El Subsidio le reclama a Alfaro que pague deudas

El organismo calcula que son $ 52 millones.

10 Sep 2017
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La deuda que mantiene la Municipalidad de San Miguel de Tucumán por aportes y contribuciones no deja de inquietar a la conducción del Instituto de Previsión y Seguridad Social de Tucumán (Ipsst-Subsidio de Salud).

Según el interventor de ese organismo, Fernando Avellaneda, “la deuda impaga nos provoca enormes perjuicios financieros, ya que no debe perderse de vista que San Miguel de Tucumán es el municipio con mayor cantidad de empleados”.

Previsión Social recordó que, en junio pasado, presentó una demanda ante el Juzgado Civil en Cobros y Apremios de la II Nominación, en relación al monto que el municipio capitalino le adeuda en concepto de aportes y contribuciones correspondiente a los meses de junio, julio, agosto, septiembre, octubre y noviembre de 2015 que, actualizando el monto, rozaría los $ 52 millones.

Según los apoderados del Subsidio, el capital de la deuda asciende a más de $ 32 millones. A esa cifra, deberían sumarse los intereses por la mora, que alcanzarían otros $ 20 millones.

Avellaneda destacó que aun cuando el municipio no haya dado respuestas hasta el momento, “la atención de salud de los trabajadores municipales se mantuvo durante todo este tiempo sin interrupciones y con la misma calidad prestacional con que se atiende a todos los afiliados”.

Sin respuestas

En sus apreciaciones, Avellaneda resaltó la falta de respuesta de la gestión del intendente Germán Alfaro (Acuerdo para el Bicentenario) al planteo formulado por la entidad que conduce.

“El silencio de las autoridades capitalinas nos preocupa profundamente. Nunca tuvimos ninguna respuesta oficial luego de reunirnos en tres oportunidades; hasta el momento no nos acercaron una propuesta que demostrara el real interés del municipio de saldar la deuda”, remarcó.

Según el funcionario, la deuda no sólo comprende las contribuciones patronales a cargo de la municipalidad, sino también los aportes personales que ésta retuvo a sus trabajadores y que posteriormente no giró al Ipsst.

Para los funcionarios, este accionar implica una retención indebida del dinero de los trabajadores municipales.

Durante 2016, el Instituto de Previsión Social reclamó en reiteradas ocasiones a través de notas oficiales la cancelación de la deuda. Ante la falta de pago, el organismo envió una última carta documento en diciembre de 2016, y aun así no obtuvo respuesta alguna por parte del municipio, hecho que motivó el inicio de un juicio de cobro en junio pasado.

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Germán Alfaro
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