La suba de las importaciones preocupa a los empresarios

Aseguran que la compra de bienes en el exterior afectará 2.000 puestos de trabajo. En el primer semestre del año ingresaron al país 1,3 millón de pares de anteojos, lo que representa un incremento del 157%

26 Ago 2017
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EN ALZA. En lo que va del año ingresó al país 1,3 millón de pares de lentes sin control ni regulación. la gaceta / foto de hector peralta (archivo)

El desequililbrio de la balanza comercial está empezando a inquietar al sector empresarial. Pese al optimismo que tienen los hombres de negocios respecto del futuro de la economía argentina, hay cada vez más empresarios -sobre todo pequeños y medianos- que manifiestan su preocupación por el aumento de las importaciones.

Ese es el caso del nuevo presidente de la Cámara Argentina de PyME Proveedoras de la Industria de las Telecomunicaciones (Cappitel), Eugenio Hadges, quien ayer manifestó su preocupación por la decisión del gobierno nacional de eliminar posiciones en el Régimen de Incentivo Fiscal y de aranceles para importaciones de bienes de capital usado. “Se desconoce con qué criterio fueron excluidas las posiciones, ya que no fueron convocados los sectores involucrados para evaluar el impacto de esta decisión”, indicó Hadges, a través de un comunicado, donde advirtió que “peligran más de 2.000 puestos de empleo”.

La posición arancelaria 9406.00.92, corresponde a construcciones prefabricadas que incluye galpones y módulos habitacionales para las industrias de la energía, el petróleo, minería y construcción, fue eliminada del listado de posiciones que integran el Régimen de Incentivo Fiscal, según el decreto 593/2017.

“La decisión del Gobierno de eliminar esta posición generó gran preocupación en nuestro sector, porque implica que muchas PyME que hasta ahora abastecían un debilitado mercado interno compitan en igualdad condiciones con las importaciones, fundamentalmente chinas”, sostuvo Hadges.

En este sentido, aseguró: “además de poner en riesgo más de 2.000 puestos de empleo, la importación de bienes de capital implica la salida de dólares del país y que el Estado deje de percibir ingresos por impuestos. Por cada $ 1.000 de facturación de una pequeña o mediana empresa, el Estado percibe $ 390 en concepto de impuestos, que al importarse esos productos dejan de ingresar”, precisó el dirigente gremial empresario.

Sin control

Por otra parte, la Cámara Argentina de la Industria Óptica (Cadioa) reveló que en los primeros siete meses de 2017 ingresaron al país 1,3 millón de pares de anteojos y armazones sin control ni regulación, lo que equivale a un incremento del 157% en relación con el año anterior, con el consiguiente riesgo para la salud visual de la población y una incidencia grave en las fuentes de trabajo del sector.

La entidad aseguró también que ese ingreso se produce al no existir en la Argentina una regulación que determine los estándares de calidad para dichos materiales, su elaboración o la procedencia. “Las autoridades y la población desconocen esta problemática”, señaló ayer Norberto Fermani, presidente de la cámara. (Télam)

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