Los peligros telemáticos que acechan a los chicos

25 Ago 2017 Por LA GACETA

Son ingenuos, frágiles. No saben defenderse. Están expuestos a todo tipo de peligros si se los deja solos o no se los orienta. Son las víctimas preferidas de los perversos. La tecnología ha potenciado estas amenazas, que tienen el ropaje de acoso sexual y psíquico a niños y adolescentes. Este ha aumentado un 1.600% a partir de 2015. Grooming, sexting y ciberbullying (ciberacoso) son las principales modalidades que atentan contra los derechos de los chicos.

El primero es el contacto que realiza un adulto a través de la red con el propósito de cometer un delito contra la integridad sexual. El segundo consiste en la viralización de un contenido erótico, mientras que el ciberacoso es el uso de los medios telemáticos (internet, telefonía móvil y videojuegos online principalmente) para ejercer el acoso psicológico entre iguales, en este caso, entre menores.

De acuerdo con el Cuerpo de Investigaciones Judiciales del Poder Judicial de la Nación, en nuestro país se han registrado más de 25.000 casos de ciberacoso sexual a niños y adolescentes de ambos sexos, desde 2012, y que desde 2015 se incrementaron en un 1.600%.

Una integrante del equipo “Niñ@s contra la explotación sexual y grooming” afirmó que el delito de abuso contra niños no es nuevo, pero sí lo es el medio de captación. “Antes, para poder acceder, un pedófilo tenía que armar una maquinaria de acciones. Ahora, con un perfil falso de Facebook se pueden lanzar cientos de invitaciones desde el anonimato”, dijo. Explicó que el modus operandi más generalizado para el acoso sexual de menores comienza con un contacto por Facebook o a través de un juego online, aunque existe una nueva tendencia en la que se pide a la víctima un teléfono para continuar la interacción a través de WhatsApp.

Sólo el grooming se encuentra tipificado como delito en el Código Penal, pero sólo se le dedica dos líneas. El ciberacoso es el más común entre los adolescentes y es uno de los problemas más frecuentes en los establecimientos educativos, según la responsable del Centro de Expertos en Ciberseguridad del gobierno porteño; sin embargo no hay estadísticas oficiales.

Desde temprana edad, los chicos emplean smartphones y tablets, que si bien son tecnologías protegidas por antivirus, pueden ser vulneradas para conseguir que las cámaras y micrófonos tomen imágenes de su entorno, afirma la experta.

Tucumán cuenta con la ley N° 8.899, promulgada en agosto de 2016, que dispone la creación del Programa Provincial de Concientización, Prevención e Información sobre las problemáticas de Grooming y Ciberbullying, que brindará asesoramiento legal, asistencia psicológica, capacitación y formación permanente. Dispone que la Corte Suprema de Justicia de la Provincia cree un registro de personas condenadas por la comisión del delito contemplado en el art. 131 del Código Penal.

Las estadísticas son fundamentales para poder diseñar políticas determinadas y trabajar en la prevención. Con frecuencia muchos padres les dan a sus hijos los celulares o las tablets para que “no molesten” y se desentienden de ellos sin saber lo que los chicos están haciendo. Si ellos ignoran los peligros telemáticos, difícilmente puedan advertirles a sus hijos sobre los riesgos. Sería importante que el Estado no sólo capacitara a los docentes sobre estos asuntos, sino que también concientizara a los padres. De ese modo, se favorecería también la comunicación entre los adultos y los chicos.

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