Esteban Greco, consideró que el compromiso de desinversión de Prisma “es histórico”, porque “se cambia la estructura del mercado de tarjetas de crédito y medios de pago electrónico”. “El compromiso de desinversión de Prisma, que aceptó el Gobierno, busca romper la posición dominante y promover más competencia y oferta, que los bancos tengan más incentivo para competir, con mejores condiciones de financiamiento para el consumo como más plazos y mejores tasas y bajen los costos al comercio”, subrayó Greco. (Télam)

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