La invasión de las mangas de langostas

03 Sep 2017

La bola de nieve comienza siendo pequeña. Si se la deja rodar van aumentando su tamaño hasta que en algún momento se convierte en gigante y es casi imposible dominarla. A comienzos de la década de 1950 fueron dominadas y exterminadas, luego de que durante lustros provocaron daños incalculables a la agricultura. Desde hace tiempo, las temibles langostas migratorias resucitaron y vienen asomando su voracidad. Ya en 2015, se hablaba de ellas. Llegaron hasta la Catamarca limítrofe y el sur tucumano, en la zona de Taco Ralo e inmediaciones. Envalentonadas, tomaron más fuerza y se lanzaron decididamente a la conquista del territorio provincial.

Ayer, habían llegado hasta el Gran San Miguel de Tucumán y los vecinos de varias localidades del este ya las vieron en el cielo.

Las mangas de acrídidos el viernes por el este del territorio provincial y avanzaron hasta la comuna de San Andrés. También aparecieron en sectores de Banda del Río Salí, en Juan Bautista Alberdi y La Cocha, según el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa), así como en Los Bulacio, Viclos y Estación Aráoz, localidades ubicadas a unos 25 kilómetros al este de San Miguel de Tucumán. Días atrás pasaron por Los Quemados y Tacanas, departamento Leales; la zona tripartita Santiago del Estero, Catamarca y Tucumán (ruta 157) registra una presencia importante de langostas desde Frías hasta La Madrid; incluso, llegó a cercanías de Simoca, a 50 km de la Capital. También se constataron focos por la zona de Pozo Hondo y de Las Termas de Río Hondo, Santiago del Estero.

El titular del Programa Nacional de Acridios del Senasa afirmó que la situación es peor que en 2015 y 2016. “Hay muchas langostas cargadas de huevos, por lo que la oviposición es muy importante. Entonces, cuando nazcan de los huevos, habrá que desplegar un control temprano y cultural. El objetivo es bajar el nivel poblacional para que el problema no se haga más grande”, dijo.

El Senasa con los gobiernos provinciales y las asociaciones de productores rurales, están trabajando permanentemente en el monitoreo y control de la plaga, con el objetivo de reducir su población y minimizar el riesgo de pérdidas económicas. La plaga se ha constatado también en Chaco, Formosa, Santa Fe, Salta, La Rioja y Córdoba, así como en Bolivia y Paraguay.

La langosta puede destruir un ecosistema. Cuando llega a un campo cultivado, puede llegar a arrasarlo en cuestión de horas. Los expertos señalan que para controlar la plaga hay que identificar al insecto antes del período gregario, es decir cuando se reproducen en grandes cantidades dentro de un área.

En 1952, Tucumán experimentó un gran alivio porque se logró controlar definitivamente las mangas que la habían azotado desde tiempos inmemoriales y que provenían de la zona boreal de Paraguay y de Bolivia con fumigaciones en los territorios afectados y en los lugares de nacimiento. ¿Cuáles serán las causas de esta reaparición? ¿Se subestimó al insecto? ¿Le retacearon fondos al programa que se ocupa de combatirlo? Se sabe que la prevención es fundamental para combatir cualquier mal o plaga de cualquier naturaleza. Si el insecto viene ganando terreno nuevamente desde hace un par de años o más, ¿significa que no se hicieron los esfuerzos suficientes para evitar esta realidad que nos alarma? Nunca es aconsejable dormirse en los laureles ni muchos menos bajar la guardia porque un pequeño insecto bíblico puede hacernos pasar las de Caín.

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