Alarma el sedentarismo y la obesidad de los tucumanos

04 Sep 2017

No sólo es una de las principales causas de afecciones como la diabetes, las enfermedades cardiovasculares y el cáncer, sino también de muertes. Un reciente informe de la Organización Mundial de la Salud (OMS) señala que la obesidad y el sobrepeso han alcanzado proporciones epidémicas en la región de las Américas: el 62% de los adultos tienen sobrepeso o son obesos. La epidemia no es ajena a los niños y adolescentes, ya que entre el 20 y el 25% están afectados por el sobrepeso o la obesidad. Se indica que las consecuencias incluyen un aumento en el riesgo de asma, de diabetes tipo 2, apnea del sueño, enfermedades del corazón, trastornos músculo-esqueléticos y baja autoestima. “Además, los niños que tiene sobrepeso tienen un mayor riesgo de tener sobrepeso o ser obesos en la edad adulta. Por primera vez, la esperanza de vida puede ser menor que la de la generación anterior”, se indica.

En nuestro país, la realidad es también preocupante. El Ministerio de Salud de la Nación informó hace unas semanas que los decesos por infartos se incrementaron en un 18 % entre 2005 y 2015, a un ritmo mayor que el crecimiento de la población. Cada año suceden entre 40.000 y 50.000 infartos y de ese total mueren unas 17.130 personas, según cifras de 2015, fallecimientos por esa causa. Los números indican que cada vez más mujeres mueren por infarto en el país. Entre 2005 y 2015, la tasa de mortalidad creció un 27% entre las damas, mientras que subió un 12,5% en los varones.

La estadística señala que se realizan por año 45.000 angioplastias; uno de cada tres infartos es mortal; 9.916 hombres y 7.204 las mujeres murieron en 2015.

En Tucumán, el 47% de los decesos que se producen en la provincia se deben a patologías crónicas no transmisibles. De ese porcentaje, un 52% son fallecimientos por males cardiovasculares y un 36% por tumores, de acuerdo con lo señalado por el director de Epidemiología del Siprosa. Alarma que 200.000 tucumanos mayores de 18 años padezcan obesidad. Entre los mayores de 17 años en la última década el sobrepeso pasó del 39,9% a 45,6% en varones y del 28,6% al 34,5% en las mujeres. La obesidad en ellos subió de 17,3% al 21,9 y en ellas del 17,1% 21,3%. El sedentarismo se incrementó. Hace una década, integraban el lote del 46% aquellos que poco o nada tenían actividad física y ahora conforman el 48%.

Si bien desde hace unos años se han implementado programas de gimnasia en algunas plazas de San Miguel de Tucumán, es punto de partida para cambiar los hábitos que atentan contra la salud es la educación. A fines de abril pasado informamos que afines de mayo debía entrar en vigencia la ley que prescribe que en todas las escuelas y clubes públicos y privados de Tucumán debe haber quioscos saludables. Pero con ello no basta.

Sería importante, por ejemplo, incorporar ya en la escuela primaria una materia relacionada con la vida sana; incrementar las horas de educación física, impulsar la realización de competencias interescolares en atletismo, natación o básquet. Formar gabinetes itinerantes que detecten a los chicos con sobrepeso y que trabajen con los docentes y los padres.

Para enfrentar la obesidad, el sobrepeso, el sedentarismo y otros males se necesita una política que conjugue la educación, la salud y el deporte. Difícilmente se puedan revertir las estadísticas con acciones aisladas.

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