Un perito halla firmas falsas en cédulas del “personal trainer”

El estudio encargado por la Corte detectó que tres rúbricas no pertenecen a Neufeld. La instructora del sumario administrativo dijo que el jefe de los oficiales notificadores lesionó la imagen de la Justicia

02 Sep 2017
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LAS RÚBRICAS. Facsímiles de la firma con aclaración y DNI que Rodolfo Enrique Neufeld estampó en la demanda laboral (arriba), y de la firma con sello colocados en la notificación del juicio “Olivera” (abajo). credito

Un estudio caligráfico encargado por la Corte Suprema de Justicia de Tucumán concluyó que alguien se hizo pasar por Rodolfo Enrique Neufeld y estampó firmas en al menos tres de las 23 cédulas de notificaciones analizadas. El informe del perito Julio César Mendoza consta en el sumario administrativo que instruye Gabriela Blanco, secretaria de Superintendencia del Poder Judicial, y es el argumento central que esta esgrimió para inculpar a Neufeld, quien entre 2005 y 2015 trabajó simultáneamente en Tribunales y en un gimnasio. La “grave incompatibilidad horaria y funcional” quedó expuesta el 13 de junio pasado, cuando las camaristas María Poliche de Sobre Casas y Beatriz Bisdorff negaron al jefe de los oficiales notificadores la indemnización de $ 258.522 más intereses que este reclamaba a Altos de Urquiza.

El perito fue seleccionado por sorteo, según el escrito de cargos que Blanco formuló contra Neufeld y que este ha de contestar. Mendoza trabajó con notificaciones escogidas al azar a partir de las que proporcionó el propio funcionario investigado; la Oficina de Oficiales Notificadores y la Secretaría Judicial de la Corte -el vocal René Goane presenció parte de la peritación-. Blanco también añadió al conjunto las cédulas publicadas en LA GACETA, en las ediciones del 29 de julio y del 10 de agosto de este año. Justamente una de las firmas apócrifas corresponde a la notificación del juicio laboral “Olivera” que este diario había exhibido en la primera publicación: a simple vista los trazos y rasgos eran distintos a la rúbrica que Neufeld había estampado en la demanda laboral (ver fotos).

“Las firmas objetadas fueron confeccionadas a una velocidad lenta porque presentan ejecuciones complicadas, inseguridades morfológicas, y presión intensa en unos sectores y leve en otros (...) Existen grandes diferencias con las firmas indubitadas (que Neufeld hizo a los fines de la peritación)”, concluyó Mendoza.

El secretario y entrenador prestó declaración en el ámbito del sumario y en presencia del vocal Antonio Estofán, y aseguró que él había firmado todas las cédulas que llevaban su sello y que su primer abogado laboral (Martín Picón) había omitido aclarar que él no trabajaba como personal trainer en un horario fijo por la mañana entre 2012 y 2015 (se informa por separado). Sucede que un buen número de las cédulas atribuidas a Neufeld y que llevan su sello -entre ellas, la del pleito “Olivera”- aparecen como diligenciadas en el horario matutino en el que este había dicho que estaba en Altos de Urquiza, según el fallo de Poliche de Sobre Casas y de Bisdorff.

“Las constancias del sumario acreditan en forma objetiva y fehaciente la grave falta funcional en la que incurrió Neufeld”, dijo Blanco, quien envió el capítulo de cargos a la fiscala Adriana Giannoni, quien abrió de oficio una investigación penal luego de la primera publicación de LA GACETA. La secretaria de Superintendencia expresó que el no haber diligenciado al menos tres cédulas o el haber permitido que un tercero lo hiciese por su nombre constituía una conducta irregular e impropia de cualquier persona que preste servicios en el Poder Judicial. “Más aún cuando, en este caso, se trata de un funcionario judicial que, por la naturaleza de las funciones que cumple y las responsabilidades que por ley le fueron atribuidas está obligado a exhibir un comportamiento correcto, transparente e irreprochable”, sostuvo la instructora.

Blanco añadió que los oficiales notificadores debían dar fe pública de la comunicación de las órdenes que emiten los magistrados, y que ello hacía a la seguridad jurídica, la autenticidad y la fuerza legal. Y agregó: “cabe considerar la manifiesta lesión que el comportamiento (de Neufeld) ocasionó al Poder Judicial. Si bien este sumario se originó a partir de una sentencia en su contra por un hecho relativo a su vida privada o particular -demandante en un juicio laboral-, dicha conducta tomó estado público, y afectó en forma directa a la misma función judicial lesionando en forma incuestionable su imagen y credibilidad”.

Neufeld cambia la versión que dio a la Justicia
Rodolfo Enrique Neufeld guardó silencio sobre el fallo de las camaristas laborales María Poliche de Sobre Casas y Beatriz Bisdorff que expuso “su grave incompatibilidad horaria y funcional”, y derivó en la apertura de una investigación penal y de un sumario administrativo (sobre este último se informa por separado). Pero el mutismo se rompió el 8 de agosto, cuando el jefe de los oficiales notificadores y personal trainer declaró en la investigación interna en presencia de funcionarios de Superintendencia y de Antonio Estofán, vocal de la Corte Suprema de Justicia de Tucumán. En esa ocasión, Neufeld modificó la versión sobre horarios de trabajo que había dado durante el juicio laboral y atribuyó la imprecisión a su ex letrado, Martín Picón.
“Entre 2012 y 2015 dejo el gimnasio -Altos de Urquiza- (sic) para hacer de personal trainer en un horario flexible acordado con los clientes y siempre respetando el horario de trabajo (de Tribunales)”, expresó. En su reclamo de indemnización, Neufeld había consignado que entraba a las 7 al Palacio de Justicia de donde se iba a las 8.30 para estar de 9 a 13 en el gimnasio y que a esa hora retomaba sus funciones de oficial notificador hasta las 20. A los efectos del sumario administrativo, el secretario judicial explicó que le había pedido a su primer abogado (Picón) que aclarara la cuestión del horario flexible, pero que este omitió hacerlo y que el año pasado él no había podido ocuparse del asunto por cuestiones personales. “De esto me entero (el 13 de junio) cuando salió la sentencia (de Poliche de Sobre Casas y Bisdorff) y ahí es cuando nombro a mi abogado actual, Diego Courel”, añadió. Previamente habían aparecido notificaciones practicadas a la mañana, cuando Neufeld debía estar en el gimnasio según la demanda laboral. En ese escrito consta que entre 2005 y 2012 el demandante dijo que iba al gimnasio de 7 a 13 y que a esa misma hora entraba en la Secretaría Administrativa de la Justicia. Pero en el sumario Neufeld expresó que en aquel período su horario judicial era de 14 a 20. “Cumplía sí o sí las seis horas. Desde que entré como ordenanza hasta hoy nunca falté”, declaró. 

Neufeld cambia la versión que dio a la Justicia

Rodolfo Enrique Neufeld guardó silencio sobre el fallo de las camaristas laborales María Poliche de Sobre Casas y Beatriz Bisdorff que expuso “su grave incompatibilidad horaria y funcional”, y derivó en la apertura de una investigación penal y de un sumario administrativo (sobre este último se informa por separado). Pero el mutismo se rompió el 8 de agosto, cuando el jefe de los oficiales notificadores y personal trainer declaró en la investigación interna en presencia de funcionarios de Superintendencia y de Antonio Estofán, vocal de la Corte Suprema de Justicia de Tucumán. En esa ocasión, Neufeld modificó la versión sobre horarios de trabajo que había dado durante el juicio laboral y atribuyó la imprecisión a su ex letrado, Martín Picón.
“Entre 2012 y 2015 dejo el gimnasio -Altos de Urquiza- (sic) para hacer de personal trainer en un horario flexible acordado con los clientes y siempre respetando el horario de trabajo (de Tribunales)”, expresó. En su reclamo de indemnización, Neufeld había consignado que entraba a las 7 al Palacio de Justicia de donde se iba a las 8.30 para estar de 9 a 13 en el gimnasio y que a esa hora retomaba sus funciones de oficial notificador hasta las 20. A los efectos del sumario administrativo, el secretario judicial explicó que le había pedido a su primer abogado (Picón) que aclarara la cuestión del horario flexible, pero que este omitió hacerlo y que el año pasado él no había podido ocuparse del asunto por cuestiones personales. “De esto me entero (el 13 de junio) cuando salió la sentencia (de Poliche de Sobre Casas y Bisdorff) y ahí es cuando nombro a mi abogado actual, Diego Courel”, añadió. Previamente habían aparecido notificaciones practicadas a la mañana, cuando Neufeld debía estar en el gimnasio según la demanda laboral. En ese escrito consta que entre 2005 y 2012 el demandante dijo que iba al gimnasio de 7 a 13 y que a esa misma hora entraba en la Secretaría Administrativa de la Justicia. Pero en el sumario Neufeld expresó que en aquel período su horario judicial era de 14 a 20. “Cumplía sí o sí las seis horas. Desde que entré como ordenanza hasta hoy nunca falté”, declaró. 

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