Está creciendo el embarazo adolescente no planificado

Hasta el 26 se lleva a cabo #QuererPosta, una campaña para crear conciencia. La Ley de Educación Sexual Integral no se está implementando correctamente.

24 Sep 2017
1

ILUSIONADOS. Celeste y su novio Damián, ambos de 16 años, muestran la imagen de la ecografía donde se ve a su pequeño hijo de dos meses.

En nuestro país, por día 300 adolescentes se convierten en madres. En pocos meses Celeste será una de ellas, y mientras espera que la atiendan en la sala de Adolescencia de la Maternidad, hace memoria. 
“Habremos tenido dos o tres clases de Educación Sexual en la escuela. Nada más. ¡Ah! Y también en la clase de tutoría se habló algo de embarazo adolescente, pero no mucho”, cuenta. Sus ojos negros chispean con el brillo de los 16 años. Su pancita aún no se nota, pero, aunque no esperaba serlo, la alegría de futura mamá sí. Como a su novio, Damián, también de 16 y su compañero en la escuela. 
Celeste y Damián están felices, pero no siempre pasa eso porque un embarazo no planificado ocurre por variadas razones: por no saber cómo cuidarse, porque el método anticonceptivo falla o se usa mal y otras porque se piensa “a nosotros no nos va a pasar”. Y las chicas también quedan embarazadas contra su voluntad por violaciones o abusos sexuales. en definitiva, el embarazo adolescente es un tema que preocupa, tanto que, aprovechando el inicio de la primavera, y en el marco de la “Semana para la Prevención del Embarazo No Planificado en la Adolescencia 2017”, se lanzó la campaña #QuererPosta. 
“Querer posta es elegir si querés o no tener relaciones, cuándo, cómo, dónde y con quién. Es consensuar, es acordar. Es pasarla bien, cuidarse y decidir si querés o no tener hijos”, se explica en el sitio oficial de la campaña (www.quererposta.org). El objetivo es informar y sensibilizar para que adolescentes mujeres y varones ejerzan su derecho a tomar decisiones informadas sobre su vida, incluido si quieren o no tener hijos. La campaña fue organizada por varias instituciones dedicadas a los derechos de la mujer, por Unicef y por la fundación Huésped.
La ESI no se cumple
ESI es el “apodo” de la Ley Sexual Integral, que el año pasado cumplió 10 años. Como balance, en ese momento la fundación Huésped hizo un estudio sobre su aplicación: un cuestionario on line a ingresantes al secundario desde 2000 en adelante. El trabajo se realizó entre el 20 de octubre de 2016 y el 2 de abril de 2017 y  abarcó (con una muestra representativa) las 24 provincias del país. Se obtuvieron 2.897 respuestas efectivas... y los resultados dejan mucho que desear. El 86% de los alumnos consultados dijo que lo que les enseñan son datos biológicos, relativos al aparato reproductor, algo muy diferente de la mirada integral que la ley ordena: según la investigación, de los nueve temas que se deben abordar en el aula, sólo se tratan, en promedio, cuatro. Según la coordinadora de la investigación, Cecilia Valeriano, aplicar la ley “implica un abordaje integral que trabaje los derechos sexuales y los aspectos afectivos, de forma transversal”.
Y hay otro requisito fundamental para que las cosas cambien: que, como ocurrió estos días en más de 50 escuelas de diferente partes del país, los propios adolescentes se organicen y reclamen el cumplimiento de la ley. “Que sean los propios chicos quienes piden educación es el reflejo de que estamos ante un Estado que desoye a sus ciudadanos. Tenemos que redoblar esfuerzos, y para eso es fundamental que la participación de los jóvenes sea genuina. Nada sobre nosotros sin nosotros”, reclamó Matías Evans, integrante de  la Red de Jóvenes  y Adolescentes Positivos de Argentina,  una de las organizaciones que participa de #QuererPosta. 
Zafar de la brecha
Celeste cuenta que en su escuela hay otras dos chicas embarazadas, y que otras dos ya tuvieron su bebé. Y es un dato preocupante: las adolescentes que son madres suelen estar en desventaja educativa frente a las que no lo son: mientras el 56% de estas completaron la secundaria hasta los 19 años, sólo el 20% de las madres lo hicieron hasta esa edad. 
Celeste también es afortunada en esto:  sabe que no va a dejar la escuela. “Apenas se enteraron me hicieron llamar  de la dirección y hablaron con mi mamá. Me dieron un plan de estudio, prometieron que me van a ayudar en todas las materias y hasta me van a dar un régimen para justificarme las faltas. Por eso sé que no voy a dejar la escuela. Y cuando me reciba voy a seguir para maestra”, afirma y se permite soñar. 

En nuestro país, por día 300 adolescentes se convierten en madres. En pocos meses Celeste será una de ellas, y mientras espera que la atiendan en la sala de Adolescencia de la Maternidad, hace memoria. 

“Habremos tenido dos o tres clases de Educación Sexual en la escuela. Nada más. ¡Ah! Y también en la clase de tutoría se habló algo de embarazo adolescente, pero no mucho”, cuenta. Sus ojos negros chispean con el brillo de los 16 años. Su pancita aún no se nota, pero, aunque no esperaba serlo, la alegría de futura mamá sí. Como a su novio, Damián, también de 16 y su compañero en la escuela. 

Celeste y Damián están felices, pero no siempre pasa eso porque un embarazo no planificado ocurre por variadas razones: por no saber cómo cuidarse, porque el método anticonceptivo falla o se usa mal y otras porque se piensa “a nosotros no nos va a pasar”. Y las chicas también quedan embarazadas contra su voluntad por violaciones o abusos sexuales. en definitiva, el embarazo adolescente es un tema que preocupa, tanto que, aprovechando el inicio de la primavera, y en el marco de la “Semana para la Prevención del Embarazo No Planificado en la Adolescencia 2017”, se lanzó la campaña #QuererPosta

“Querer posta es elegir si querés o no tener relaciones, cuándo, cómo, dónde y con quién. Es consensuar, es acordar. Es pasarla bien, cuidarse y decidir si querés o no tener hijos”, se explica en el sitio oficial de la campaña (www.quererposta.org). El objetivo es informar y sensibilizar para que adolescentes mujeres y varones ejerzan su derecho a tomar decisiones informadas sobre su vida, incluido si quieren o no tener hijos. La campaña fue organizada por varias instituciones dedicadas a los derechos de la mujer, por Unicef y por la fundación Huésped.

La ESI no se cumple

ESI es el “apodo” de la Ley Sexual Integral, que el año pasado cumplió 10 años. Como balance, en ese momento la fundación Huésped hizo un estudio sobre su aplicación: un cuestionario on line a ingresantes al secundario desde 2000 en adelante. El trabajo se realizó entre el 20 de octubre de 2016 y el 2 de abril de 2017 y  abarcó (con una muestra representativa) las 24 provincias del país. Se obtuvieron 2.897 respuestas efectivas... y los resultados dejan mucho que desear.

El 86% de los alumnos consultados dijo que lo que les enseñan son datos biológicos, relativos al aparato reproductor, algo muy diferente de la mirada integral que la ley ordena: según la investigación, de los nueve temas que se deben abordar en el aula, sólo se tratan, en promedio, cuatro. Según la coordinadora de la investigación, Cecilia Valeriano, aplicar la ley “implica un abordaje integral que trabaje los derechos sexuales y los aspectos afectivos, de forma transversal”.

Y hay otro requisito fundamental para que las cosas cambien: que, como ocurrió estos días en más de 50 escuelas de diferente partes del país, los propios adolescentes se organicen y reclamen el cumplimiento de la ley.

“Que sean los propios chicos quienes piden educación es el reflejo de que estamos ante un Estado que desoye a sus ciudadanos. Tenemos que redoblar esfuerzos, y para eso es fundamental que la participación de los jóvenes sea genuina. Nada sobre nosotros sin nosotros”, reclamó Matías Evans, integrante de  la Red de Jóvenes  y Adolescentes Positivos de Argentina,  una de las organizaciones que participa de #QuererPosta

Zafar de la brecha

Celeste cuenta que en su escuela hay otras dos chicas embarazadas, y que otras dos ya tuvieron su bebé. Y es un dato preocupante: las adolescentes que son madres suelen estar en desventaja educativa frente a las que no lo son: mientras el 56% de estas completaron la secundaria hasta los 19 años, sólo el 20% de las madres lo hicieron hasta esa edad. 

Celeste también es afortunada en esto:  sabe que no va a dejar la escuela. “Apenas se enteraron me hicieron llamar  de la dirección y hablaron con mi mamá. Me dieron un plan de estudio, prometieron que me van a ayudar en todas las materias y hasta me van a dar un régimen para justificarme las faltas. Por eso sé que no voy a dejar la escuela. Y cuando me reciba voy a seguir para maestra”, afirma y se permite soñar. 

Cómo prevenir

Hay distintos métodos: preservativos, pastillas o implantes hormonales, DIU y más. 

Deben entregarlos gratis en hospitales, CAPS obras sociales y prepagas.

Además, el preservativo protege de infecciones de transmisión sexual.

La realidad mostrada en cifras

En Argentina, el 69% de las adolescentes de entre 15 y 19 años que fueron madres (atendidas por la salud pública) dijeron que no habían planeado su embarazo.

En 2015, se registraban 770.040 nacimientos en el país; el 14,7% de ellos correspondían a madres menores de 20 años.

Anualmente nacen en Argentina entre 2.800 y 3.200 bebés de madres menores de 15 años.

En el 82% de los casos, las madres precoces son niñas de 14 años y el 18% restante, de 13 o 12 años o incluso menores. Para la ley, los casos de madres menores de 14 años deben considerarse situaciones de violencia y abuso.

En 2015, una de cada 10 chicas menores de 20 años fue madre.

En provincias del NEA y del NOA los partos de madres adolescentes alcanzan entre el 20 y 23% del total de cada provincia. La mayoría de esas madres vive en hogares con necesidades insatisfechas. 

La edad promedio de iniciación sexual ronda los 15 años. (Fuente: Unicef)

Los riesgos del apuro en ser mamá

Las madres menores de 15 años tienen mayores probabilidades de tener hijos con bajo peso al nacer.

Entre las adolescentes que son madres sólo asiste a la escuela el 66%.

Las madres adolescentes trabajan o buscan trabajo con mayor frecuencia que sus pares que no son madres. (Fuente: Unicef- Argentina) 

ENCUESTA A DOCENTES

¿Cómo se trabaja la educación sexual integral en el aula? 

Con los datos del relevamiento hecho a estudiantes de las 24 provincias, la fundación Huésped decidió consultar a los docentes sobre cómo implementan en las aulas la Educación Sexual Integral, en el marco de la transversalidad de contenidos prevista por la ley. Se busca también indagar cuáles son sus limitaciones y cómo se conciben los contenidos. La encuesta está disponible hasta fin de mes on line en el sitio https://goo.gl/PwZhnd.

Comentarios