Perú, el próximo rival, en un escenario impensado

07 Sep 2017

Gonzalo Ruiz Tovar - DPA

Los peruanos toman hoy fotografías de la tabla y las cuelgan en las redes sociales. Ver a su equipo clasificado directo a falta de dos fechas no estaba en la imaginación del más optimista cuando empezó el proceso.

El país, futbolero por excelencia pese a las derrotas continuas, cambió el lamento de siempre por expectativas desbordadas tras el triunfo por 2-1 en Quito, que le permitió trepar al cuarto puesto por encima de Argentina, Chile, Paraguay y Ecuador.

La selección dirigida por Ricardo Gareca inició el proceso hacia Rusia sin más ilusión que estar por encima de Bolivia y/o Venezuela y no quedar última como para Sudáfrica 2010.

Y los primeros partidos le dieron la razón a los pesimistas. Pero una inédita goleada sobre Paraguay marcó el recodo y el equipo empezó a subir, ayudado además por tres puntos entregados en el escritorio tras perder en la cancha ante Bolivia. Hace dos fechas, los peruanos estaban satisfechos, pero aún no soñaban con Rusia, solo celebraban haber hallado jóvenes valores para Qatar 2022.

El triunfo ante Bolivia, la semana pasada, se daba por hecho. Pero no el que consiguió en Quito, donde nunca lo había conseguido.

Gareca, técnico serio, trabajador y terco, se deshizo de insignias como Claudio Pizarro, Jefferson Farfán y Juan Vargas y solo mantuvo a los experimentados Paolo Guerrero y Alberto Rodríguez. El “Tigre” completó el equipo con muchísimos jóvenes. La apuesta le salió bien.

Perú, el país de leyendas como Teófilo Cubillas, Héctor Chumpitaz, Hugo Sotil, César Cueto, Juan Oblitas o Julio Uribe no va a un Mundial desde 1982. Se acercó para México ‘86 y Francia ‘98, pero del resto estuvo lejos. Esta vez, vuelve a haber razones reales para soñar.

Comentarios