¿Ya te hiciste el test? podés tener el virus de hepatitis C y no saberlo

La enfermedad se transmite por sangre y puede ser grave, pero es posible curarla. Es necesario testear al menos una vez en la vida: pedile a tu médico.

06 Sep 2017
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PEDÍ SABER. Un simple pinchazo en el dedo abre las puertas al combate contra esta enfermedad grave. foto de drweil.com

Después de haber sido una condena a muerte durante siglos, la hepatitis C (HCV) se puede curar, pero son proporcionalmente pocos los que lo logran, pues hace falta que se cumplan dos condiciones. Esta problemática fue uno de los temas de debate durante el XIV Simposio Científico de la Fundación Huésped, que sesionó la semana pasada en Buenos Aires.

La primera condición es el diagnóstico. No hay cifras precisas de nuestro país (se estima que un 2% de la población puede haber estado en contacto con el virus), pero sí está claro que en el mundo más de 70 millones de personas sufren la enfermedad... ¡y sólo el 20% lo sabe! Esa ignorancia es una de las razones por las que la enfermedad sigue transmitiéndose: en 2015 se produjeron 1,7 millón de infecciones nuevas, y la cifra sigue creciendo. Ignorar que se es portador del virus puede llevar a contagiar a otros. Y es grave: la hepatitis C puede causar cirrosis, insuficiencia hepática o cáncer de hígado.

La detección se hace con un sencillo análisis de sangre. “Este test debería indicarse al menos una vez en la vida como parte de los controles de rutina”, advierte Ana Palazzo, hepatóloga del Servicio de Gastroenterología del hospital Padilla, donde funciona la Unidad Centinela de la Provincia (ver “Prendete a la campaña...”).

“La fuente de contagio en la mayoría de los casos es el contacto con sangre infectada -explicó María Eugenia de Feo Moyano, presidenta de Fundación HCV Sin Fronteras-. En el mundo las cifras están creciendo entre los consumidores de drogas inyectables, pero en nuestro país eso no es epidemiológicamente significativo. Es más complicada la situación de quienes se someten a tratamientos muy invasivos y de largo plazo, como diálisis, o, al revés, los poco invasivos pero que provocan sangrado: dermatológicos, odontológicos...”. En el listado agregó prácticas que se han generalizado como los tatuajes o el piercing y resaltó una característica importante del virus: “a diferencia de otros (el VIH, por ejemplo) este virus sobrevive hasta tres días en sangre seca, o sea que hay que tomar muchos recaudos: una gota infectada que quede sobre una mesada puede ser vía de contagio si entra en contacto con sangre de otra persona”. Es importante saber que, aunque no es frecuente, la HCV también puede transmitirse por vía sexual.

Tratamiento

La otra condición para poder curarse es el acceso a la medicación. Acceso, porque la disponibilidad es concreta desde 2014, cuando el equipo dirigido por el químico egipcio Raymond Schinazi logró la molécula sofosbuvir que -a diferencia de las terapias anteriores- cura el 90% de los casos con bajos efectos colaterales. Y con el tratamiento bien hecho, en 12 semanas el virus desaparece del cuerpo. El gran problema (y es muy grande) es el precio.

“En el mejor de los casos, en nuestro país el frasco con 28 pastillas cuesta $ 83.000. Y hacen falta 84 pastillas para un tratamiento completo”, destacó durante el Simposio de la Fundación Huésped Lorena Di Giano, directora ejecutiva de la fundación GEP (Grupo Efecto Positivo). La fundación cuenta, entre otros muchos servicios, con un observatorio de acceso a medicamentos contra VIH y hepatitis C en Argentina, y constató que entre 2015 y 2016 los precios de los medicamentos subieron un promedio de 42%, unos 6,5 puntos porcentuales por encima de la inflación. En algunos casos, la suba llegó al 250%.

Durante su exposición en el simposio, Di Giano se refirió a lo que GEP describe así: “el fracaso del actual sistema de innovación y desarrollo en tratamientos y el abuso del sistema de patentes, que ha desplazado el medicamento como bien social para instalarlo como mercancía, en algunos casos, lujosa”.

Dada esta situación, en nuestro país la cobertura solo está disponible para pacientes críticos, o sea, con fibrosis hepáticas avanzadas.

Dilema de salud pública

“El Estado está implementando campañas de detección temprana de HCV, y está muy bien -reflexionó Feo Moyano-; el conflicto lo genera el hecho de que el Estado solo provee la medicación a los pacientes más graves. Lo que significa que si se detecta el virus tempranamente, en primera instancia el paciente deberá disponer del dinero para pagar el tratamiento”. De hecho, en el mismo simposio se presentó la evaluación del ciclo de tratamiento de los primeros (solamente) 1.000 pacientes en Argentina.

“La situación no es alentadora -reconoció-, pero hay que pelearla. Ante el diagnóstico, es indispensable que los médicos prescriban el tratamiento. Esa es la herramienta para pelear, si es necesario ante la Justicia, por el derecho a la salud, que es un derecho humano”.

el drama de las patentes y el reclamo de una nueva leyDurante el simposio de la Fundación Huésped miembros de redes que agrupan pacientes y activistas por los derechos de las personas infectadas elevaron su voz sobre el tema de las patentes y los laboratorios. Este reclamo forma parte de uno más general: la sanción de una nueva ley de VIH y hepatitis virales, que, entre otros puntos, declare de interés nacional los tratamientos, para evitar los faltantes de medicamentos; garantice el derecho de acceso a la salud e impida toda forma de discriminación y estigma. 
 
prendete a la campaña de detección en el padilla
La semana que viene (del martes 12 al jueves 15) se llevará a cabo el nuevo ciclo de la campaña nacional Hepatitis Zero, organizada por la Unidad Centinela de Hepatitis Virales de Tucumán, que funciona en el hospital Padilla. En el laboratorio se ofrecerán de 9 a 11 testeos rápidos y gratuitos de hepatitis C. “Se pincha el dedo, se obtiene una gota de sangre y en 15 minutos está el resultado. Si da positivo, se realiza una prueba complementaria”, informó Ana Palazzo, hepatóloga del Servicio de Gastroenterología del Padilla. 

> El drama de las patentes y el reclamo de una nueva ley

 Durante el simposio de la Fundación Huésped miembros de redes que agrupan pacientes y activistas por los derechos de las personas infectadas elevaron su voz sobre el tema de las patentes y los laboratorios. Este reclamo forma parte de uno más general: la sanción de una nueva ley de VIH y hepatitis virales, que, entre otros puntos, declare de interés nacional los tratamientos, para evitar los faltantes de medicamentos; garantice el derecho de acceso a la salud e impida toda forma de discriminación y estigma.

> Prendete a la campaña de detección en el Padilla

 La semana que viene (del martes 12 al jueves 14) se llevará a cabo el nuevo ciclo de la campaña nacional Hepatitis Zero, organizada por la Unidad Centinela de Hepatitis Virales de Tucumán, que funciona en el hospital Padilla. En el laboratorio se ofrecerán de 9 a 11 testeos rápidos y gratuitos de hepatitis C. “Se pincha el dedo, se obtiene una gota de sangre y en 15 minutos está el resultado. Si da positivo, se realiza una prueba complementaria”, informó Ana Palazzo, hepatóloga del Servicio de Gastroenterología del Padilla. 

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