Piden seguridad en la Plazoleta Dorrego

Dos ladrones se llevaron $ 25.000 de un local

08 Sep 2017

Horas después del robo a una reconocida sandwichería ubicada frente a la plazoleta Dorrego -en el cruce de las avenidas Roca y Sáenz Peña-, los vecinos de la zona pidieron mayor seguridad por parte de la Policía. “Es tierra de nadie; no se puede trabajar con miedo. Se debería hacer más controles”, argumentaron.

Ayer a la madrugada, dos hombres armados, que cubrían sus rostros con cascos de motocicletas, se llevaron $ 25.000 del local de comida “El 10”. Durante el robo, los delincuentes encerraron al dueño y a los empleados en el depósito para luego darse a la fuga con el botín.

“No podemos salir”

LA GACETA hizo un recorrido por el lugar; allí los relatos de asaltos y arrebatos abundan por parte de los consultados. Casi todos los vecinos dijeron que tenían una experiencia para contar sobre la inseguridad. “Ya no podemos salir a ningún lado”, destacó la propietaria de un local cercano a la sandwichería.

La mujer, que no quiso revelar su identidad por miedo, asegura que los robos ocurren a toda hora: “a los delincuentes no les interesa si las víctimas son menores o personas adultas. Ellos atacan a cualquiera”.

“Toda la zona de plazoleta Dorrego es insegura. En la parte de las vías asaltan a los chicos de la escuela, y hay muchos robos en la esquina del banco, donde siempre hay gente. Allí arrebatan las cosas como si nada”, agregó indignada la comerciante.

Santiago, propietario de una carnicería, contó que si bien hay presencia policial, para los vecinos no es suficiente. “A veces un efectivo está parado en una esquina, pero el ladrón, que se moviliza en moto, arrebata a su víctima en la otra esquina. La inseguridad está acá, a dos cuadras, en todos lados. Ellos (por la Policía) hacen controles con las luces de las sirenas prendidas y lo único que logran es avivar a los delincuentes”, contó.

Augusto, por su parte, dice que debería haber policías de civil, para que los ladrones no se den cuenta de su presencia. “Esto es zona liberada; los delincuentes hacen lo que quieren”, explicó.

El robo se produjo después de las 2.30. De acuerdo al reporte de personal de la comisaría 2°, realizado en base a testimonios del encargado del local, ya habían cerrado las puertas al público cuando ingresaron los ladrones.

Con armas de fuego, los intrusos los amenazaron de muerte para quedarse con el dinero de la caja. Al percatarse de que los delincuentes ya no estaban en su local, el encargado salió de su encierro y comprobó que les habían robado el dinero de la caja registradora.

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